El circuito donde se rompió Schumacher

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Los más grandes son aquéllos que sufren, que caen allá donde viven los olvidados y vuelven a ganar después de superar la batalla contra la desgracia. Michael Schumacher es una leyenda surgida de momentos como el de la primera vuelta del GP de Gran Bretaña de 1999. El alemán salía segundo y dispuesto a ganar. Era la séptima carrera del año y únicamente había logrado dos victorias. Michael iba a por todas cuando estrelló su monoplaza contra las protecciones a 107 km/h y tuvo que ser evacuado. Se había roto la tibia y el peroné de su pierna izquierda. La temporada había terminado para él, al menos eso decían los médicos. Sólo estuvo tres meses de baja.
No iba a lograr el título, pero después de viajar por los terrenos de la fatalidad y pelear contra su lesión, volvió a falta de dos carreras para obtener dos segundos puestos en Malaisia y Japón. El campeón sería Hakkinen, pero el gran Michael había vuelto y un año después lograría su primera corona con Ferrari. Aquella carrera la ganó Coulthard, su primera victoria en la F-1, Irvine fue segundo y Ralf consiguió su primer podio. Ahora el duelo de Michael es contra un español llamado Alonso. Si este año el asturiano ganase el título lo haría ante un mito del deporte, de esos que siempre regresan.
