Fórmula 1 | Mc Laren

El McLaren MP4/21 es frágil como el papel

De la Rosa debutó sobre el nuevo monoplaza y se paró con el motor roto después de rodar sólo 19 vueltas. El diseño del coche es precioso.

<b>OBRA DE ARTE. </b>El morro descendente y fino, la cuidadísima y estrecha tapa motor y el alerón trasero cóncavo son sus novedades.
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Bautismo de fuego para el McLaren MP4/21 con color español. A las nueve horas y quince minutos de la mañana Pedro de la Rosa salió por primera vez a la pista con el nuevo coche. Fue una vuelta de instalación. Después, su jornada se truncó cuando sufrió un fallo en la presión de aceite que motivo que su coche se quedara parado a final de recta. Es decir, motor roto o muy tocado. Se trata de un coche bastante frágil en su debut. Nada que ver con los primeros kilómetros del R26.

La jornada estuvo repleta de interrupciones, pero el monoplaza naranja demostró que al menos tiene potencial. El catalán logró un mejor registro de 1:18.247 y se quedó a menos de dos décimas de su compañero de equipo Gary Paffett (1:18.066), que rodó con la versión limitada del V10. La diferencia está en que el inglés dio 74 vueltas y Pedro sólo 19. El nuevo Sauber-BMW (tal vez con intenciones de aguar la fiesta) superó en un segundo con Villeneuve (1:17.242) al catalán.

Pese a los problemas de juventud la impresión de De la Rosa fue positiva: "Estoy satisfecho de haber estrenado el monoplaza. El coche ofrece buenas sensaciones pero es muy pronto para darse cuenta de su potencial y necesitamos dar muchas vueltas con él. Tenemos aún veinte días por delante antes de que los coches viajen hasta Bahrain. Como hoy -por ayer- era el primer 'shakedown' nos hemos centrado en familiarizarnos con el MP4/21 y su motor, y probar sus nuevos sistemas".

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Respecto al diseño, pese a ser una evolución del MP4/20, hay que reconocer que su culto por el detalle es excepcional. Empezamos por su morro, quizá lo que más cambia. Es mucho más estrecho y afilado, y con un descenso más pronunciado desde las ruedas delanteras.

Lateralmente los pontones son herederos del coche anterior, pero más pronunciados hacia el interior. Los cuernos se retrasan y, en la parte posterior, el alerón trasero tiene la zona central más gruesa y es doble, con una parte inferior que intenta duplicar la carga aerodinámica. Si el motor no rompe, será una bomba. Hoy le toca el turno de subirse al coche a Juan Pablo Montoya.

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