Dakar 2006 | Una experiencia interesante

Coma y Alphand se cambiaron sus armas

Los dos ganadores de la prueba africana conocieron las sensaciones de llevar un vehículo muy distinto al suyo habitual: el español condujo el Mitsubishi y el francés probó la KTM

Coma y Alphand se cambiaron sus armas
Manuel Franco
Redacción de AS
Actualizado a

No fue fruto de la resaca de triunfo que sigue a un gran día, ni un espejismo en las playas de Senegal. Era cierto y Repsol lo hizo ayer posible: un cambio de papeles entre los flamantes ganadores del Dakar 2006. Justo antes de viajar hacia Europa, uno a España y otro a Francia, Marc Coma se puso al volante del Mitsubishi de Luc Alphand y el galo hizo lo propio con la KTM del motorista catalán.

A ambos les apetecía la idea porque les entusiasma todo lo que tenga motor y compartir patrocinador facilitó la traca final a su éxito africano. Primero, turno para Marc que descubrió los mandos del Montero y recibió los primeros consejos de Nani Roma; sentado a la derecha del hombre que le ha dado el relevo como ganador del Dakar en motos, Coma se puso en situación con la unidad que su amigo y paisano ha llevado hasta el tercer escalón del podio.

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Le esperaba a continuación el coche ganador. En su interior, en este caso ya en el asiento del copiloto, su conductor habitual, que no dudo en acompañar al catalán en esa prueba. Quizá Luc esperaba que Marc fuera despacito, pero lo cierto es que le cogió pronto el aire al 'Mitsu' y, de repente, el todoterreno estaba cruzado, derrapando y saltando sobre la arena. Los responsables de la marca japonesa no perdían detalle de su exhibición, no se sabe si preocupados por la integridad de esa joya mecánica o tomando buena nota de las aptitudes del piloto de Aviá con un volante entre las manos.

Más comprometida parecía la papeleta para Alphand. Conducir, más o menos, lo hacemos todos, pero no es tan fácil llevar una máquina de las dimensiones y peso de la KTM. El ex campeón del mundo de esquí tomó prestado el equipo del español, arrancó la moto y comenzó a rodar a orillas del Lago Rosa... y resulta que tampoco lo hacía nada mal. Su pericia tenía truquillo, porque Luc confeso después que suele hacer excursiones en moto de campo como parte de su preparación física, así que tampoco es que se tratara de un profano en la materia.

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