Dakar 2006 | Diario de una aventura

El frío del Atlas no deja dormir

La caravana llegó a Ouarzazate, meca del cine en Marruecos y escenario donde se encuentran importantes estudios cinematográficos en los que se han rodado películas como 'Gladiator'.

<b>HACIENDO AMIGOS. </b>Franco, la serpiente y el más viejo del lugar.
Manuel Franco
Redacción de AS
Actualizado a

En la desgracia se encuentra la verdadera grandeza del ser humano. Tras una noche en la que sufrí el frío helador del Atlas, el sol despertó el día en este inhóspito lugar de Marruecos. Cuando el señor amarillo se va llega la escarcha. Ayer, hablé a los oyentes de 'El Larguero' dentro de dos sacos de dormir, pero aún así seguro que se escuchó el repiqueteo de mis dientes al tiritar. Les pido disculpas. Después recibí la llamada del amor que me dio algo de calor y fuerzas para sobrevivir en esa noche repleta de estrellas y con una luna fina reinando en las tinieblas. La verdad es que no pude dormir, pero inexplicablemente no me he derrumbado de cansancio.

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No todo es negativo. También resulta gratificante darse cuenta de que los amigos siguen demostrando que lo son, a pesar de que se les conozca desde hace pocos días o un año al que más. Lo han hecho cuando el dinero también faltó. Nadie dijo que esto iba a ser fácil...

Al llegar a Ouarzazate, la ciudad del cine en Marruecos con importantes estudios como el Atlas Cinema Corporation o el CLA Corporation, donde se han rodado películas como 'Gladiator', fuimos un grupo a Aid Ben Haddou, un oasis extraordinario donde se mezcla el turismo con la pobreza. Adou, un sarahaui descendiente de los nómadas hombres azules del desierto, nos sirvió té y Mohamed, se llamaba así, casualmente, nuestro guía se jugó nuestra vida en la carretera en un par de ocasiones. Aquí sólo hay un carril y pasa el que se aparta después. Hacía calor. Por la tarde volvió el frío y las palabras de aliento desde el periódico que jamás olvidaré.

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