La leyenda de los dorsales beneficia a Alonso
El asturiano y Schumacher intercambian los números para 2006. El uno y el cinco, son dígitos mágicos dentro de la F-1 ya que entre ambos se reparten la mitad de los títulos desde que el dorsal es fijo


Defenderé el número uno a muerte". Tras más de medio siglo de historia de la Fórmula 1, un español, Fernando Alonso, lucirá en el morro de su monoplaza, el dorsal que le identifica como el campeón. Cinco mundiales consecutivos después, en 2005, el coche número cinco arrebataba a Schumacher ese número uno grabado a fuego en el monoplaza del piloto alemán. El próximo año, Fernando llevará el uno y Michael... el cinco.
Los dorsales que lucen los pilotos no son aleatorios. Al principio de temporada, los números se atribuyen según el orden en el último Mundial de Constructores. La única excepción se hace con el campeón, a quien se le da el 1, y que llevará consigo aunque cambie de escudería. El resto de pilotos, si varían de equipo llevarán el que le corresponda a su nueva escudería.
Para muchos, el dígito que los monoplazas llevan adherido al frontal y el lateral no tiene mayor relevancia, es sólo una forma de distinguir al piloto que está al volante. Sin embargo, si se escarba un poco en la historia, se llega a conclusiones contundentes: desde 1974, año en que los pilotos usaron el mismo número para toda la temporada, tan sólo con nueve de ellos se ha sido campeón. En 32 campeonatos disputados desde esa fecha, el ganador anual portaba uno de esos dígitos. Pero aún más sorprendente es que en la mitad de las veces llevaba el uno o el cinco. Ocho veces resultó vencedor el monoplaza 1, y otras tantas el que portaba el 5. En la F-1 existe la convicción que el piloto que vence con el uno es un gran campeón, de hecho todo aquél que lo consigue significa que es al menos dos veces campeón del mundo (sólo lo han logrado Prost, Senna, Hakkinen y 'Schumi'); pero el que lo consigue con el cinco es un piloto que entrará en la leyenda: Fittipaldi, Andretti, Piquet, Mansell, Michael y Hill así lo corroboran.
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Además tres veces resultó vencedor el 2 y el 11, y en dos ocasiones el 3, el 6, el 8, el 12 y el 27. Estos datos extrapolados a la próxima temporada sólo darían opciones a ocho pilotos: Alonso, Fisichella, Raikkonen, Michael Schumacher, Massa, Trulli, Barrichello y Button.
Quizá muchos piensen que son casualidades y que es simple superstición, pero hay que recordar que la F-1 es un deporte donde está desterrado el 13, símbolo de mala suerte en muchas culturas. Por tanto, no es descabellado pensar que Alonso puede romper el empate entre ganadores con el dorsal 5 y el 1. De nuevo los números vuelven a ser caprichosos y haciendo un guiño al destino, volverían a entrelazar los dos dorsales mágicos de la F-1 otorgando al asturiano el honor, de ser el piloto número cinco que logra vencer con el uno pegado a su coche.