Dani Sordo no estará finalmente en Australia
En Citroën no han querido perjudicar al piloto belga François Duval, después del segundo puesto obtenido por éste en el Rally de Cataluña.

El sueño se ha desvanecido. Al final Citroën (que informó a Dani Sordo ayer mismo, a media mañana, de la decisión definitiva), se ha visto en la obligación de alinear a François Duval con el segundo Xsara world rally car en Australia, y Dani Sordo tendrá que esperar para su debut en la primera división de la especialidad. Los responsables del equipo no tuvieron fuerza moral para apear al belga del equipo tras el segundo puesto que logró en Cataluña.
La bella historia dio comienzo cuando Citroën reclutó a Carlos Sainz para que corriera el Rally de Turquía y posteriormente el Acrópolis, precisamente por los constantes descalabros del belga Duval. Entonces, el bicampeón madrileño, además de negociar sus condiciones, reclamó que la marca le dejara a Sordo correr un rally con el Xsara a cambio de ese gran favor que les hacía.
Una primera oportunidad era el propio Rally de Cataluña. Si Dani no hubiese tenido problemas eléctricos en la penúltima etapa del Tour de Córcega que le impidieron ganar y lograr el título, muy probablemente el pasado fin de semana se habría producido el debut con el Xsara, máxime cuando en Citroën acabaron muy enfadados con Duval por su vuelco en la última etapa, que les impidió celebrar en casa el título de marcas.
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Cuando el sábado Sordo dejó zanjado el campeonato Júnior se produjo el siguiente movimiento, en una reunión entre Sainz, Guy Frequelin, Daniel Sordo padre y Amán Barfull, máximo responsable deportivo del RACC. Entonces casi se dio luz verde definitiva a la participación del joven campeón Júnior en Australia. Pero tras la segunda plaza lograda por Duval en Cataluña y las posteriores celebraciones del recién conseguido título de marcas el equipo se vio imposibilitado moralmente de bajarle del Xsara para ese último rally.
Además, se consideró que para Sordo la prueba de las antípodas sería un duro estreno en la categoría máxima, una de las más complicadas y peligrosas del calendario... y así se desvaneció el sueño, que se volverá a producir la próxima temporada, porque el futuro de Dani pinta de color de rosa... o de rojo, del rojo Citroën con los que seguirá unido el año que viene si esta bella historia sigue su curso. No hay Australia, pero sí que hay futuro, y mucho.
