Sordo podría ganar el Mundial Júnior sin correr
El piloto cántabro rompió el motor de su Citroën C2 en el ensayo final y la duda es si hoy le permitirán salir en los tramos. Aún sin competir sigue teniendo amplias posibilidades de ser el nuevo campeón

Todo está preparado para la gran fiesta de Dani Sordo. Port Aventura viste sus mejores galas para la celebración del título mundial Júnior del cántabro, y los aficionados de toda España se han acercado para apoyar a la mayor esperanza española de los rallys. Pero todo está en la cuerda floja porque el motor de su Citroën C2 se rompió ayer en el ensayo final del Cataluña y hoy podría quedarse sin salir en la primera especial que abre el rally.
El semblante de Dani y de su copiloto, Marc Martí, rebosaba alegría antes de la hora de comienzo del shakedown, que es como se llama ese ensayo. Sabedores de que con una séptima posición todo estaba arreglado, poco tenían que temer. Pero los problemas comenzaron ya camino del tramo. El motor no iba fino y el tubo de escape soltaba un humo muy sospechoso.
Ante la atónita mirada de los miles de aficionados que se agolpaban en las cunetas, el Citroën C2 recorrió unos metros y se paró de repente. El motor había fenecido. Entonces muchos pensaron que no pasaba nada, que con cambiarlo antes de la salida, como había ocurrido durante el año con otros contendientes, todo estaba arreglado. Pero no, el reglamento ha cambiado, y ahora no permite ese cambio de motor, sólo su arreglo. Y éste no lo arregla ni un ingeniero de la NASA porque está destruido.
Por ello, Dani tomó ayer la salida ceremonial en el paseo marítimo de Salou a pie y hoy partirá a primera hora a arrancar su coche, no se sabe si con el motor antiguo reparado (si sucede algún milagro nocturno) o con uno nuevo. En el primero de los casos, todo quedaría en orden y Sordo correría el rally. En el segundo, los comisarios pueden excluirle si no presenta unas alegaciones que les convenzan.
Pero no se preocupen, porque en el peor de los casos, que no le dejen seguir, el título no está perdido. Su único rival en la lucha por la corona, Guy Wilks, tiene que ganar obligatoriamente el rally para arrebatársela. Si es segundo, Dani sin terminar será el campeón pasado mañana. Y ahí es donde jugaría un papel fundamental su compañero de equipo, Kris Meeke, que tendría que anteponerse a Wilks. El Suzuki del británico no es muy competitivo sobre asfalto, terreno donde el Citroën es muy superior, e incluso donde el Fiat de Mirco Baldacci, reciente ganador en Córcega, también parece más competitivo y, por tanto, un aliado más.
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Y mientras se resuelve el enigma de Sordo, Sebastien Loeb parte con la clara intención de anotarse su décimo triunfo del año, el que daría matemáticamente a Citroën el título de marcas, y en el que a lo mejor esta vez colabora François Duval, que ayer fue el más rápido en el shakedown. Los otros dos españoles, Dani Solá y Xevi Pons, intentarán también brillar en la prueba de casa en la que, a pesar de no correr Carlos Sainz, los organizadores esperan una afluencia de espectadores similar a la de otros años, en los que se reunían un millón de almas en las cunetas de las carreteras catalanas para ver a sus ídolos.
Carlos Sainz llegó ayer a Port Aventura, y lo primero que hizo fue ir a ver a su pupilo, Dani Sordo, para ver cómo estaban las cosas. Poco puede ayudarle en la tensa situación que vive, pero por lo menos le dio ánimos. Sainz alabó la marcha de Sordo este año: "El Real Madrid no me da muchas alegrías en los últimos tres años, pero menos mal que tengo a Dani, que sí que me ha dado muchas satisfacciones esta temporada, sobre todo en Finlandia y en los rallys de tierra, en los que no tenía casi experiencia y lo ha hecho realmente muy bien".
