La "marea azul" desborda el centro de Oviedo
Desde primeras horas de la mañana, grupos de jóvenes con camisetas y gorras azules y amarillas, los colores de la escudería Renault, pero también de la bandera de Asturias, habían tomado posiciones en la plaza de La Escandalera.

Miles de personas -más de 20.000, según los cálculos de la Policía Local- tomaron hoy el centro de Oviedo para rendir homenaje y aclamar al actual campeón del mundo de Fórmula 1, Fernando Alonso, que pidió a la "marea azul" que no le deje solo y que en el futuro le siga mostrando su apoyo con los mismos colores, con independencia de la escudería para la que corra.
Desde primeras horas de la mañana, grupos de jóvenes con camisetas y gorras azules y amarillas, los colores de la escudería Renault, pero también de la bandera de Asturias, habían tomado posiciones en la plaza de La Escandalera, frente a la sede de Cajastur, para conseguir un sitio privilegiado desde el que escuchar y ver al piloto asturiano.
A ellos se fueron sumando cientos de seguidores, algunos de ellos adolescentes con la cara pintada de azul y amarillo, y otros con banderas de Asturias, pero también de otras comunidades autónomas y de España. Al mediodía, en la plaza de la Escandalera, el Paseo de Los Alamos y las calles adyacentes de Fruela, Uría, San Francisco y Santa Cruz, los coches fueron dejando ya paso a una multitud de "alonsomaniacos" a los problemas de tráfico que esta celebración provocó en sus aledaños, y pese a las recomendaciones lanzadas por el Ayuntamiento para que se limitase el uso del transporte privado.
Entre fuertes medidas de seguridad y a escasos metros del Teatro Campoamor, donde ayer recogió de manos de Don Felipe el premio Príncipe de Asturias de los Deportes, Alonso hizo su aparición a las 13:50 horas en la balconada del tercer piso de la sede de Cajastur.
Alonso venía de participar en un coloquio organizado por la Fundación Príncipe de Asturias en el Auditorio de la capital asturiana, donde otros 2.500 seguidores tuvieron la oportunidad de seguir sus palabras, y donde muchos incondicionales del piloto ovetense suelen seguir en una pantalla gigante cada gran premio.
Pasados varios minutos en los que miles de seguidores reclamaron con palmas y corearon el nombre del "ídolo local", las primeras palabras de Alonso fueron de agradecimiento y de reconocimiento a una afición que le ha seguido por todos los circuitos.
De hecho, recordó la presencia de banderas, pancartas y símbolos de Asturias y España allá donde corre y afirmó que eso hace que no se sienta solo "en ningún momento" y que haya podido "saborear con todos los asturianos y todos los españoles el éxito de ser campeones del mundo".
"Existen personas como yo que para definirse a sí mismas necesitan conocer los límites de su resistencia y sus posibilidades en una competencia que genera un riesgo que parece no tener sentido, y puede que soportar dos horas a 370 kilómetros por hora sólo sea posible sabiendo que no estás solo y no lo he estado en ningún momento", afirmó.
"Gracias a esta marea azul"
Alonso aseguró que gracias a la "marea azul" de sus seguidores, "todo el mundo conoce Oviedo, Asturias y España" y reclamó para sí esos colores con independencia de la escudería en la que corra en el futuro.
"No cambiéis los colores y seguid siendo la marea azul, por favor", gritó Alonso desde la balconada, antes de terminar sus palabras con el habitual "Toma" con que celebra sus victorias en los circuitos.
Diez minutos después, el "Nano", que se llevó varias veces las manos al corazón y se le vio emocionado, abandonó la balconada, tras entonar el "Himno de Asturias" con el que se cerró este acto, en el que tampoco faltaron los sonidos de las gaitas asturianas.
La de hoy fue la segunda aparición pública del piloto asturiano desde que regresó el lunes a su domicilio de Oviedo, con su última victoria en el circuito de Shangai y el flamante título de campeón mundial bajo el brazo.
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El primero fue ayer, durante la ceremonia de entrega de los Premios Príncipe de Asturias en el Teatro Campoamor, a cuya entrada y salida fue aclamado por cientos de personas, en un aperitivo del baño de multitudes que este ídolo local recibió hoy. Su presencia también provocó ahí la expectación de decenas de periodistas desplazados a Asturias para seguir los Premios Príncipe de Asturias, pero también de invitados con los que coincidió en la recepción del Hotel de la Reconquista.
El interés que despierta el piloto asturiano en los medios de comunicación pudo apreciarse hoy de nuevo, con la presencia de una veintena de cámaras de televisión y decenas de periodistas y fotógrafos siguiéndole desde los balcones del Parlamento asturiano, situado frente a la plaza de la Escandalera.