Fórmula 1 | GP de Mónaco

"Reduce el ritmo Fernando que tus ruedas peligran"

Rod Nelson le pidió que fuera dos segundos más despacio porque corría riesgo de reventón. El asturiano se quejó por radio de Webber: "Así también adelantó yo"

Fernando Alonso saludó a Zidane y también estuvo con Roberto Carlos.
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Las últimas doce vueltas del GP de Mónaco fueron angustiosas en el box de Renault. Rod Nelson, el ingeniero de pista del español, empezó a gritarle sin parar: "Reduce dos segundos el ritmo Fernando, por seguridad, tus ruedas están muy mal". El piloto asturiano se mantuvo a cuatro segundos de su vuelta más rápida para intentar controlar el acoso de los Williams, pero en los últimos compases llegó a ir a casi siete del mejor registro personal, que, por cierto, fue el tercer tiempo, de 1:16.600. En la 71 y la 74 se colocó en dos 1:23.212 y 1:23.355. Había un riesgo serio de reventón y tanto se desgastaron los neumáticos que al final podía verse perfectamente parte de su estructura interior. Es lo que vulgarmente se llama llevar las ruedas en las lonas.

Tan malas eran las condiciones de los neumáticos que la centralita del coche detectó tanta falta de adherencia como si estuviera en piso mojado y por eso a su Renault se le encendía la luz trasera de lluvia. Por radio, no se oía la voz de Fisichella, pero sí la del piloto asturiano, que no paraba de preguntar: "¿Cuánto queda? ¿Es esta la última vuelta?" "No, queda una más", le respondieron. También preguntó por el problema que tenía Giancarlo cuando llegó a doblarle: "¿Es lo mismo que yo, o esta sufriendo otra avería?" "No, Fernando, es lo mismo". Estos comentarios, a los que ha tenido acceso AS, revelan también que el piloto asturiano no se quejó en ningún momento de la estrategia de parar con el safety car en pista. Lo que sí le molestó fue la plaza en la que volvió a la pista, justo detrás de Jarno Trulli: "Este es un j.... puesto". Siempre preguntando por la posición de sus rivales, la sensación a través de las comunicaciones con boxes es de que el ovetense gestiona su carrera mientras va a toda velocidad. Una de las pocas veces que Giancarlo habló fue para quejarse de haber tenido que entrar una vuelta después que Fernando en boxes: "Deberíamos haber seguido en la pista". Afirmó con rotundidad para que lo escuchara Pat Symonds.

El momento más delicado del gran premio se produjo cuando le adelantó Heidfeld y poco después hizo lo propio Mark Webber. En el caso del australiano, él se comió por dos veces la chicane y por eso Alonso intentó cortarla para mantener la posición. Fernando se cogió un cabreo de órdago y gritó a su ingeniero por la radio: "Así también adelanto yo". Crítica que reiteró ante la prensa. Nada más cruzar la meta, a Fernando le dio tiempo a ver cómo Michael casi echa a su hermano de la pista. Lo vio en la pantalla gigante de Santa Devota.

Pese a lo que pudo parecer en un principio por la larguísima reunión con los ingenieros, no hubo bronca en ningún momento y sí agradecimientos al final. Fue uno por uno con todos los mecánicos y les felicitó a pesar de que la carrera no terminó ni en victoria ni en podio: "Gracias, gracias a todos". A lo que ellos contestaron: "No, gracias a ti". El nivel de comunión, inexistente en otras épocas, se vio en las palabras de Pat Symonds: "Nuestros pilotos han respondido fantásticamente en unas circunstancias en las que lo más fácil era que se hubieran estrellado. Elegimos las ruedas duras pero nos quedamos incluso cortos en nuestras previsiones".

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