Fórmula 1 | GP de Montecarlo

Senna, el príncipe del sueño del joven Noghes

Senna en Mónaco
Manuel Franco
Redacción de AS
Actualizado a

La sala se llenó de murmullos. Muchos de los presentes le llamaron loco y se rieron de la idea del joven Anthony Nogues, pero fue en esa reunión del Automóvil Club del Principado, a mediados de 1928 cuando nació la leyenda del Gran Premio de Mónaco. La suerte de Anthony residió en que el apellido del presidente del club coincidía con el suyo. Alexander Nogues era su padre y reconoció que el diseño de 3.180 metros por las calles de la bahía era lo que el Principado necesitaba para darse a conocer. El 14 de abril de 1929 se disputaba el primer gran premio con la victoria del Bugatti pilotado por el británico Grover Williams. Dreyfuss o Nuvolari lograron ganar también en aquellos años. Después de la Segunda Guerra Mundial el gran Nino Farina inscribió su nombre entre los vencedores. En un trazado urbano los accidentes se sucedieron. Fangio ganaría en 1957 salvando un triple choque en la chicane del puerto. Talento puro. En 1967 Lorenzo Bandini se dejaría la vida en las calles monegascas por las quemaduras sufridas al incendiarse su Ferrari. Alberto Ascari, en 1955, y Paul Hawkins, en 1965 tuvieron que ser salvados por los submarinistas tras caer al mar con su monoplaza.En Mónaco se haría amigo de la gloria el británico Graham Hill que logró el primero de sus cinco triunfos en 1963 tras un duelo feroz con Jim Clark. Era 'Mister Mónaco' hasta que un mito le destronó. El príncipe de Mónaco es Ayrton Senna. Seis victorias para el brasileño y pudieron ser más. 1987 vio su primer triunfo delante de Piquet y 1993 el ultimo. Un año después un hueco brillaba en su honor en el primer lugar de la parrilla. Ganó Schumacher, pero todos recordaron la magia de Senna.

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