Bowler el sueño de los aventureros del Dakar
AS probó el coche con el que Selga y Salido lograron ser el segundo equipo privadode la prueba africana, un todoterreno fiable y económico con una preparación digna

A simple vista en poco se diferencia de cualquiera de los Land Rover que aún surcan nuestros campos. Pero el Bowler Wild Cat es un vehículo de competición que cuesta 100.000 euros. Su eficacia ha permitido a Francesc Selga y Felix Salido acabar el Dakar en el 14º puesto, 2º de los privados.
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Aunque el precio, 16 millones de las antiguas pesetas, pueda parecer caro, en realidad es uno de los vehículos de rally todo terreno más baratos del mercado. Ese coste se ha conseguido gracias a la utilización de numerosos elementos de los Land Rover de serie. El chasis es el principal trabajo del preparador, ya que se trata de una estructura multitubular que aúna rigidez con ligereza (va lastrado con 80 kilos para dar el peso mínimo). El motor es un V8 de procedencia Range Rover , desarrolla unos 230 caballos y su velocidad máxima es de 178 kilómetros por hora.
El cubrecárter cuenta con un sistema hidráulico mediante el que se abre y se levanta el coche a modo de caballete, por lo que no es necesario utilizar el gato para cambiar una rueda o colocar las planchas cuando se atasca en una duna. Lo que más destaca del Bowler es su nobleza, el motor no empuja mucho, pero tiene unos bajos portentosos, y el chasis es muy noble y neutro, a pesar de que para la prueba iba muy descargado de peso atrás al no llevar casi carburante. En cualquier caso, este es el coche con el que sueña todo privado que quiera llegar a Dakar.
