La falta de nieve amenazó la celebración de la prueba

Suecia ha visto peligrar su rally por falta de nieve. Anteayer sólo cubría un veinte por ciento del recorrido, y el resto era una mezcla de hielo y barro en la que los clavos de los neumáticos sólo duraban veinte kilómetros. Se pensó en cancelar y acortar las especiales, pero ayer nevó algo y se espera que aguante para cuando hoy arranque la competición.
"A ver si de una vez por todas los organizadores se dan cuenta de que tienen que trasladar el rally hacia el norte", dictaminaba Markko Martin. Y es que el calentamiento del planeta se está dejando notar desde hace años, y ya en 1990 la prueba tuvo que ser anulada por falta de nieve.
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Pero ayer nevó lo suficiente para echar a andar y para mañana sábado está prevista una gran nevada que ya dejará todo en orden. Por tanto, Sebastien Loeb podrá defender el reinado conseguido el pasado año, en el que se convirtió en el primer piloto no nórdico en ganar este difícil rally.
Será también el primer asalto del Mundial de Grupo N, donde el español Xevi Pons parte entre los favoritos. De hecho, si el pasado año hubiese escogido puntuar en Australia, ahora sería el campeón vigente. Este año la competencia va a ser menos peligrosa, por lo que el objetivo del título no es ninguna utopía.
