El mejor final de fiesta
El circuito Ricardo Tormo de la localidad valenciana de Cheste es la última cita del Mundial de motociclismo desde 2002 y en sólo seis años de vida, por afición e instalaciones, se ha situado al nivel de los mejores


El 19 de septiembre de 1999 se inauguró oficialmente, con motivo del GP de la Comunidad Valenciana de motociclismo, el circuito Ricardo Tormo de Cheste. Se trata de un escenario que en sólo seis años de vida, por su incondicional afición y sus cómodas instalaciones (es en realidad un circuito dentro de un estadio), se ha situado al nivel de los mejores del mundo.
De las numerosas actividades que en él se desarrollan, ya sean de dos o de cuatro ruedas porque Cheste también es pista habitual de pruebas para las escuderías de Fórmula 1, la más esperada y trascendental es su cita con la elite del motociclismo. Los Rossi, Gibernau, Biaggi, Pedrosa, Dovizioso y compañía ya saben que, cuando toca Valencia, toca el estruendo de las tracas y el olor a pólvora quemada porque, gane quien gane, en Cheste se vitorea y jalea a todos los pilotos por igual. Para eso se encargan el Peluca y Rafaelo de saltar a la pista en cada vuelta de honor y hacer encender una traca al ganador sea de la nacionalidad que sea.
Desde el año 2002, el trazado valenciano se ha convertido en el epílogo de la temporada y es el mejor final de fiesta posible para el campeonato. Lástima que la emoción de la lucha final por el título no siempre acompañe ya que en varias ocasiones se ha llegado con las tres categorías sentenciadas. Pero da igual porque la afición no falla y es habitual ver reunidas en sus gradas sedientas de la emoción de las carreras a 120.000 almas, la mitad con localidad de asiento y la otra mitad de pelouse.
Sólo en el primer año hubo serias dificultades serias de acceso y salida de sus instalaciones, pero los organizadores tomaron buena nota y nunca más se supo de problemas. En cuanto a la profesionalidad y preparación de su personal, es tal que sus comisarios de pista fueron requeridos para participar en el debut mundialista del circuito de Losail (Qatar) y este año van a repetir la experiencia dado su buen hacer.
Su trazado actual de 4.005 metros será remodelado en próximas fechas, introduciendo 400 metros más de pista. Con ello se buscará darle un carácter más rápido, porque en la actualidad es considerado como uno de esos circuitos ratoneros. Lo que no cambiará es su nombre, que sirve para tener siempre presente en la memoria al bicampeón Tormo.
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Cantera de futuros campeones
La cantera de pilotos valencianos ha crecido de forma considerable en los últimos años tanto en motociclismo como en automovilismo. En las dos ruedas, el circuito apadrinó la creación del Trofeo Cuna de Campeones Repsol-Bancaja, que ya ha adquirido dimensión nacional y que cuenta con categorías que van desde las minimotos hasta los 125cc. De ahí han salido pilotos como Héctor Barberá, Sergio Gadea, Nico Terol, Héctor Faubel, Julián Miralles Jr... Todos ellos mundialistas. Además, en coches, los pilotos valencianos se han situado en el primer plano nacional e internacional, y los nombres de Borja García, Adrián Vallés o Félix Porteiro asoman en los equipos punteros tanto de GP2 como de las World Series. Todo fruto del compromiso del circuito con la cantera.