Tambacounda última oportunidad para ganar
La jornada de hoy es clave para que Coma y Esteve intenten recortar la desventaja que les lleva el líder de la clasificación de motos, Despres, antes de que mañana se llegue a Dakar. En coches, Roma es sexto en la general

Si en algún lugar pueden existir los milagros, ese lugar es África. El continente que la civilización olvidó hace siglos es el único sitio donde todo puede ocurrir y el Dakar, su carrera, su aventura, su vida durante quince días. Y es precisamente eso, un sortilegio de África, alguna circunstancia fuera de lo normal, lo que necesitan Marc Coma o Isidre Esteve para ganar este desafío. Ayer logró la victoria en motos el solitario australiano de coleta y eterna gorra verde que se pasea por el campamento observándolo todo, pero sin hablar. Andy Caldecott es el australiano del Dakar, un piloto que cambió los canguros por camellos, una especie de Cocodrilo Dundee en África.
Marc Coma perdió ayer casi todas sus opciones de lograr la victoria. El español se quedó sin el trip master, una especie de cuentakilómetros que marca la distancia recorrida y la que queda hasta el final de la etapa, un instrumento básico. Fue noveno, a más de nueve minutos y medio del ganador de la etapa, y a uno de Despres. El líder también sufrió problemas. Primero tuvo que cambiar una llanta y después el tubo de escape tras chocar con una piedra durante el trayecto de la especial. Esteve fue sexto y perdió la tercera plaza que ocupaba en la general. Alfil Cox, que fue cuarto, le recuperó tiempo y es quien está ahora en el podio con el español a minuto y pico.
Quedan pocos días y sólo la mala suerte o la etapa de hoy podrá evitar que Despres gane el Dakar en el que falleció su compañero de equipo, Meoni. Hoy es la última oportunidad, el momento en el que los nuestros deben arriesgar el alma en busca de la victoria. Esteve decía antes de empezar la carrera que era la etapa donde se iba a decidir el raid, a no ser que hubiese mucha diferencia entre los primeros. Los 16 minutos que separan a Despres de Coma son muchos, pero aquí todo puede ocurrir y de camino a Tambacounda la navegación es importante, tanto que muchos pilotos podrían perderse en la sabana.
Es la única oportunidad. Mañana se llega a Dakar con 200 últimos kilómetros que podrían regalar alguna sorpresa, ya que es un terreno donde hay que ir con mucho cuidado en el bosque tropical. La última etapa es el homenaje al ganador en el Lago Rosa. Es difícil, no imposible. Lo decía Nani Roma, que perdió varias veces la prueba cuando parecía ganada.
En coches hay un gran campeón, una leyenda viva que domina, Stephane Peterhansel. Este francés, que parece más un padre de familia oficinista que un piloto de raids, logró seis triunfos en moto y va a por el segundo en coches. Ganó la etapa de Kayes. El mejor español volvió a ser Nani Roma, quinto en la etapa y sexto en la general. Este puesto en su estreno en coches es un logro para el vigente campeón de motos. Mientras, José María Serviá sufría otro accidente en una carrera que ama como pocos. Su buggy Schlesser chocó contra un árbol y dio una vuelta de campana, dañándolo tanto que se ha visto obligado al abandono. C´est le Dakar. Es el Dakar.
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