Automovilismo | Curso de conducción

Emilio de Villota crea escuela en el Jarama

Los hermanos Nieto, el atleta Reyes Estévez, el gimnasta Jesús Carballo y el boxeador Hovik cambiaron por un día de deporte y se dejaron seducir por las sensaciones que se viven al volante de un monoplaza de la Fórmula BMW

<b>SOBRE RUEDAS. </b>Reyes Estévez aparcó sus zapatillas de clavos para enfundarse por unas horas el mono de piloto de coches y disfrutar así en el Jarama.
Actualizado a

Son todos personajes de éxito. Profesionales del deporte que ayer compartieron una experiencia irrepetible: la oportunidad de dar unas vueltas al Jarama al volante de un monoplaza de competición. Estaban invitados por la Escuela de Conducción Emilio de Villota, que próximamente cumple 25 años y que encontró en este evento la mejor forma de celebrarlo. La elección de los pilotos fue fácil. Todos ellos se habían puesto en contacto con la Escuela en el pasado para realizar uno de sus cursos. Y sin duda supieron aprovecharlo.

La clase comenzó con unas vueltas en turismo para aprender las trazadas del circuito madrileño. A cada alumno le acompañaba de copiloto un monitor de élite; Antonio García (Campeonato de Europa de turismos), Santiago Porteiro (World Series) o Álvaro Rodríguez (campeón de España de la Copa Clio), entre otros. Hora de las primeras valoraciones: "Son muy disciplinados y asimilan muy bien cada dato que les ofreces. Supongo que esa es una de las claves que les ha hecho llegar tan lejos en sus deportes", comentaba Andy Soucek, cuarto clasificado en el reciente campeonato de Fórmula 3 y otro de los monitores que trabajan habitualmente con la Escuela.

Memorizado el circuito, llegó la hora del plato fuerte. Salieron a escena los monoplazas, los mismos que se utilizan en los campeonatos de Fórmula BMW, capaces de superar los 200 kilómetros por hora y con unas prestaciones similares a una moto de 250cc. Enfundados con mono y casco, los pilotos completaron cuatro vueltas a la pista (alguno no vio la bandera a cuadros y aprovechó para dar una quinta). De nuevo, y a pesar de algún que otro trompo, hubo aprobado general. Pablo y Gelete Nieto demostraron su experiencia en los circuitos, aunque el primero tuvo más de un problema con el cambio secuencial: "Me costaba meter las marchas. Además el coche es muy nervioso, se movía mucho de delante, y estaba más pendiente de eso que de hacer bien las trazadas. Es muy diferente a las motos".

Noticias relacionadas

Hubo quien se lo tomó con más calma, como el gimnasta Jesús Carballo, y otros que casi ni suben al monoplaza. "A mí me tenían que haber buscado un monovolumen. ¡Pero cómo voy a entrar yo aquí!", exclamaba Hovik mientras peleaba por encajar sus rodillas en el habitáculo. Su envergadura también le causó más de un problema con los pedales: "Se me quedaba el pie encajado, y tenía miedo a que en una de esas no pudiera frenar y me saliera de la pista".

Todos acabaron con una sonrisa en la boca, y hacían corrillos para comentar sus vueltas, el paso por la 'Bugatti' o lo impresionante que es rodar tan cerca del asfalto. Seguro que el mundo del automovilismo consiguió ayer un puñado de aficionados más a las carreras.

Te recomendamos en Más motor