Cada costura soporta al menos 30 kg de peso
Los tests de la FIA al mono de F-1 exigen que la tela aguante esta carga sin romperse, el fuego de una llama y que sea lenta en propagar el calor
No hay nada en la Fórmula 1 actual que no sea medido en función de la seguridad. Tampoco los monos ignífugos. El fabricante del traje de faena de Alonso simula las pruebas en los prototipos para no fallar el examen ante el máximo organismo mundial. Y es que se trata no sólo de someter a la tela a la ya citada prueba de calor. Una llama a 820 grados durante diez segundos. El Nomex será considerado inseguro si el agujero que aparece en su superficie es mayor de 5 milímetros. Y, en el caso de que se produzca un inicio de combustión, está deberá apagarse en menos de dos segundos después de que se haya retirado la llama.
Además, el segundo test consiste en verificar la lentitud en la propagación del calor. Todos los materiales ignífugos deben tener un índice mínimo. El mono no debe aumentar su temperatura en más de 24 grados durante un tiempo de once segundos.
Por último, el otro peligro que encierra un mono de competición es que se desgarre y alguna pieza o parte del monoplaza pueda herir la piel del piloto. Para ello, cada costura debe soportar un peso de 30 kilógramos tirando de ellas. Los monos de Alpinestar están preparados para aguantar al menos tres veces esa cantidad (90 kilos).
Hay otro elemento del diseño de los trajes que también es vital, las aberturas de extracción del piloto. Situadas sobre sus hombros, deben permitir a los comisarios poder sacar al accidentado con toda rápidez si él no puede hacerlo por sus propios medios. Todos estos elementos componen un traje de competición, que debe ser, además, cómodo.
Comodidad.
Algunos prefieren un mono muy grande, como Villeneuve. Y otros, como Alonso, ceñido. Que se sientan a gusto es básico, porque cualquier distracción puede generar un accidente. Para que nada les moleste, ninguna costura está pegada a su cuerpo.
Así es el proceso de fabricación
De la generación de los patrones por ordenador después de tomar las medidas al piloto (1) a la máquina de coser (3), pasando por la elección de los colores (5) y el corte (4), la confección de los monos de los pilotos de Renault es digna de la alta costura
El material empleado, el Nomex, es una fibra artificial excepcional por su estabilidad y resistencia al calor y la rotura. El mono lo componen tres capas de este material separadas por un colchón de aire. Los logos de la marca y los patrocinadores (que revisa una operaria en la imagen número 6), también son de Nomex. Así como los zapatos y los guantes. Sólo estos últimos están forrados en la palma de la mano con piel vuelta para permitir un mejor agarre del volante.
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El concienzudo bordado del nombre del piloto (imagen 7) se hace también siguiendo todas las medidas de seguridad. Respecto a la exactitud del tamaño de cada logo que llevan los pilotos, no se puede fallar ni un mílimetro (foto 2), hay mucho dinero en juego.
Por último, al terminar el proceso de fabricación, cada mono es verificado (8) para que coincida exactamente con los patrones que corresponden a cada piloto. Se revisan sus costuras y se les somete de forma aleatoria a los tests de seguridad de la FIA. Si falla en cualquiera de ambos aspectos, el traje será de-sechado y se hará otro nuevo.