Nick Way logra su segundo triunfo en el Sant Jordi
Sidney de Andrés fue el vencedor en los saltos y García Vico fue agredido por un piloto francés


El piloto estadounidense Nick Way (Honda) se impuso ayer, reeditando su victoria del 2000, en la decimoquinta edición del Supercross de Barcelona ante 13.600 espectadores que llenaron el Palau Sant Jordi. El español Sidney de Andrés logró la victoria en el concurso de saltos (Xtreme Jump), realizando por primera vez en Barcelona el back flip (salto mortal hacia atrás), superando al estadounidense Beau Bamburg, el gran favorito.
En las finales previas a la Superfinal y en la categoría de 125cc, la victoria fue para el francés Benjamín Coisy (Honda), que superó en 16 segundos a su compatriota Fabien Izoird (KTM) y en 17 al piloto español de Yamaha, Xavier Hernández.
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Sin duda uno de los momentos álgidos de la tarde fue la final de 250cc. El público barcelonés vibró con uno de los mejores duelos en pista jamás vistos en esta competición. El español Javier García Vico estuvo a un paso de la victoria, pero al final Nick Way superó por sólo 630 centésimas al español. La dureza y la tensión de la prueba fue tal que al término de la final el piloto francés Pascal Lauret, actual líder del campeonato de Francia, propinó un puñetazo en el ojo derecho a Vico, a quien cogió de improviso. Una actuación lamentable.
Ya en la Superfinal absoluta, Nick Way tuvo como rival directo a su compatriota Damon Huffman, vencedor de la pasada edición, ya que Coisy, después de mantener un pulso inicial con el estadounidense, perdió unos segundos preciosos después de una maniobra con su compatriota Sebastian Pourcel, que finalmente fue tercero.