"Estaba decidido a no presentarme"
El presidente de la RFEA será reelegido en el cargo el 20-N y comenzará su sexta legislatura

Es el decano de todos los presidentes de las federaciones nacionales españolas. Carlos Gracia lleva veinte años al frente de la Real Federación Española de Automovilismo y es el único candidato que se presenta a las elecciones del próximo día 20 de noviembre.
¿Cómo es que vuelve a la carga? Dijo que no se presentaría.
No quería presentarme, y así lo expresé en su momento. De hecho, ya tenía organizado un plan de vida totalmente diferente, y estaba decidido a dejarlo tras veinte años en el cargo. Pero el colectivo automovilista me lo pidió. Primero fue el RACC y después los organizadores y territoriales, coincidiendo con el Rally Príncipe de Asturias, porque no les gustaba lo que venía.
Pero usted ya tenía un sustituto. ¿Qué pasó?
Yo quería que el actual vicepresidente, Joaquín Verdegay, fuera mi sucesor y así estaba preparado, pero, al saltar la última valla, el jinete se cayó del caballo. No pudo ser. Él es una persona totalmente preparada y, posiblemente, habría sido un mejor presidente que yo, pero no ha querido.
¿Cuáles han sido los otros aspirantes que no querían desde los estamentos automovilistas?
Por un lado, el eterno perdedor de las pasadas tres o cuatro elecciones (se refiere a Martín Güemes) y, por otro, el oportunista que lo único que quería era aprovecharse de una asamblea por la que ni siquiera había trabajado (lo dice por Alicio Romero).
¿Pero le queda aún cuerda?
Yo llegué al cargo por primera vez el 17 de noviembre de 1984. Por lo tanto, si la Asamblea me reelige el próximo 20, habrán pasado veinte años y tres días. Como una condena. Pero en mi caso han sido veinte años y tres días maravillosos, en los que el automovilismo ha alcanzado su mayoría de edad. Es cierto que yo no he pisado el acelerador de los coches de Sainz o Alonso, ni he puesto las piedras de los circuitos que se han construido, pero da la casualidad de que todo eso se ha producido durante mis mandatos. Cuando tomé posesión del cargo la federación tenía un presupuesto de 90 millones de pesetas con una subvención de 24 del Consejo Superior. Ahora estamos en 1.200 y la subvención es de 75.
Noticias relacionadas
¿Y cuál es su proyecto?
Pues será un proyecto continuista por todo eso que he mencionado. Pero queremos reforzar las diferentes áreas, aunque no será cambiar por cambiar. Siguiendo la línea de los últimos años, me dedicaré aún más si cabe al automovilismo. Un amigo me dijo que ahora tenía que trabajar tres días a la semana y jugar al golf el resto. Le contesté que eso era imposible si te dedicas como yo hago en cuerpo y alma al automovilismo.
