Batistuta quiso conocer al gran Valentino
El argentino, que juega ahora en Qatar, visitó el circuito y se confesó un admirador de Rossi


El gran responsable de la llegada de diversas estrellas del fútbol próximas a su ocaso a la liga qatarí es su jeque, Hamed bin Khalifa al Thani, un hombre de 53 años casado con 200 mujeres y una de las veinte personas más ricas del planeta. Junto a su hijo, Tamini, elige los jugadores que quiere, los tienta con contratos millonarios y los reparte por los diferentes equipos para hacer la competición lo más igualada posible. Una de sus estrellas, Gabriel Omar Batistuta, se dejó ver ayer por el circuito de Losail junto a sus hijos. Me gusta mucho la velocidad y no podía dejar pasar la oportunidad de venir a ver las motos en directo. Mañana (por hoy) igual viene también Pep Guardiola conmigo, decía el delantero del Al Arabi.
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El argentino cumple su segunda temporada y la oferta por jugar en Qatar era más que tentadora: tres Mercedes, una villa con piscina olímpica, barra libre de billetes de avión (Qatar Airlines) y 6,8 millones de euros por dos años de contrato, en el que se comprometía también a entrenar a jugadores locales. Aquí se vive bien. Sólo hace este calor soporífero ahora porque estamos en verano, pero en quince días será menos caluroso, y cuando no juego al fútbol me paso el día con Guardiola. Jugamos mucho al golf. Él es hándicap 14 y yo 18, pero llevo sólo un año jugando y espero bajar más, contaba Batigol.
Su presencia provocó mucha expectación entre los pilotos, sobre todo los italianos, grandes seguidores del calcio. Locatelli y alguno más se fotografió junto a él, pero también lo hizo Rodri. El de Derbi se declara fan suyo. A mí me gustan todos los pilotos que dan espectáculo, dijo Batistuta poco antes de conocer en persona a Valentino Rossi. El pentacampeón es un gran tifosi del Inter y celebró los goles de Batistuta. Al argentino, lo que más le gusta de Qatar es la rapidez con la que está creciendo este país y la seguridad. Te puedes deja una cosa olvidada en un sitio que nadie la toca. Quizá sea porque aquí tienen el dinero por castigo.