Crisis entre Rossi y Honda
El joven campeón se marchó precipitadamente de la reunión que tuvo el pasado martes con los responsables del equipo de competición HRC.
El matrimonio entre el piloto italiano Valentino Rossi y la marca japonesa Honda atraviesa una grave crisis, después de que el joven campeón se marchase precipitadamente de la reunión que tuvo el pasado martes 15 de enero en Roma con los responsables del equipo de competición HRC. Esa disputa provocó la negativa de Rossi a viajar a Malasia para realizar los primeros entrenamientos del año programados por la escudería campeona del mundo, según medios de comunicación italianos.
Entre el 23 y 25 de enero, Valentino Rossi, actual campeón del mundo de 500 c.c. al manillar de una Honda NSR 500 de dos tiempos, debía desplazarse al circuito malayo de Sepang para iniciar la puesta a punto de su nueva moto, la Honda RC211V de cuatro tiempos, pero todas las previsiones se truncaron en la reunión de Roma, en la que el joven de Urbino debía firmar la renovación de su contrato con la marca por dos años.
En la citada reunión estuvieron, además del propio Rossi, su principal representante, su compatriota Gibo Badioli, el responsable en Europa de Honda HRC, el también italiano Carlo Fiorani, y algunos representantes del departamento de competición de la marca del Ala Dorada, pero el hecho cierto es que la misma no pudo concluir al marcharse muy enojado el campeón mundial de las tres cilindradas hasta ahora existentes en el motociclismo, 125, 250 y 500 c.c.
Fiorani explicó que "el gran obstáculo es que hasta que no firme el contrato no se puede subir a la moto", para añadir que las divergencias entre las partes eran "cuestiones estrictamente culturales". "El contrato no es tan diferente al que firmó en 2001 con Honda Europa, pero esta vez está en manos de los japoneses y hay algunas exigencias que Japón no quiere aceptar", afirmó a la revista italiana "Motosprint" Carlo Fiorani.
Una tradición de 50 años
"Es una cuestión de principios de la marca y la verdad es que es muy complicado, porque entre otras cosas Honda tiene una filosofía que se fundamenta en 50 años en las carreras y algunos principios no están dispuestos a consentirlos", reconoció el responsable de HRC en Europa.
El mismo Fiorani aseguró que esperaba que en los próximo días quedasen todas las diferencias solventadas, pero el hecho cierto es que el mundial de 2002 debe comenzar el 7 de abril en Suzuka (Japón) y Valentino Rossi todavía no ha comenzado los entrenamientos. Este hecho ha provocado que comiencen a surgir numerosas versiones, entre ellas la que apunta a la entrada en escena de su ex-marca, la italiana Aprilia, con la que fue campeón del mundo de 125 y 250 c.c. para volver a contar con sus servicios.
En otro capítulo de la pretemporada, Honda HRC, que durante seis años contó con el apoyo como patrocinador principal de la petrolera española Repsol, ha visto cómo se desvanecía la oferta de la tabaquera japonesa "Japan Tobacco". Honda había forzado la conclusión de su relación con Repsol solicitando una cantidad astronómica por la renovación del contrato, al contar con la oferta de "Japan Tobacco".
Las negociaciones se reanudan
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Ahora Honda Europa y España han reavivado las negociaciones con la petrolera española, a la que pueden haber presentado una nueva oferta muy inferior a la inicial. En Repsol, ni se quiso confirmar ni desmentir nada, si bien se aclaró que existía una acuerdo tácito por ambas partes para poder ejercer el derecho de "contraofertar" antes de cerrar cualquier acuerdo con otro patrocinador.
Lo cierto es que Fiorani y algún representante más de Honda HRC estuvieron estos días en Madrid en la sede de la petrolera, sin que se conozca el alcance real de las conversaciones. En todo caso,según confirmaron fuentes de la petrolera española, queda claro que ningún acuerdo pondría en peligro las negociaciones con Repsol que desde hace meses mantiene la escudería Yamaha del madrileño Luis d'Antín y que cuenta ya con los servicios, para los dos próximos años, del único campeón español de los 500 c.c., el catalán Alex Crivillé.