El único Oscar de Nicolas Cage llegó con una película casi prohibida y de historia trágica
El rodaje de ‘Leaving Las Vegas’ fue casi clandestino, ya que la ciudad de Nevada no quiso colaborar en el mismo.
“No sé si empecé a beber porque mi mujer me dejó, o si mi mujer me dejó porque empecé a beber”, dice Ben Sanderson durante ‘Leaving Las Vegas’ (1995), una frase que podría resumir perfectamente el sentir del personaje de Nicolas Cage. El ya veterano actor contaba con una filmografía extraña, con algunas comedias, pocos dramas y algunas películas incluso un poco tontorronas, pero esta película no parecía la más adecuada para intentar volver a coger el tren de la élite de Hollywood. Pero lo fue, y de qué manera.
La película contaba con un presupuesto casi ridículo, estimado entre 3,5 y 4 millones de dólares. Mike Figgis, su director, no consiguió convencer a las compañías de aportar demasiado porcentaje de esa cifra, así que tuvo que hipotecar parte de sus bienes para poner de su propio bolsillo. Además, él mismo tuvo que componer la banda sonora, así que ahorró de donde pudo. Al ya decrépito aspecto de la cinta hay que sumar el hecho de que filmó en 16mm, con lo que le dio una imagen aún más decadente, pero totalmente deliberada.
Volvamos a Cage. El actor interpretaba a un alcohólico cuyo único propósito es suicidarse bebiendo, así que, ¿qué mejor lugar que la ciudad del pecado? La ciudad de Las Vegas rechazó colaborar en el rodaje, ya que no quería que se asociara su nombre a la película, así que se grabó prácticamente sin permiso, con viandantes reales como figurantes. Por su parte, Cage se preparó su papel a conciencia, no solo reuniéndose con alcohólicos o asistiendo a reuniones de Alcohólicos Anónimos, sino emborrachándose él mismo y grabándose para, al día siguiente, comprobar su comportamiento en estado de embriaguez.
‘Leaving Las Vegas’ no se trataba de un guion original, sino que estaba basada en una novela de John O’Brien, también alcohólico, que se pasó años constantemente entrando y saliendo de centros de rehabilitación. Publicó el libro en 1990, convirtiéndose en un éxito en los circuitos independientes, pero obviamente lejos de ser un best seller. Tal vez desesperanzado de que alguna vez llegara su gran momento, O’Brien se suicidó a los 33 años, tan solo dos semanas después de firmar la venta de derechos de la novela para su adaptación al cine. Su padre sintió que aquella historia era prácticamente su nota de suicidio.
Su actuación le valió el único Oscar que adorna sus vitrinas, pero sería injusto recordar esta película sin hacerlo también de Elizabeth Shue, igualmente brillante. Shue se pone en la piel de Sera, una prostituta con la que Anderson comienza un romance, como no cabía esperar de otro modo, totalmente disfuncional... pero también ideal a su manera. Ambos personajes no solo se entienden, sino que aceptan las muchas imperfecciones del otro, siendo la mejor muestra la escena en la que Sera le entrega un regalo especialmente significativo a Brad.
¿Dónde ver ‘Leaving Las Vegas’?
‘Leaving Las Vegas’ está disponible en el catálogo de FILMIN.
Suscríbete al canal de MeriStation en YouTube, tu web de videojuegos y entretenimiento para conocer todas las noticias y novedades sobre el mundo del videojuego, cine, series, manga y anime. Análisis, entrevistas, tráileres, gameplays, pódcast y mucho más. También te animamos a seguir nuestra cuenta de TikTok.
¡Síguenos en ambas y, si estás interesado en licenciar este contenido, pincha aquí!