Destroy All Humans! 2: Reprobed
Destroy All Humans! 2: Reprobed
Carátula de Destroy All Humans! 2: Reprobed

Destroy All Humans! 2 - Reprobed, análisis

Crypto vuelve a la carga con su propia guerra de los mundos con el remake de la secuela de Destroy All Humans! para PC, PS5 y Xbox Series; lo analizamos.

La temática OVNI y las invasiones alienígenas siguen tan de moda como en buena parte del siglo XX, un capítulo de la cultura popular que estalló a gran escala con la mítica emisión radiofónica de Orson Welles hace ya más de 80 años y que en las siguientes décadas se hizo con su propio género cinematográfico. Y los videojuegos no son ajenos al fenómeno alien, con numerosas interpretaciones del mito, unas más célebres que otras, claro. Y si hay una franquicia que el gran público recuerda con cariño, esta no es otra que Destroy All Humans!, protagonizada por el histriónico y belicista Crypto. Una saga que no hace mucho recibía el remake de la primera entrega de la mano de Black Forest Games y THQ Nordic y que ahora, dos años después, da la bienvenida al remake de la segunda parte con Destroy All Humans! 2 - Reprobed, eso sí, solo para PC y la actual generación de consolas, es decir, PS5 y Xbox Series X|S; PS4 y Xbox One se quedan sin su segunda dosis de Cryptosporidium. Veamos si Destroy All Humans! 2 sigue manteniendo el tipo tras casi 16 años desde su lanzamiento original en PS2 y Xbox en nuestro análisis del remake.

Un alienígena con licencia para sondar

Aquellos que jugaron a los Destroy All Humans! originales y, especialmente, al remake de la primera parte de hace un par de años, se sentirán como en casa -o platillo volante- con Destroy All Humans! 2 - Reprobed. Y es que lejos de revolucionar el concepto original, Black Forest Games ha completado una actualización de la aventura original con evidentes mejoras visuales y alguna que otra actualización a nivel de jugabilidad e interfaz, tratando de adaptar la fórmula original a la actualidad; aunque sin volverse locos. En esencia, Destroy All Humans! 2 - Reprobed mantiene su carácter sandbox en su vertiente más clásica, con diferentes mundos abiertos no conectados que se perciben como escenarios en los que sus actores siguen las órdenes de su director. No nos malinterpretéis; no exigimos un cambio de concepto a estas alturas para los remakes de Destroy All Humans!, aunque sí debemos tener claro que su concepción se aleja mucho de las apuestas actuales en el subgénero de los “mundos abiertos”.

Como no podía ser de otra manera, controlamos a Crypto, una alienígena con muy malas pulgas que regresa a sus andadas tras los eventos de la primera parte y un ataque inesperado por parte del KGB. Sin entrar en destripes excesivos, el Crypto que nos ocupa no es exactamente el que conocemos del primer Destroy All Humans!, sino que se trata de un clon de Crypto-137, dando lugar a Crypto-138. Sea como fuere, el objetivo del alien cabezón sigue siendo el mismo: acabar con los humanos. Y para ello contará con todos los medios de su sufrida civilización y su perversa mente; desde absorber cerebros a volar por los aires cualquier edificio de la ciudad con nuestro platillo volante, pasando por armas de lo más locas como un rayo eléctrico capaz de alcanzar a varios objetivos, proyectiles que hacen rebotar a los enemigos por el escenario o las siempre manidas sondas anales. Incluso regresarán los poderes telequinéticos, los intercambios corporales o el control mental, entre muchas otras posibilidades. Está claro que la saga Destroy All Humans! sabe aprovechar muy bien los iconos de la cultura popular.

Otra de las características propias de la franquicia es su ácido y mordaz sentido del humor, así como su tendencia a la crítica social de una época muy concreta de la sociedad; aunque por desgracia, algunos tópicos y clichés siguen muy presentes en la actualidad... Sin embargo, esa personalidad tan marcada y gamberra es el verdadero motor del juego, tal y como sucede en la primera parte, presente tanto en su rocambolesca historia como en sus pintorescos personajes. Y es que en muchas ocasiones apetece terminar cuanto antes con las misiones para disfrutar de unas cinemáticas más que vistosas, aderezadas por unos diálogos que recogen una de las novedades de esta secuela: la posibilidad de elegir diferentes respuestas para desbloquear diferentes diálogos y reacciones de los personajes, aunque sin efectos en el desarrollo de la trama más allá de que, en ciertos momentos, podemos dar al traste con una misión si no seleccionamos las respuestas más adecuadas, devolviendo a Crypto al checkpoint más inmediato.

La historia de Destroy All Humans! 2 - Reprobed nos lleva a finales de la década de los años 60 con toda la iconografía estadounidense de la época y la Guerra Fría de telón de fondo. Una serie de tópicos conocidos por todos y bastante recurrentes que terminan funcionando gracias a lo alocado de su guion. Referencias al género cinematográfico de los años 50, música y ambientación hippie, tópicos Sci-Fi y mucho más vuelven a la carga, aunque la aventura también nos invitará a visitar otras partes del mundo. Y es que pronto dejaremos atrás Bay City -una representación ficticia y caricaturesca de San Francisco- para viajar hasta Japón, Siberia o Reino Unido, entre otras localizaciones -incluso nuestra querida y necesaria Luna-, cada una con su estilo y personalidad muy marcados. Esta es precisamente una de las novedades más destacadas de esta secuela, una variedad de escenarios y situaciones muy superior a la entrega original.

Desde luego, el cambio de escenario para cada sección de la historia es uno de sus mayores aciertos, representando cada cultura a modo de caricatura, sin perder en ningún momento el sentido del humor, la ironía y la sátira. Eso sí, el título arrastra algunos chistes de índole sexual y diálogos propios de su tiempo -así como la sexualización de la mujer, especialmente en cierto personaje-, algo que en la actualidad se abordaría de un modo muy diferente. No debemos perder de vista que estamos, en esencia, ante un juego de 2006, con todo lo que ello implica a nivel de mecánicas y desarrollo. Y es que desde la estructura de las misiones al comportamiento de los NPC y otros automatismos a nuestro alrededor se sienten de otra época. Por ello, es fácil verle las costuras si nos salimos del guion prestablecido, puesto que su componente sandbox se antoja caótico y simple a más no poder junto a misiones secundarias que no pasan de testimoniales.

Un viaje al pasado reciente del videojuego

Como decimos, Destroy All Humans! 2 - Reprobed es hijo de su tiempo a pesar de sus evidentes actualizaciones. La estructura de las misiones es muy sencilla en su mayoría, la repetición de NPCs es constante y algunas mecánicas resultan demasiado rebuscadas. Tenemos muchas opciones a nuestro alcance, aunque su ejecución no es todo lo satisfactoria que nos gustaría, en parte, por la complejidad de ciertos comandos. Eso sí, algunas situaciones son verdaderamente delirantes, arrancando al jugador más de una carcajada; mención especial para algunos jefes finales -tanto por patrones como por puesta en escena-, aunque también adolecen de picos de dificultad totalmente injustificados. Y si pasamos al control de Crypto, la experiencia a los mandos resulta, en mayor parte, satisfactoria; el alien es ágil, disponemos de jetpack y la habilidad de deslizarnos por el suelo, el selector de armas responde más que bien... No obstante, no podemos hablar en los mismos términos del platillo volante, con un control que nunca termina de sentirse cómodo y que nos dejará vendidos en muchas más ocasiones de las que nos gustaría. En ambos casos, podemos mejorar las habilidades tanto de Crypto como de su nave gracias al ADN que extraigamos de los humanos.

Si pasamos al plano técnico, se aprecia un salto gráfico respecto al remake de la primera entrega; recordemos que este título solo aparece en consolas de nueva generación -además de PC-, por lo que es de esperar que se haya aprovechado el potencial de PS5 y Xbox Series X|S para ir un paso más allá. Aunque no debemos esperar nada especialmente llamativo; sí, las texturas lucen mucho mejor, así como los efectos de iluminación y de partículas, que están a otro nivel respecto al anterior remake. Asimismo, los modelados demuestran un acabado más trabajado y la destrucción a gran escala como la de los edificios luce mucho más realista, aunque la reutilización de assets se deja notar de forma notable. También se aprecian aspectos mejorables, claro, como cierto efecto popping en cambios de plano en varias secuencias cinemáticas o unas animaciones algo robóticas en personajes que no sean Crypto, especialmente en los transeúntes. Eso sí, no se aprecian caídas de frames ni contratiempos a nivel de rendimiento; Destroy All Humans! 2 - Reprobed se mantiene sólido como una roca en cualquier circunstancia.

Sobre su banda sonora, nada especialmente destacable más allá de las típicas melodías de serie B y, eso sí, con las voces en inglés -subtituladas al castellano-, con algún que otro bug de ausencia de efectos sonoros en alguna que otra secuencia. A nivel de opciones de juego viene con más opciones, con el modo multijugador cooperativo a pantalla partida como gran protagonista que nos permitirá disfrutar de la campaña junto a otro jugador para añadir un punto más de locura al juego. También se añade un modo versus y un minijuego de tenis mediante la telequinesis, aunque en este caso no pasan de simples añadidos sin mucho más que aportar. En total, tenemos por delante unas 15 horas para completar la campaña, a las que sumar otras tantas si queremos hacernos con todos los coleccionables, desafíos y extras -como mejoras o apariencias alternativas de Crypto y su nave-, así como completar el juego al cien por cien. Por falta de contenido no será, desde luego.

CONCLUSIÓN

Destroy All Humans! 2 - Reprobed nos deja sensaciones encontradas, de un modo similar al remake de la primera parte de hace un par de años. Y es que como aventura de acción con cierto componente sandbox resulta de lo más entretenida y divertida, aunque el paso de los años se deja notar en un planteamiento, un desarrollo, una narrativa y unas mecánicas de otro tiempo. A pesar de todo, se trata de una actualización más que digna de un juego que marcó, a su manera, la forma de entender la sátira y el humor más ácido en un medio como el videojuego. Una oportunidad de echar un vistazo atrás y volver a disfrutar de un título gamberro cargado de mala leche, como los que se hacían años atrás, sin perder de vista sus misiones repetitivas, su dificultad irregular y su torpe IA. ¡Y a precio reducido!

LO MEJOR

  • Actualización audiovisual verdaderamente llamativa
  • Cargado de contenido y entretenido de jugar
  • Modo cooperativo competente y divertido

LO PEOR

  • Desarrollo y mecánicas de otra época, algo simplonas
  • Algunos bugs y defectos gráficos
  • Ciertos chistes y clichés provocan vergüenza ajena
7

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.