Bright Memory: Infinite
Bright Memory: Infinite
Carátula de Bright Memory: Infinite

Bright Memory Infinite, análisis port en Xbox Series X. Espíritu arcade

Te contamos nuestras impresiones finales con Bright Memory Infinite tras su lanzamiento en Xbox Series X|S, PS5 y Nintendo Switch. Espíritu arcade.

Bright Memory acompañaba al lanzamiento de Xbox Series X|S como una pequeña demostración de las capacidades de la nueva generación en materia visual. La aventura, de apenas una hora de duración en su primera vuelta, inyectaba a los jugadores un shooter en primer persona descarnado y con alma de arcade. Una prueba de lo que estaba por venir con el juego principal, de sobrenombre Infinite. Tras haber hecho lo propio en ordenador, ahora FYQD-Studio muestra de lo que es capaz en consolas.

“Un shooter a la vieja usanza”

Con esas palabras definíamos el debut de Bright Memory: Infinite en ordenador, cuyo lanzamiento tuvo lugar el 11 de noviembre del 2021. Más de seis meses después hace lo propio en Xbox Series X|S, PS5 y Nintendo Switch, aunque nuestro análisis se centra en la versión premium de la sobremesa de Microsoft.

Durante el análisis original decíamos que “su ritmo es excepcional”. Y añadimos: “Desde los primeros momentos el juego nos lanza hacia diferentes situaciones, con algunas sorpresas que preferiríamos no arruinar, todo adornado de una potente banda sonora. Una sección de sigilo en concreto rompe un poco este tempo al hacerse demasiado larga para lo sencilla que es, pero quitando eso el juego es un constante frenesí de combate incesante donde no paran de presentársenos nuevas mecánicas, enemigos o entornos”.

Durante las dos horas que dura la travesía en su primera vuelta, algo más si queremos encontrar conseguir todas las habilidades de la protagonista, nos encontramos con un juego que tiene claro lo que quiere ofrecer al jugador: dosis de acción sin descanso sumergido en plena mitología china.

El combate mezcla elementos cuerpo a cuerpo con el uso de los arquetipos clásicos de las armas de fuego. Podemos hacer uso de una espada que sirve para despedazar a los enemigos en distancias cortas, pero cuando la situación lo requiere también sirve para contrarrestar ataques de quienes nos golpean con mazas, espadas y todo tipo de armas rudimentarias. De hecho, no solo nos enfrentaremos a mercenarios a la vanguardia de la tecnología, sino que también aparecerán rivales de otra época pertrechados como si se tratara de Romance of the Three Kingdoms.

¿Cómo se desenvuelve en Xbox Series X?

Lo cierto es que la versión de consola nos deja más sombras que luces. La cantidad de problemas técnicos empaña demasiado la experiencia. A los constantes crasheos a la interfaz de Xbox se le suman comportamientos erráticos en la inteligencia artificial, o situaciones donde caemos al vacío bajo el mapa sin haber hecho aparentemente nada.

Tampoco encontramos que el gunplay sea satisfactorio con mando. Las ayudas al apuntado nos trasladan a la agresividad de hace dos generaciones, de aquellos shooters que no comprendían cómo desenvolverse lejos de un teclado y ratón. Se pueden eliminar algunos filtros para hacer cómoda la experiencia, pero el control se queda lejos de lo que el estándar marca en pleno 2022.

En el lado gráfico podemos elegir entre una serie de opciones visuales que nos permiten ajustar la experiencia a lo que nos sea más cómodo. Podemos eliminar la sincronización vertical para desbloquear el framerate, y en televisores compatibles podemos alcanzar los 120 fps. Además, también está en tu mano elegir si activar o no el trazado de rayos. El cambio es notable.

En líneas generales se ve bien, de eso no cabe duda, pero a casi dos años de la entrada de esta generación no nos sorprende tanto como Bright Infinite en su día. Muchas texturas del escenario son pobres, especialmente las que presentan vegetación. Tampoco da la sensación de que el potencial del nuevo hardware se aproveche.

CONCLUSIÓN

Bright Memory Infinite mantiene ese espíritu arcade que caracterizaba a su prólogo durante el lanzamiento de Xbox Series X|S. Nos encontramos un shooter en primera persona que traslada algunos trazos de lo que el género fue hace varias décadas, pero también le pesa en el mal sentido. Tiene demasiadas aristas como port. Errores que te mandan a la interfaz de Xbox, enemigos que no reaccionan a nuestra presencia y glitches de todo tipo son normales en la versión actual del juego. Y gráficamente tiene fuerza, de eso no cabe duda, pero a casi dos años de la nueva generación ya se le ve alguna costura.

LO MEJOR

  • Su espíritu arcade.
  • La combinación de habilidades, espada y armas de fuego. Funciona en combate.
  • Buen ritmo de la acción.

LO PEOR

  • La cantidad de problemas técnicos.
  • Pobre traslado del control a mando.
  • En lo visual no todos los elementos están a la altura.
6

Correcto

No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.