The Elder Scrolls V: Skyrim Anniversary Edition
The Elder Scrolls V: Skyrim Anniversary Edition
Carátula de The Elder Scrolls V: Skyrim Anniversary Edition

Skyrim: Anniversary Edition, análisis. Un cumpleaños sin regalo

Nos sumergimos por enésima vez en el mundo de fantasía que desató un fenómeno imparable aquel 11-11-11. Os contamos los detalles de su nueva edición.

No importa cuántos años pasen; hay obras que son eternas. Y The Elder Scrolls V: Skyrim ha sido, es y será siempre una de ellas. Asusta mirar atrás y comprobar dónde estábamos el 11 de noviembre de 2011, ese día en el que un dragón conquistó el género RPG. Un título que causó un gran impacto desde el preciso instante de su llegada, creando una comunidad formada por millones de aspirantes a Sangre de Dragón. Debutó en PC, PS3 y Xbox 360, plataformas en las que posteriormente recibió las expansiones Dragonborn, Dawnguard y Heartfire.

Con el paso del tiempo, podríamos decir que el juego no ha hecho más que volver de entre los muertos… si no fuese porque, sin lugar a dudas, siempre ha estado muy vivo. Desde la Legendary Edition (equivalente a las ediciones GOTY de toda la vida) hasta la Special Edition para PS4 y Xbox One, que traía consigo numerosas mejoras técnicas. Tampoco falta el paso por el taller mediante actualizaciones que nos permiten disfrutar de menores tiempos de carga y aumentos en cuanto a resolución y fotogramas por segundo. Y ahora, para celebrar la década que ha pasado desde su estreno original, llega la Anniversary Edition. ¿Es el homenaje que merece un juego así?

Novedades ¿de peso?

El gran reclamo de una versión tan distinguida reside en la inclusión de manera nativa de hasta 500 mods pertenecientes al Creation Club, el espacio en el que la comunidad puede trabajar libremente en la elaboración de contenidos personalizados desde hace unos años. La cifra es impresionante, desde luego, aunque no conviene pasar por alto la naturaleza de estos añadidos. Una gran parte de ellos se basan en objetos cosméticos que en ningún momento inciden en la jugabilidad. Por suerte, también los hay que aportan frescura al mundo de Skyrim: desde enemigos como cangrejos gigantes hasta armas y armaduras de leyenda, así como nuevas casas en las que vivir o algunos objetos inéditos que podemos obtener a través de numerosos personajes que acaban de llegar a la región. También tenemos la pesca, una mecánica curiosa, pero que no tiene apenas impacto y que, además, ya estaba presente desde hace tiempo.

Lo más destacable de estos nuevos contenidos se encuentra en Santos y Seductores, una pequeña —no tan pequeña— expansión que abre un interesante arco argumental y que cuenta con sus propias misiones principales y secundarias. Acceder a ella tiene su miga, pues el juego en ningún momento hace nada por sobrecargar al jugador con información acerca de buena parte de sus novedades; se integra en el mismo como si de otra historia más se tratase. Esta cadena de misiones es lo que más nos ha gustado de la Anniversary Edition; os recomendamos encarecidamente que no os la perdáis.

Modo Supervivencia: cambiando las reglas del juego

De manera completamente opcional y con la posibilidad de activarlo o desactivarlo en cualquier momento a través del menú, el Modo Supervivencia nos ofrece disfrutar de Skyrim de una manera muy distinta a la que conocíamos. No es la primera vez que sufrimos enfermedades en la saga. Vampirismo, licantropía o ataxia son algunas de ellas. Sin embargo, nunca nos habíamos enfrentado a un buen puñado de cualquiera de las que podemos adolecer durante nuestra vida cotidiana. Ni a eso, ni a elementos como el hambre, la sed, el frío o el calor extremo, entre otros. Estas mecánicas nos obligan a llevar a cabo rutinas tan comunes como encender un fuego cuando cae la temperatura o cocinar el plato ideal en cuanto el estómago comienza a rugir.

Los efectos del Modo Supervivencia no acaban ahí: tampoco podemos regenerar la salud de forma automática y el cansancio, así como algunos de los aspectos señalados arriba, pueden convertirse en el camino más corto hacia las diferentes aflicciones a las que estamos expuestos de manera permanente. Los draugr, las arañas congeladoras o los temibles dragones son peligros que ya conocíamos, pero ahora debemos sumarle los ocasionados por el mero hecho de vivir; recorrer el mundo de Skyrim es más exigente que nunca gracias a este modo. No lo recomendamos a los nuevos jugadores, pero nos parece un desafío muy gratificante para los veteranos en el título de Bethesda, pues estamos ante una interesante nueva forma de disfrutar del juego.

La magia de Skyrim sigue ahí, pero el aniversario ha sido discreto

El cumpleaños de un videojuego tan destacado como fue la quinta entrega de The Elder Scrolls siempre es un momento emocionante; resulta imposible no echar la vista al pasado y rememorar los grandes momentos que hemos vivido a lo largo y ancho del mundo de Skyrim. El encuentro con el primer dragón, la Guerra Civil entre los Capas de la Tormenta y el Imperio con el consiguiente enfrentamiento entre Ulfric y Tulio, el ascenso hacia la morada de los Barbas Grises en Alto Hrothgar… Son demasiados los recuerdos que muchos inmortalizamos desde aquel 11 del 11 de 2011. Por supuesto, los contenidos añadidos en forma de expansiones, especialmente los que pertenecen a Dragonborn y Dawnguard, también están ahí. El juego ha envejecido de maravilla y es capaz de ofrecernos una experiencia tan satisfactoria como la de hace una década.

Sin embargo, creemos que un aniversario tan especial necesitaba algo más de empeño a la hora de rendir tan merecido homenaje. Skyrim: Anniversary Edition puede ser una buena puerta de entrada para nuevos jugadores, pero no tenemos del todo claro que sea suficiente para cualquier usuario que cuente con Skyrim: Special Edition en su biblioteca. No hay trabajo en lo que a remasterización se refiere (los 60 FPS son posibles gracias a FPS Boost; ya estaban disponibles desde la última actualización) y algunos de los contenidos más atractivos del Creation Club forman parte de dicha edición desde hace tiempo. Lamentablemente, las sensaciones que nos deja disfrutar de esta nueva versión son prácticamente idénticas a las que habríamos sentido jugando al título que ya teníamos.

CONCLUSIÓN

La edición concebida para celebrar el décimo aniversario de un videojuego tan querido nos deja sensaciones encontradas. Por un lado, volver a explorar el mundo de Skyrim mientras disfrutamos de algunas novedades como la expansión Santos y Seductores es tan gratificante como siempre. Por otro, la falta de atractivos de peso a la hora de comprar una vez más el título nos lleva a la conclusión de que una de las obras más aclamadas de todos los tiempos merecía un homenaje a la altura de su propia historia.

LO MEJOR

  • La magia de Skyrim sigue ahí
  • Santos y Secudtores, el mejor añadido
  • La inclusión de nuevos personajes, armas y enemigos

LO PEOR

  • Los contenidos más relevantes ya estaban en la Special Edition
  • Aunque son rápidos, sigue habiendo tiempos de carga
  • 10 años no se cumplen todos los días; Skyrim merecía mucho más
7

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.