Dragon Ball Z Kakarot
Dragon Ball Z Kakarot
Carátula de Dragon Ball Z Kakarot

Dragon Ball Z Kakarot, análisis Nintendo Switch. Dragon World, majestuoso, en tu "bolsillo"

La última aventura de los Guerreros Z llega a Nintendo Switch con nuevo contenido, dos DLC y una conversión fantástica.

Parece que no pasan los años por Dragon Ball, la emblemática serie manga y animada de Akira Toriyama. Cualquier anuncio basado en las aventuras de Goku y compañía son motivo de celebración en todo el globo terráqueo, y si llega a múltiples plataformas, mejor. En esta ocasión no os hablamos de un nuevo título, sino de Dragon Ball Z Kakarot que llega por fin a Nintendo Switch.

Además los usuarios de la híbrida están de enhorabuena porque el videojuego llega con parte de su contenido descargable lanzado hasta la fecha incluido en la caja —o en su formato digital— en una compilación llamada El despertar de un nuevo poder —A New Power Awakens—. ¿Pero estará a la altura de lo esperado?

Un gran homenaje

Dragon Ball Z Kakarot + A New Power Awakens es la adaptación a Nintendo Switch del videojuego Dragon Ball Z Kakarot publicado hace más de un año en consolas PlayStation 4, Xbox One y ordenadores. El título repasa los acontecimientos de la saga Z, que va desde la presentación al mundo de Son Gohan hasta la derrota de Kid Buu. O lo que es lo mismo, viviremos de nuevo las aventuras de los Guerreros Z en las sagas Saiyan, Freezer, Androides, Célula y Bu.

Seguramente ya conozcas la historia de sobra y, con un poco de suerte, cómo es jugablemente Kakarot. Sino, siempre puedes echar un vistazo al análisis que dedicó Salva Fernández a la versión original del juego pinchando aquí. Dragon Ball Z Kakarot es básicamente un juego de género RPG muy centrado en el combate que respeta al máximo todos los detalles del manga original y lo expande con nuevas aventuras secundarias. Muy simplonas y algo repetitivas, eso sí, pero al menos muchas de ellas consiguen sacarnos una sonrisa, como la de cierta pareja turista en Namek.

Como todo juego de rol, la aventura se basa en un sistema de niveles y habilidades pero también en un panel llamado Comunidad donde se puede potenciar casi cualquier aspecto relacionado con los héroes Z, desde mejorar los ataques KI hasta conseguir más dinero en la venta de objetos. Será necesario pues combatir contra todos los enemigos posibles que habiten por el mundo así como hacer misiones secundarias para poder sacarle todo el partido a este sistema de juego.

El eje central de Kakarot se divide en dos secciones; las que están dedicadas íntegramente a la historia original y que sigue sus pasos al pie de la letra, y los intermedios, momentos en los que seremos libres para realizar diversas tareas por su mundo abierto. En este último punto será cuando el jugador pueda completar misiones secundarias, obtener recursos para las batallas venideras, participar en minijuegos, fabricar o encontrar las siete Bolas Dragón. Vamos, que la propuesta es de lo más apañada y completa.

Para el combate sólo se necesita saber que CyberConnect2 es la encargada de traernos este golpe de nostalgia a consolas y ordenadores; Switch en este caso. Esto quiere decir que son espectaculares, con todo lujo de detalles y muy asequible para los jugadores. Es cierto que requiere de usar prácticamente todos los botones disponibles en el mando pero es extremadamente intuitivo y efectivo. Se puede mejorar, por supuesto, pero cumple con creces y conecta muy bien con el género en el que se basa el videojuego.

Sí ya de por si es toda una gozada volver a revivir el manga en esta aventura, la versión para Nintendo Switch de Dragon Ball Z Kakarot incluye el contenido descargable A New Power Awakens que consta de dos partes. En el primero entrenamos con Whis y Beerus para obtener nuevos poderes y la transformación a Super Saiyan God, mientras que en la segunda parte Goku y Vegeta mejoran sus capacidades transformándose en Super Saiyan God Super Saiyan —o Super Saiyan Blue— para frenar el ataque de Gold Freezer, que ya se pudo ver en la película Dragon Ball Z: La resurrección de F. Dicho esto, el juego puede darnos un capazo de horas que podemos ampliar con el tercer DLC de pago —e incluido en la edición especial— ambientado en la película Un futuro diferente y protagonizado por Trunks, el guerrero del futuro.

Dragon Ball Z Kakarot en Nintendo Switch, ¿es posible?

La pregunta del millón en este análisis es más que evidente, ¿puede una consola como Nintendo Switch mover el espectáculo eroticolumínico de los combates de Dragon Ball Z sin resentirse? ¿Y podrá con su mundo abierto? Rotundamente, sí. Hay licencias en lo técnico, como una menor resolución, texturas algo más básicas en paredes o árboles, menor aparición de objetos lejanos o una flora menos abundante, pero si es la primera vez que jugáis a Dragon Ball Z Kakarot, no os váis a enterar. La distancia de visionado es abismal, los combates son frenéticos y llenos de efectos gráficos, la estabilidad de la imagen es muy buena —salvo ciertos momentos puntuales— y todo ello se mantiene en modo portátil.

¿Es el port de calidad similar al de Dragon Quest XI para Nintendo Switch? Obviando que Dragon Ball Z Kakarot es más ágil, sí, se podría decir que está al mismo nivel. Es una maravilla de conversión por lo que si teníais dudas sobre su rendimiento en la híbrida de Nintendo, no tenéis excusa. Hemos disfrutado mucho jugándolo de nuevo y los recortes gráficos, lógicos por otra parte, apenas se repara en ellos puestos en faena.

El juego se ejecuta en una resolución 900p en modo televisión y 630p en portátil y se ejecuta a 30 imágenes por segundo. Esta tasa puede verse afectada por una gran carga gráfica, como cuando sobrevolamos West City o pescamos un pez, pero en combate muy pocas veces veremos que la velocidad se resienta. Una prueba de ello se puede ver en el vídeo que adjuntamos en este análisis, donde Piccolo, Gohan y Vegeta lanzan sus tres grandes ataques al mismo tiempo y el juego ni se inmuta. El único problema —y gordo— que le podemos achacar a Kakarot se encuentra en las escenas de vídeo pre-grabadas —que destacan sobre las generadas por el motor del juego porque no dejan pasar el texto rápido—. Son vídeos muy comprimidos y al mínimo movimiento genera artefactos, escenas borrosas y afean bastante la espectacularidad de las mismas. En modo portátil o en un televisor de pocas pulgadas da el pego, pero en una pantalla de 75” y 4K, el resultado es horroroso.

Sobre el sonido nada que añadir con respecto al análisis original. El videojuego trae voces en inglés y japonés y cuenta con los temas originales de la serie animada, una maravillosa característica que hará mucho más inmersiva vuestra vuelta al Dragon World. Conserva, por otra parte, su traducción al castellano para que no perdáis en ningún momento la trama.

CONCLUSIÓN

El port a Nintendo Switch es bestial. Obviando los recortes obligatorios por el menor hardware de la híbrida con respecto a plataformas más modernas, Dragon Ball Z Kakarot + A New Power Awakens es un espectáculo visual que nadie apegado a la obra de Akira Toriyama debería perderse. No solo incluye dos de los tres DLC de historia lanzados hasta el momento, sino también nuevas misiones centradas en Gotenks y Vegetto. Por desgracia no está incluido el multijugador llamado Dragon Ball Card Warriors, pero se espera se incluya más adelante. Una conversión a la altura.

LO MEJOR

  • El port es muy bueno.
  • La edición incluye juego base y dos descargables.
  • Nuevas misiones para Gotenks y Vegetto.

LO PEOR

  • No incluye Dragon Ball Card Warriors, de momento.
  • Escenas de vídeo demasiado comprimidas. Genera artefactos y borrones a la mínima.
8

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.