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Los mejores juegos de Batman

Ha llegado el Batman Day, así que escogemos y recordamos los diez mejores videojuegos que nos ha dejado el caballero de la noche a lo largo de las décadas.

Hoy es el Batman Day, día conmemorativo del popular superhéroe de DC Comics que desde hace varios años se celebra el tercer sábado de cada septiembre. Y hemos pensado, ¿qué mejor forma de rendirle tributo que eligiendo sus mejores juegos? Después de todo, aunque el Caballero Oscuro tiene su origen en las páginas de los tebeos, su legado también se extiende a través de otros formatos como la televisión, el cine o, por supuesto, el ocio interactivo. Creado en 1939, el personaje de Bob Kane y Bill Finger usó su capa para planear hacia los videojuegos a mediados de los ochenta, cuando el medio todavía era joven, y desde entonces no ha habido década en la que no nos haya dejado varios títulos destacables (y también algunas decepciones).

En la actualidad es difícil no pensar en la serie Arkham de Rocksteady Studios, pero como recordaremos hoy, el hombre murciélago ha cosechado éxito en diferentes generaciones, perspectivas e incluso géneros (incluyendo hasta aventuras gráficas). La ambientación noir, sus habilidades detectivescas, el repertorio de gadgets y la vulnerabilidad que añade saber que bajo el traje hay un hombre normal, no un ser invencible o con habilidades mágicas, siempre han sido elementos atractivos y únicos, que le han servido para destacar entre los demás superhéroes. El amplio elenco de villanos memorables, como Joker, Enigma o Espantapájaros también ha garantizado la variedad en ese frente, así que es natural que se haya sentido como en casa en los videojuegos. Así que dejémonos de preámbulos y recordemos sus mayores triunfos.

10. The Adventures of Batman & Robin (MD)

Seguro que todo fan de Batman está familiarizado con la serie animada de los noventa, una de sus encarnaciones más aclamadas por su capacidad para elevarse por encima de otros dibujos “para niños” gracias a sus excelentes animación, música e incluso guion. Como era de esperar, las compañías no desaprovecharon el tirón y crearon varios juegos derivados. Uno de los mejores fue The Adventures of Batman & Robin para Mega Drive, desarrollado por Clockwork Tortoise y estrenado en 1995 coincidiendo con la temporada final de la serie, para entonces renombrada como Las aventuras de Batman y Robin. El juego en cuestión era una mezcla entre beat ‘em up y run and gun, lo que significa que sus protagonistas podían defenderse a base de puñetazos y patadas, pero también limpiar la pantalla lanzando proyectiles.

La acción era intensa y fluida, aunque no se limitaba a disparar hacia todas las direcciones, también tenía su componente táctico: los power-ups que recogíamos por los escenarios mejoraban de forma progresiva cada tipo de proyectil, así que si cambiábamos de variedad teniendo uno a tope, perdíamos ese poder conseguido y debíamos potenciarlo de nuevo. Otro punto a su favor era la genial puesta en escena, con un pixel art muy detallado y colorido, e incluso algunos escenarios que simulaban tridimensionalidad gracias al juego con la perspectiva de los sprites. Además, fiel a su título, nos dejaba jugar tanto con Batman como con Robin, e incluso permitía que un segundo jugador se uniese en cualquier momento para ayudarnos en modo cooperativo (algo de agradecer dada la elevada dificultad del juego).

9. The Adventures of Batman & Robin (SNES)

Sí, estáis leyendo bien. The Adventures of Batman & Robin aparece de nuevo, pero es porque la versión de Super Nintendo fue un juego completamente diferente al de Mega Drive. Estrenado algo antes, en 1994, su desarrollo corrió a cargo de Konami, que logró un aspecto incluso más parecido al de la serie y basó los niveles en episodios concretos de la misma —con tarjetas de introducción usando los mismos títulos—. El combate no era tan frenético como en el homónimo de la consola de Sega, y tampoco hizo gala de cooperativo, pero a cambio ofrecía una recreación más fiel de las animaciones de Batman, que se movía con soltura en un plataformas de acción donde el timing era más importante que machacar la cruceta y los botones.

Su formato episódico le permitió incluir un gran número de villanos, como Joker, Catwoman, Dos Caras, Enigma, Hiedra Venenosa, Espantapájaros o Pingüino, y los niveles también hacían gala de una variedad acorde, alternando secciones de beat ‘em up más tradicionales con otras más orientadas al plataformeo (no faltaban el rebote en paredes ni el uso del gancho para balancearse desde techos), peleas a bordo de una montaña rusa, persecuciones sobre azoteas, tiroteos desde el batmóvil (la parte peor resuelta, aunque contribuía al completo cóctel de ideas) o incluso un laberinto con más cambios de perspectiva para simular tres dimensiones. Quizá no se alzó como la mejor aventura de Batman en la consola —más adelante hablaremos de otra—, pero sí fue un esfuerzo muy digno de llevar la emblemática serie a los 16 bits.

8. LEGO Batman 2: DC Super Heroes

Cambiamos de generación y registro para hablar de LEGO Batman 2, título de Traveller's Tales lanzado en 2012 para casi todas las plataformas de esa época (Xbox 360, PS3, Wii, 3DS, etcétera). Como su nombre bien indica, el juego pertenecía a la serie de adaptaciones de grandes franquicias al mundo de LEGO (donde también se reimaginaron sagas como Star Wars, Indiana Jones o Harry Potter), y vino precedido por una primera entrega ya de éxito notable. La secuela, sin embargo, es donde la propuesta despuntó de verdad, ya que abrió por completo la exploración de Gotham City e introdujo a muchos otros personajes del universo DC para acompañar a Batman y Robin en su cruzada contra múltiples villanos clásicos.

Y cuando decimos muchos, queremos decir muchos. Superman, Wonder Woman, Flash, Linterna Verde, Aquaman, Cyborg, Harley Quinn, Lois Lane... Por poder, se podía incluso jugar con Alfred, el fiel mayordomo de Bruce Wayne. Por supuesto, no todos aportaban diferencias jugables importantes, y el juego tiraba hacia el lado más sencillo de las cosas para adecuarse a los pequeños de la casa, pero su sentido del humor (con un agradable tono paródico y escenas dobladas por primera vez en la serie LEGO), la gran interactividad de los entornos, los puzles que daban buen uso a las diferentes habilidades de los miembros de la Liga de la Justicia, la ingente cantidad de desbloqueables y las toneladas de guiños al universo DC hacían de LEGO Batman 2 una auténtica golosina para los fans de Batman y compañía.

7. Batman Returns (MD / Sega CD)

Aquí nos tomamos la licencia de agrupar las dos versiones, aunque una es definitivamente mejor que la otra. En 1992, siguiendo por varios meses a la película de Tim Burton del mismo nombre, Malibu Interactive lanzó Batman Returns para Mega Drive. El juego era, cómo no, un plataformas con toques de beat ‘em up que hizo razonablemente bien su trabajo a la hora de llevar esta encarnación de Gotham City a la consola 16 bits. El control y la variedad de las fases no estaban al mejor nivel que daría de sí el Caballero Oscuro, pero su detallado pixel art ofreció una estética más siniestra de lo que estábamos acostumbrados, incluso para estándares de Batman.

Lo que le daría el empujón final, y le hace entrar a la lista por encima de The Adventures of Batman & Robin, es la posterior revisión de Mega CD, lanzada en 1993 para aprovechar las nuevas posibilidades que brindaba el formato de este periférico. El cambio de cartucho a CD permitió incluir una banda sonora de mayor calidad (formada no por simples remixes, sino composiciones de estreno), mejores secuencias y, más importante, varias fases inéditas a bordo del batmóvil. Estas, además de ser un espectáculo visual para la época, también se manejaban mejor que las plataformeras (que no fueron retocadas de forma significativa), justificando el precio de entrada para los fans de la película o el hombre murciélago más en general.

6. Batman: Arkham Origins

Llegamos al primer Batman de la era más moderna, que es también el único de la serie Arkham no desarrollado por Rocksteady. Origins fue creado por Warner Bros. Games Montréal y llegó en 2013 a todas las consolas de sobremesa contemporáneas (además de PC) haciendo honor a su nombre y actuando como precuela de las dos entregas precedentes, Asylum y City. Siendo ya el tercer Arkham de la misma generación, eso sí, el desgaste era casi inevitable, lo que unido al cambio de estudio y la reutilización de la ciudad resultó en una recepción bastante más tibia por parte de prensa y público. Aunque eso no quita que la base heredada estuviese ahí y, por tanto, funcionase bien a la hora de explorar y pelear; y tampoco significa que el juego se limitase a encargar más misiones sin aportar algunas cosas por su cuenta.

Para empezar, su condición de precuela le sirvió para explorar tanto a Batman como a Joker en etapas diferentes de su desarrollo como personajes, resultando además en una de las mejores historias de la saga. La temática navideña también ayudó a que Gotham City tuviese otra personalidad, y el estudio intentó redoblar en la faceta detectivesca con un ocurrente nuevo modo para reconstruir las escenas de los delitos. Por otro lado, Origins también introdujo multijugador en la serie, aunque distó de ser una de sus aportaciones más valoradas. Puede que no lograse quitarse la etiqueta como el Arkham más flojo y derivativo, pero siguió siendo un muy buen juego de Batman a pesar de ello, así que le sirve para cerrar la mitad baja de nuestro top.

5. Batman Returns (SNES)

Pasamos una vez más por los 16 bits porque Batman Returns vuelve, valga la redundancia. Esta vez en SNES. Como en el caso de The Adventures of Batman & Robin, la versión para la consola de Nintendo fue completamente diferente a la que ya comentamos en las consolas de Sega, y también fue creada por Konami, que entonces estaba en estado de gracia y firmó uno de los mejores juegos licenciados de la época. Estrenado en 1993, Returns seguía los eventos de la segunda película de Tim Burton, aunque en un molde de beat ‘em up más clásico que los otros juegos tratados. Hablamos de algo bastante más en línea con Final Fight o Streets of Rage, pero con Batman noqueando enemigos a diestro y siniestro, e incluso rompiendo el mobiliario urbano con los cuerpos de los pobres incautos que se cruzaban en su camino.

Naturalmente, el juego no fue el colmo de la complejidad, pero el control estaba a la altura y acciones como agarrar dos enemigos para golpear sus cabezas entre sí o hacer súplex a payasos tardaban en perder la gracia. Como en Final Fight, estas peleas solían enfocarse desde una perspectiva caballera para introducir profundidad y permitir acercarse o alejarse de la pantalla, aunque también había secciones puramente 2D e incluso un nivel a bordo del batmóvil para lucir el Modo 7 de la consola. Y es que otro punto a su favor fue su exquisito apartado gráfico, con sprites de gran tamaño, buenas animaciones y fidelidad hacia el mundo concebido por Burton. Como beat ‘em up podría haberlos mejores. ¿Pero como beat ‘em up de Batman? Es difícil ponerle pegas.

4. Batman: Arkham Knight

Retomamos la serie Arkham, esta vez de la mano de sus creadores originales. Lanzado en 2015, ya en otra generación consolera (PS4, One), Arkham Knight cerró la trilogía de Rocksteady subiendo el listón técnico, aumentando la escala y estrenando el batmóvil, cuenta pendiente de las anteriores entregas. Esta inclusión, eso sí, resultó ser un tanto divisiva, ya que su uso fue más intensivo de lo que algunos jugadores esperaban o querían. No obstante, sirvió como revulsivo para renovar una fórmula que pedía novedades, y recorrer a toda velocidad las calles de Gotham City, mientras arrasábamos con bancos, farolas o árboles (pero no peatones, convenientemente evacuados), daba pie a bastante caos, diversión y algunas persecuciones memorables.

A pie, Arkham Knight sacudió algo menos las cosas, aunque se benefició de retoques para que el combate fluyese de forma más natural contra grupos grandes de enemigos e incluso introdujo secundarios a los que podíamos controlar momentáneamente (Robin, Catwoman y Dick Grayson) para ayudar a Batman en ciertas situaciones. El planeo con la capa también fue sustancialmente mejorado, y el hombre murciélago tenía nuevos “juguetes” a su disposición, como un modulador de voz para hacerse pasar por otros personajes. Fue más una culminación que una reinvención, pero sirvió para mejorar una base que había funcionado bien desde el primer día y le vale una posición más alta que Origins, rozando el podio de la lista.

3. Batman: The Video Game (NES)

¿Pensabais que solo íbamos a alternar entre los Batman de 16 bits y los Arkham? ¡Ja! Claro que no. Porque en el ahora lejano 1989, el mismo año en el que Tim Burton revolucionó el cine de superhéroes con la película que enfrentaba a Michael Keaton y Jack Nicholson, NES recibió una adaptación bastante libre que también consiguió alzarse entre los mejores juegos de acción de la generación 8 bits. Titulado Batman: The Video Game, pero generalmente conocido como Batman (o Batman NES) a secas, el juego de Sunsoft seguía de cerca las enseñanzas del primer Ninja Gaiden, estrenado justo un año antes. Esto es: uso intensivo del combate cuerpo a cuerpo a través de niveles plagados de enemigos, proyectiles de refuerzo y una gran demostración de la agilidad del personaje mediante el salto entre paredes en niveles verticales.

Donde se desmarcó el juego de Sunsoft del de Tecmo fue en la magistral recreación de Gotham y sus profundidades, con gráficos extremadamente detallados para NES y una ambientación bastante lúgubre, casi tan siniestra como la del Batman Returns de Mega Drive pese al uso de una paleta de colores más variada. El hombre murciélago recorría calles, factorías químicas, alcantarillas y laboratorios de camino al encuentro con Joker en la catedral del final, niveles a cada cual más peligroso, pero también caracterizados por diseños bien diferenciados y algunas de las melodías chiptune más pegadizas de la consola. Huelga decir que muchos juegos posteriores serían más amplios y complejos, pero cuando se trata de mirar el contexto de su época y su hardware, Batman NES todavía se cuenta entre los grandes.

2. Batman: Arkham City

Y hablando de juegos grandes, por más obras relacionadas que vengan en el futuro, los fans seguramente nunca olvidarán Arkham City por lo que supuso a la hora de llevar ese concepto de “simulador de Batman” a otro nivel. El segundo juego de Rocksteady se estrenó en 2011 y aplicó la fórmula de Asylum a un mundo abierto para ofrecer más de todo. Más variedad de localizaciones, más villanos, más misiones, más gadgets, más opciones de combate. Más libertad. A la llegada de Origins y Knight fue difícil replicar su impacto porque, bueno, ya habíamos jugado a City antes. Aunque su mérito va más allá de ser el primer Arkham con una ciudad (o parte de ella) para explorar.

Venir antes, de hecho, le ayudó a manejar mejor la escala, suficientemente grande como para lograr la sensación de encarnar a Batman entre las calles de Gotham —llena de cosas para ver y hacer, de enemigos a los que pillar desprevenidos abalanzándose sobre ellos desde los cielos—, pero no tan grande como para perder la clase de densidad y minuciosidad que muchos otros juegos de mundo abierto (no solo de la familia Batman) acaban diluyendo al intentar impresionar con el alcance de las vistas y las horas brutas de contenido. Fue un juego equilibrado, que quizá no siempre desplegó la misma consistencia que Asylum, pero que sí dio el salto natural entre una y otra propuesta con la destreza digna del hombre murciélago.

1. Batman: Arkham Asylum

Sin embargo, si hay un juego que no desaprovecha el espacio y casa a la perfección sus mecánicas con sus niveles, es Arkham Asylum. Aunque el salto al formato abierto de Arkham City fue un éxito, su antecesor ya estableció todos los fundamentos y les dio uso en el marco de una aventura más compacta, con mejor ritmo jugable y narrativo. Los espacios interiores del asilo Arkham quizá no brindaban la misma clase de libertad que una ciudad como Gotham, pero precisamente por eso también obligaban a planificar mejor, a meterse en la cabeza del Caballero Oscuro para estudiar la situación. Para usar el entorno, las habilidades, los gadgets y sorprender a los enemigos de una forma más meticulosa. Más Batman.

Su mayor linealidad es evidente, pero también deliberada, lo que le servía para mantener el desarrollo mucho más centrado, con menos relleno, e introducir un componente metroidvania que jugó a su favor a la hora de convertir el asilo en una localización con identidad propia y no una simple sucesión de lugares por los que merodeábamos volando y machacando villanos. Por supuesto, el combate sería revisado y ampliado en las secuelas, pero todavía funciona perfectamente en su contexto. Los combos requieren más habilidad ante la falta de concesiones y automatismos posteriores, reforzando la idea de que Batman sigue siendo un hombre de carne y hueso debajo del traje. Y Asylum, aunque no sea necesariamente el Arkham favorito de todos, también sigue siendo el juego al que más deben sus sucesores.

Batman: Arkham Asylum

  • PlayStation 3
  • PC
  • Xbox 360
  • Acción

Batman deberá entregar al Joker en el Arkham Asylum, pero allí le espera una trampa preparada por otros supervillanos.

Batman: Arkham Asylum