Life is Strange: True Colors
Life is Strange: True Colors
Carátula de Life is Strange: True Colors

Life is Strange: True Colors, análisis. Los colores del alma

Analizamos la nueva entrega de la saga Life is Strange: True Colors, que llega ya a PC y consolas PlayStation, Xbox, Nintendo Switch y Google Stadia.

En pleno 2021 nos encontramos en una época en la que abundan los videojuegos de corte narrativo en los que las decisiones que tomamos como jugadores tienen un peso significativo en el devenir de la historia. Telltale pavimentó el camino, pero Life is Strange llegó para definir el rumbo que tomarían este tipo de aventuras. Son varios los estudios que se han atrevido a dar el salto para probar a hacerse un hueco en el género, pero pocos lo han logrado como Dontnod Entertainment, quienes pasaron el relevo a Deck Nine Games tras su trabajo en Life is Strange: Before the Storm. Vuelven a la carga con True Colors, una nueva entrega independiente dentro de la saga que está a la altura del resto e incluso supera a sus predecesoras en algunos apartados. Os lo contamos en nuestro análisis sin spoilers.

Un poder empático con muchas posibilidades

Alex Chen, una joven de 23 años, llega a Haven Springs, un pequeño y colorido pueblo minero situado en medio de las montañas de Colorado, tras recibir la invitación de su hermano mayor, Gabe. Tras pasar ocho años en un centro de menores por haber perdido a sus padres, el recuperar su libertad y volver a reencontrarse con la naturaleza es algo que la protagonista ansiaba, por mucho que sintiera algo de miedo al cambio. Una vez allí, todos los vecinos la reciben como una más y le dan una calurosa bienvenida hasta el punto en que siente que realmente podría convertirse en su hogar.

Sin embargo, un trágico accidente ocurre y la vida de Alex vuelve a ponerse patas arriba una vez más. Determinada a desentrañar qué ocurrió realmente, tendrá que confiar en varias personas para confirmar sus sospechas acerca de otras y con todo ello avanzar en el camino hacia la verdad. No será fácil y cualquier decisión que tomemos podrá llevarnos por una u otra rama, pero si estamos acostumbrados a este tipo de aventuras narrativas podremos dominar sin problema la obra que tenemos entre manos, donde la exploración juega un papel muy importante y las conversaciones funcionan a modo de hilo conductor para conocer un argumento con muchos matices más allá de la historia de Alex.

“Conocer la verdad es doloroso. Pero, si lo aceptas, al final te sentirás liberado y lleno de vida y…por fin sabrás lo fuerte que eres de verdad”.

Las historias que se cuentan en cualquier Life is Strange son muy humanas y cotidianas, a pesar de los elementos paranormales que se les suman posteriormente. True Colors no iba a ser menos y de hecho acaba siendo más. Si bien es cierto que no se trata un tema global tan importante como el del racismo y la inmigración que pudimos ver reflejado en la segunda entrega, en esta nueva los palos que se tocan son mucho más diversos y se reparten entre gran parte del elenco de personajes al que conocemos en Haven Springs.

La angustia que produce el olvidar todo por culpa del Alzhéimer, la culpa que se siente al saber que cargas con un oscuro secreto en tu pasado, la ira que generan algunas situaciones en el ámbito laboral, la tristeza que pesa en el corazón por la pérdida de un ser querido…todas estas emociones prevalecen por encima de otras y Alex es capaz de sentirlas cuando aquellos que se encuentran a su alrededor se rodean de ellas como si fueran una capa para el alma.

“Percibo lo que siente otra persona como si lo sintiera yo misma. Y, si me centro, puedo entender por qué se siente así”.

Este poder puede parecer algo sencillo en los primeros compases de la aventura, pero a medida que los capítulos avanzan nos damos cuenta de la profundidad que hay en esta mecánica. No es tan compleja como la rebobinar el tiempo que tenía Max, pero sí resulta más adulta en el sentido de que nos sirve de vehículo para comprender mejor lo que sienten unos personajes creíbles y bien construidos y poder ayudarles en cierta medida, pero no por ello tener la llave de todos los problemas. Un ejemplo de esto es la oportunidad de arrebatarle a alguien la ira explosiva y dañina que siente, algo que está en nuestra mano pero que si nos paramos a reflexionar finalmente es preferible no hacer, ya que cada uno debe gestionar sus propios problemas y su lucha consigo mismo, por mucho que el apoyo de los seres queridos sea siempre necesario y de agradecer.

Derroche de imaginación y un paso más allá en jugabilidad

Al tratarse de un juego narrativo no es demasiado complejo en el plano jugable. No necesitaremos tener una gran habilidad a los mandos para completar Life is Strange: True Colors, algo que convierte al título en uno muy accesible para cualquier tipo de jugador. Eso sí, el espíritu explorador es un requisito que nos vendrá más que bien para ser capaces de conocer todos los detalles de la historia y poder usar la información que recopilemos para comprender mejor a quienes nos rodean y ser así capaces de ayudarles…o no.

“Mira, no quiero meterte presión, pero…he visto lo mucho que te entregas para darles a los demás lo que necesitan. Y me pregunto si alguna vez te has parado a pensar en lo que necesitas tú”.

Sin embargo, desde Deck Nine Games han dado un paso más allá al innovar en el apartado jugable de la obra, ofreciendo minijuegos como el futbolín o un par de máquinas recreativas a las que podemos jugar de forma opcional para dejar un ALX marcado en lo alto de la tabla de calificaciones. Más allá de esto, nos ha parecido brillante la idea y ejecución del juego de rol en vivo que tiene lugar en uno de los capítulos. Ideas como esta reflejan el conocimiento que tienen en el estudio de la sociedad actual y de las corrientes de moda que apasionan a muchos jugadores que deciden trasladar sus aventuras más allá del ámbito digital.

A pesar de no revolucionar la fórmula y ofrecer algo totalmente único en el género, apreciamos el esfuerzo en seguir añadiendo elementos innovadores a este tipo de aventuras, ya que cuando hayamos jugado unas cuantas poco nos sorprenderá. Son sus personajes, historias y su capacidad de emocionarnos el verdadero poder que tienen los títulos de Life is Strange.

Una banda sonora excelente y otros apartados algo más limitados

Gráficamente el título no es ningún portento, pero aún así se nota la evolución respecto a las anteriores entregas. Algo especialmente destacable, para bien, es el esfuerzo que se ha puesto en las expresiones faciales de los personajes, mucho más realistas que aquellas Max y Chloe que parecían de trapo. Mediante el conocido sistema de motion capture, se logra que los actores y actrices puedan plasmar mucho mejor sus emociones en los personajes que interpretan, algo esencial sobre todo en un título de estas características. En lo técnico sí que hemos encontrado algún que otro bug: una NPC atascada caminando contra un banco, que Alex aparezca en la “pose T” de repente cuando la escena cambia, algunos pequeños glitches…nada grave ni que afecte a nuestra progresión, por suerte, así que esperamos que todo ello sea pulido y corregido con la llegada de futuros parches.

Es en el apartado sonoro donde cualquier Life is Strange tiene la oportunidad de brillar y este True Colors lo hace con luz propia. Con nuevos temas de mxmtoon y Novo Amor, además de contar con licencia de artistas como Radiohead, Phoebe Bridgers o Gabrielle Aplin, su banda sonora es toda una delicia y aquellos momentos en los que simplemente nos sentamos a reflexionar y escuchar se colocan entre nuestros favoritos de todo el juego. A esto le sumamos las voces en inglés del elenco de personajes principales, quienes realizan un gran trabajo y logran así que sus papeles sean convincentes y nos hagan sentir inmersos en la historia y emocionados por todo lo que sucede en ella.

CONCLUSIÓN

Life is Strange: True Colors desarrolla una historia repleta de matices, que trata temas adultos de forma responsable y nos permite explorar las emociones de los personajes gracias al súper poder empático de Alex Chen, la protagonista. A pesar de no innovar demasiado la fórmula del género de las aventuras narrativas, añade ciertos detalles que nos sorprenderán y que disfrutaremos descubriendo por nosotros mismos. Mediante cinco capítulos y unas doce horas de duración total, nuestras decisiones nos llevarán a diversos finales, no tan variados como nos hubiera gustado, en los que se decidirá el destino de la protagonista y aquellos que la rodean. A pesar de que su apartado técnico sea algo limitado y hayamos encontrado algún que otro bug al jugar, su banda sonora supera con creces nuestras expectativas y las mejoras en su apartado gráfico nos permiten disfrutar de una experiencia global cuidada que se sitúa entre las mejores de toda la saga Life is Strange.

LO MEJOR

  • El tratamiento de las emociones y temas de forma más adulta y responsable
  • Alex, Steph y el resto de habitantes de Haven Springs
  • Una historia que nos emocionará
  • El poder de Alex y su evolución a lo largo de los capítulos

LO PEOR

  • Varios bugs y algo flojo a nivel técnico
  • Los diferentes finales no son tan variados como nos gustaría
7.7

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.