La hemos probado

Nintendo Switch OLED, primeras impresiones: mucho más que una pantalla mejorada

Os contamos, de forma detallada, qué nos ha parecido el nuevo modelo OLED de Nintendo Switch después de verla y probarla de primera mano durante una hora.

Fue hace aproximadamente un mes cuando el nuevo modelo de Nintendo Switch fue anunciado tras una larga etapa de rumores en la que se barajaba la posibilidad de una versión Pro. Finalmente, lo que llegará a la familia de consolas de Nintendo a partir del próximo 8 de octubre es una revisión del modelo original que cuenta con varias diferencias y mejoras respecto a este. A falta de unos meses para que llegue al mercado, son muchas las preguntas y cuestiones que todavía tenemos en mente. Por ello, hemos tenido el placer de acudir físicamente a las oficinas de Nintendo para probar, de primera mano y durante aproximadamente una hora, esta Nintendo Switch OLED. A continuación os contamos qué nos ha parecido este primer contacto con la versión mejorada y renovada de la consola híbrida.

Modo portátil, el verdadero potencial de Switch OLED

Con unas dimensiones prácticamente iguales que las del modelo original, la Switch OLED se siente como un producto más Premium en las manos. Esto es debido principalmente a que la se han eliminado prácticamente del todo los bordes negros en la pantalla para así poder aumentar su tamaño desde las 6,2” originales hasta las 7” actuales. Para sustituir la pantalla LCD por una OLED no ha sido necesario realizar un gran rediseño en la consola, sino que simplemente se han aprovechado los laterales negros para ampliar así de forma considerable el espacio de la pantalla útil.

En cuanto le damos al botón de POWER y el menú de la consola nos da la bienvenida sabemos de inmediato que algo ha cambiado. Probamos juegos como The Legend of Zelda Breath of the Wild y Super Mario Odyssey para comprobar que todo se ve mejor, los colores brillan con más fuerza y las texturas cuentan con una mayor definición. La resolución en portátil sigue siendo de 720p, sí, pero la pantalla OLED realmente marca la diferencia respecto a la versión base.

Os ponemos un par de ejemplos para entenderlo mejor. Todos recordamos el épico inicio de Breath of the Wild: Link despertando, su primer vistazo al amplio mundo que espera ser explorado y los primeros pasos en aquellas colinas verdes repletas de promesas y oportunidades. Si esta sensación ya era única con la Switch original, en el caso de tener la OLED entre manos se multiplica. Por un lado debido a la mayor amplitud de la pantalla, algo que siempre es de agradecer, pero por otro está el hecho de que esa neblina característica que recubre parte de los escenarios del juego se ve disminuida en cierta medida gracias a las capacidades gráficas que aporta la nueva pantalla.

No es que el propio juego haya sufrido ninguna revisión, sino que las mejoras propias de este modelo revisado elevan la experiencia a un nuevo nivel. Algo como lo que ocurriría si viéramos una película en una TV con una pantalla sencilla y luego disfrutáramos de nuevo de ella en una televisión con pantalla OLED. Se nota la diferencia. Y no solo en Zelda, sino también en otros títulos como Super Mario Odyssey. En su primer mundo, lunar y oscuro, los colores negros destacan con más fuerza y las texturas aparecen algo más definidas. Por supuesto, la icónica gorra roja del protagonista también destaca más, ya que los colores brillan con más fuerza.

No esperéis un salto mayúsculo al respecto de todo ello. No se trata de un cambio de generación y por ello conceptos como la disminución de los tiempos de carga o la ansiada resolución 4K quedan aparcados para centrarse más en dar pequeños pasos y concebir un modelo con pequeños retoques que agradecerán sobre todo aquellos jugadores que adquieran una consola Nintendo Switch desde cero o los que siempre busquen tener el último modelo de todos sus dispositivos tecnológicos.

En cuanto a diseño, el modelo en blanco y negro de la consola, acompañado por el nuevo dock (del que hablaremos en profundidad más adelante) también ayuda a reforzar esta idea de producto de calidad e incluso más adulto, aunque esta es una valoración más bien personal ya que como bien dice el dicho: “para gustos, los colores”. Contaremos también con la opción de escoger el rojo y azul clásicos para esta Nintendo Switch OLED y de añadir cualquier Joy-Con que ya tengamos en nuestra colección, puesto que estos mandos no han recibido un rediseño para este modelo. Este es un punto cuestionable, puesto que no es sorpresa para nadie la cantidad de fallos que han dado y siguen dando.

Modo sobremesa, mejoras y mayor calidad

Un viaje en tren, jugar en la mesa del salón porque nuestro padre está ocupando la televisión o llevarnos la consola de paseo al exterior pueden ser varios ejemplos de situaciones en los que necesitaremos jugar en modo sobremesa. Sobre todo si se trata de juegos en cooperativo como Super Smash Bros. Ultimate o Mario Kart 8 Deluxe, disfrutar de ellos con ambos Joy-Con desacoplados y con la propia Switch a modo de pantalla es una experiencia considerablemente mejor en este modelo OLED. El motivo es doble. Por un lado, el incremento en el tamaño de la pantalla genera una visión mucho mejor de la misma y de los detalles que aparecen en ella. La calidad de la pantalla también permite que se vea mucho mejor desde los costados. No hace milagros, ya que si la sacamos a la calle a plena luz del día seguirá siendo complicado verla bien, pero en condiciones normales y con nuestras partidas en interiores la experiencia mejora.

Por otro, el rediseño del soporte trasero es de agradecer para sustituir la enclenque patilla disponible en el modelo original por un panel alargado y sólido que aguanta bien el peso y no cede ante el movimiento de la superficie en la que se encuentra. Tras probar su resistencia de primera mano podemos afirmar que no tiene nada que ver con el anterior modelo, algo de agradecer para dotar al conjunto de la consola de una mayor rigidez. Es pronto para afirmar rotundamente que las bisagras no se desgastarán con el tiempo, pero en principio, con nuestro contacto con la consola, ha quedado claro que se trata de un cambio necesario y que agradeceremos quienes jugamos, aunque sea de forma ocasional, en modo sobremesa.

Modo TV, un dock con diversos retoques y mejoras

Por último tenemos el modo dock conectado a la televisión. Es el que menos luce, ya que las mejoras se centran en la pantalla de la consola y por ello el trasladar la experiencia a TV dependerá enteramente del tipo de dispositivo que tengamos en casa. La salida de vídeo sigue siendo de 1920x1080p a 60 FPS, pero dónde sí encontramos cambios sustanciales es en el propio dock. Su rediseño ha dejado como resultado varias mejoras entre las que destacan una mayor refrigeración (por los huecos traseros y los cambios ligeros en la consola) y el añadido de un puerto LAN junto al HDMI y el de alimentación (se mantienen las dos ranuras para USB). Esto último permitirá disponer de una mejor y más estable conexión a Internet, uno de los principales problemas que presenta la consola de Nintendo en la actualidad.

Por otro lado, conscientes de las ralladas en los bordes de la pantalla que causaban los docks originales, los raíles de este nuevo dock son más suaves, elaborados con un material a prueba de rozaduras. Una vez más, no sabemos si con el uso y el tiempo esto acabará produciendo un efecto similar a los originales, pero por ahora desde Nintendo aseguran que gracias a los cambios realizados, el problema debería haber sido solucionado. Cabe mencionar que este dock es totalmente compatible con el modelo original de Switch, por lo que podemos adquirirlo si deseamos dar el salto.

Conclusiones: ¿vale la pena Nintendo Switch OLED?

Es pronto para dar una respuesta rotunda al respecto de si vale la pena adquirir Nintendo Switch OLED, ya que dependerá en gran medida del caso de cada jugador. Si ya disponemos de una consola, de su modelo original, es probable que no encontremos motivos suficientes para realizar el cambio a no ser que contemos con algún tipo de “plan renove” o seamos de aquellos usuarios a los que les gusta disponer siempre del último modelo de todas las consolas, móviles y demás tecnología. Si por el contrario el modelo que tenemos es el Lite y queremos dar el salto para poder jugar también en dock conectado a la TV, sí que sería conveniente consultar las posibilidades que tenemos en nuestras manos para adquirir este nuevo modelo.

En el caso de no tener todavía ninguna Nintendo Switch en nuestro poder (a pesar de que ya sean casi 85 millones las unidades de consolas que han sido vendidas alrededor del mundo) nuestra recomendación es clara: haceros con la OLED antes que con el modelo original. Por la diferencia de precio, de apenas 20€, merece la pena contar con las mejoras que ha recibido esta nueva versión. También podemos esperar a un hipotético modelo Pro, pero por ahora no hay planes oficiales al respecto de que otra revisión de Switch esté en desarrollo y planteada como una realidad.

Será a partir del próximo 8 de octubre cuando saldremos de dudas acerca del verdadero potencial de esta Nintendo Switch OLED y descubramos todas sus posibilidades. Por un precio de 349,99 euros en España, se venderá en dos colores: en blanco (joy-con blancos, cuerpo negro y base blanca) y en rojo neón/azul neón (Joy-Con rojo neón, el otro azul neón, cuerpo negro y base negra). Recordamos una vez más que será compatible con todos los accesorios oficiales de Nintendo, por lo que en caso de querer realizar la renovación no necesitaremos pasar por caja de nuevo para adquirir fundas y demás.

Tras este primer contacto directo con la consola podemos afirmar que nos ha convencido. Es una revisión con cambios ligeros y hubiéramos agradecido que la lista de mejoras fuera más larga, sí, pero por ahora la Nintendo Switch OLED llega para asegurar unas mejores prestaciones y calidad de vida general a una consola híbrida que ya es todo un éxito indiscutible alrededor del mundo.

The Legend of Zelda: Breath of the Wild

The Legend of Zelda: Breath of the Wild es la nueva aventura de acción de Nintendo para Wii U y Nintendo Switch que nos presenta el título más ambicioso de la saga con un mundo abierto por explorar y en el que realizar todo tipo de acciones como escalar además de otras clásicas como nadar o montar a caballo. Link despierta tras un profundo sueño de 100 años en un misterioso templo en el reino de Hyrule; junto a él, deberemos descubrir su pasado mientras escuchamos una voz que nos incita a enfrentarnos a un malvado ser que provocó el llamado cataclismo: Ganon.

The Legend of Zelda: Breath of the Wild