Drawn to Life: Two Realms
Drawn to Life: Two Realms
Carátula de Drawn to Life: Two Realms

Drawn to Life: Two Realms, análisis Nintendo Switch

La simpática saga Drawn to Life vuelve a la vida con Two Realms para iOS, Android, PC y Nintendo Switch. Analizamos su retorno a la pantalla grande.

La recordada saga Drawn to Life, que mezclaba el género de la aventura con el plataformeo, ha vuelto a la vida con el videojuego Drawn to Life: Two Realms. Olvidada y enterrada tras la desaparición de THQ, el título original y sus continuaciones apostaban por ofrecer una diversión a través de los mandos muy diferente a lo que estamos acostumbrados.

Con un lanzamiento en dispositivos móviles, PC y Nintendo Switch, con Two Realms las empresas 505 Games y Digital Continue quieren revivir la dorada época en la que Drawn to Life asombró a propios y extraños. ¿Lo habrán conseguido?

Dos mundos

Más allá de aprovechar un poco la potencia de Nintendo Switch, plataforma en la que hemos analizado el videojuego, Drawn to Life: Two Realms mantiene la jugabilidad del original aparecido en Nintendo DS. En él —y este—, el jugador es capaz de dibujar utilizando la pantalla tanto personajes como objetos para luego ser utilizados en la aventura. No falta, por supuesto, el uso de pegatinas y motivos con los que terminar de decorar nuestras creaciones.

La trama, bastante sencillota, comienza justo después de terminar la historia contada en Drawn to Life: The Next Chapter para Wii y Nintendo DS. Raposia, el mundo en el que habitan los Raposa, está siendo atacado por la oscuridad y mediante un libro mágico la líder de los raposos invoca a nuestro héroe para que les ayude. A pesar de ello, nuestro avatar deberá de moverse entre los dos mundos para llegar a los créditos finales.

Como decíamos, la aventura es muy simple en términos de narrativa y va al turrón en todo momento. Eso puede ser bueno o malo, dependerá del jugador, pero no esperéis sorpresas en este punto. Lo que sí podéis esperar es una estupenda traducción al castellano que ayuda y mucho en el caso de que en casa haya críos pequeños.

El núcleo de la aventura transcurre en el mundo humano y se juega bajo una vista isométrica en dos dimensiones de las de antaño. Los escenarios son preciosos y llenos de color aunque deja evidente que no exprime ni por asomo la potencia de la híbrida de Nintendo. El héroe, que previamente ha sido creado por nosotros a nuestro gusto gracias a un completo editor, explorará el mapa en busca de nuevas misiones para avanzar en la historia.

Una vez nos adentramos en una misión, el juego cambia radicalmente su jugabilidad para convertirse en un plataformas en dos dimensiones. Y ésta cambia porque al aceptar dicha tarea nos transportamos al mundo de Raposia. No son escenarios muy difíciles, quizás por su foco de atención más centrado en los peques de la casa que en los jugadores empedernidos, por lo que no hay mucho reto en estas fases.

Lo que sí llama la atención es la hoja de ruta de cada misión ya que debemos de superar unos pequeños retos, que a veces cambian y otras no, para llegar al objetivo. Uno de estos retos es el de disponer a placer los enemigos en la fase a través de una interfaz diseñada para ello. Al más puro estilo Super Mario Maker pero mucho más light. Si los colocamos estratégicamente seremos capaces de obtener todas las monedas que residen en el escenario. Estas monedas, por cierto, pueden ser utilizadas para desbloquear personalizaciones para nuestras creaciones.

Esto es, en resumidas cuentas, todo lo que da de si Drawn to Life: Two Realms. Podría ser mucho mejor pero hay que tener en cuenta que es un videojuego/continuación a un precio rompedor de menos de diez euros. Nos queda la duda si 505 Games quería tantear el terreno con esta propuesta para después trabajar en un título mayor. Al menos es la sensación que desprende el videojuego.

Un juego muy sencillo en todos sus aspectos en el que además se ha perdido la oportunidad de añadirle algún tipo de multijugador, por mínimo que sea. Más allá de la aventura principal y los desbloqueables, es un juego bastante vacío y fácil en el que además el apartado audiovisual tampoco acompaña demasiado.

Acabados justitos

Es cierto que Drawn to Life: Two Realms va justito en gráficos e incluso en música, quizás demasiado, pero por suerte cuenta con unos diseños muy bonitos y una puesta en escena encomiable. Emula la estética pixelart y añade efecto pegatina a los enemigos (con bordes gruesos blancos) para hacerlo aún más adorable. Sin embargo los hechos son así, aprovecha poco y nada la potencia de Nintendo Switch, ya no digamos el PC.

Los escenarios, por ejemplo, salvo algunos fondos, son bastante sosos y repetitivos. Eso sí, lo que se muestra en el mundo real es algo más variado y mucho más bonito que lo que aparece en su faceta plataformera. Teniendo todos estos puntos en cuenta y el precio al que ha salido a la venta, a nosotros, al menos, nos convence en su mayor totalidad.

Otro gallo canta en lo que respecta al sonido. Aquí sí vemos más peros pues las melodías no son muy allá, resultan repetitivas y los efectos de sonido tienen una calidad bastante baja. No hay doblaje al castellano pero sí textos en el idioma de Cervantes como hemos adelantado al inicio del análisis.

CONCLUSIÓN

Drawn to Life: Two Realms es una simpática vuelta a la vida de una saga querida e innovadora. Su desarrollo, enfocado tanto para dispositivos como PC y Nintendo Switch como para móviles, hace que su puesta en escena sea algo simple en todos los términos, pero se hace querer gracias al mimo dedicado en su estilo pixelart. Un título muy simple que los más pequeños de la casa disfrutarán, no siendo así los más mayores.

LO MEJOR

  • Muy vistoso y colorido.
  • Ideal para los pequeños.

LO PEOR

  • Sencillo en todos sus apartados.
  • Gráficos algo anticuados.
  • Apartado musical muy flojo.
  • Poco variado, corto y repetitivo.
6

Correcto

No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.