Mutropolis
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Carátula de Mutropolis

Mutropolis, análisis Pc: Arqueología futurista

Analizamos Mutropolis, la primera aventura gráfica del estudio madrileño Pirita Studios, la cual destila espíritu clásico por los cuatro costados.

La relación del género de la aventura gráfica con el desarrollo de videojuegos en nuestro país es cuanto menos curiosa. A pesar del enorme éxito que tuvo el género en España, y la tremenda popularidad que gozaba en nuestro país desde mediados de los 80, no sería hasta 1994 cuando se lanzaría la primera aventura gráfica creada en territorio patrio. Sí, en 1987 la buena gente de Opera Soft lanzó el incunable La abadía del Crimen, y durante finales de los 80 y principios de los 90 pudimos disfrutar de inolvidables aventuras conversacionales hechas aquí, pero aquello no eran aventuras gráficas propiamente dichas. Serían los madrileños Pendulo Studios quienes tendrían el honor de lanzar la primera aventura gráfica española, el mítico Igor: Objetivo Uikokahonia del 94. Desgraciadamente, y a pesar del enorme éxito que el género tuvo hasta finales de los 90, pocas más incursiones vimos en el mismo del software patrio, salvo el original Dráscula de Alcachofa Soft y las nuevas sagas de la propia Pendulo, Hollywood Monsters y Runaway.

Curiosamente, es ahora, años después de que al género se le diera por muerto a partir del 2000, y en pleno resurgimiento de las aventuras gráficas para sorpresa de muchos, que varios estudios españoles han apostado por lanzarse al ruedo desarrollando aventuras gráficas, teniendo nuestra propia edad de oro patria del género de unos años hasta ahora. En este tiempo hemos tenido títulos tan destacados como The Last Door (The Game Kitchen), Dead Synchronicity (Fictiorama), Randal´s Monday (Nexus Game Studios) o el híbrido con videoaventura Candle (Teku studios) y el condenadamente difícil Gods Will Be Watching (Deconstructeam). Para este años esperamos los prometedores 3 Minutes to Midnight (Scarecrow Studios) o Lone McLonegan. Y por supuesto, este Mutropolis de los madrileños Pirita Studios , integrado por únicamente 2 componentes, Beatriz Gascón y Juan Pablo González.

Mutropolis es una aventura gráfica de corte totalmente clásico, con control por puntero y puzles tradicionales en el género, la mayoría basados en emplear objetos del inventario en los sitios oportunos. Nos ha gustado mucho su historia y sus personajes, y el humor del que hacen gala, así como su atractivo acabado visual de tonos acuarela y pastel. No nos ha gustado tanto su esfuerzo en parecerse tanto a los clásicos en los que se inspira y heredar lo menos bueno de aquellos, con unos puzles en muchas ocasiones nada lógicos y pobremente implementados en el desarrollo de la aventura. No nos lo ha puesto nada fácil la gente de Pirita en una aventura que no es la mejor opción para iniciarse en el género, ya que pese a su apariencia amigable, serán los más veteranos y expertos aventureros quienes más disfruten con ella.

Arqueología futurista

La trama transcurre en el futuro, en concreto en el año 5000. La humanidad ha abandonado nuestro planeta y se ha mudado a marte, dejando atrás una Tierra en ruinas y olvidando por casi por completo gran parte de su historia y cultura popular. Nuestro protagonista será el arqueólogo Henry Dijon, uno de los pocos que precisamente no ha olvidado nuestro legado y sigue manteniendo interés por él. Será por ello que se embarcará en una misión de exploración arquelógica en el planeta Tierra que tanto llama su atención. Junto con su equipo, se dirigirá a explorar ruinas y vestigios de la civilización en pos de maravillas y secretos. La aventura comenzará mientras investigan, y tras unos primeros pasos de aclimatación, descubriremos una misteriosa puerta, que nos lleva a indicios de la mítica ciudad perdida de Mutropolis, una leyenda entre exploradores. En ese momento se producirá un altercado desconcertante, y nuestro mentor, el profesor Totel, será secuestrado en nuestras mismísimas narices.

En ese momento comenzará nuestra misión de rescate del profesor Totel, y por extensión la búsqueda de la ciudad perdida de Mutropolis. La aventura destila humor por los cuatro costados, de forma similar a los clásicos del género. El elenco de personajes está muy bien trabajado y es muy gracioso, por lo que rápidamente empatizaremos con ellos. La cantidad de referencias a la cultura popular, vistas desde el prisma de una civilización humana del año 5000 que ha olvidado su pasado, resulta muy cómica y deja muy buenos momentos. Sin ser nada grandilocuente ni especialmente compleja, la trama de Mutropois atrapa y nos invita a seguir devanándonos los sesos con sus complejos puzles. Tanto Henry como sus acompañantes nos dejarán diálogos interesantes llenos de guiños cómicos y humor, siendo todo ello una de las cosas que más nos ha gustado de la aventura.

Clásico para lo bueno y para lo malo

Como ya hemos comentado, Mutropolis es una aventura gráfica de corte totalmente clásico. La única concesión que hace a la modernidad es el interfaz simplificado habitual hoy en día, de forma que con el puntero desplazamos a Henry, y pulsando el botón izquierdo interactuamos con los diferentes elementos y personajes de la aventura, ya sea hablando, cogiendo o combinando objetos. Llama la atención que no se ha implementado un botón para resaltar los elementos interactuables o “hot spots” presentes en pantalla, como viene siendo norma habitual en otros títulos modernos del género. Esta posibilidad no es del todo del agrado entre los puristas del género, y se ha optado por no implementarla. Afortunadamente el juego no cae en el problema de detección dificultosa de estos elementos, el temido “pixel hunting” presente en muchas aventuras gráficas. Desgraciadamente, Mutropolis sí hereda otros problemas que padecían los clásicos a los que tanto se esfuerza en parecer.

El diseño de puzles nos ha parecido en muchos casos ilógico, y no está integrado de forma nada orgánica en el desarrollo de la aventura. La mayoría de estos puzles dan la sensación de ser obstáculos puestos a propósito por la persona encargada de diseñar el juego para entorpecer nuestro avance, en lugar de estar correctamente integrados como parte de la aventura. En ocasiones tendremos un objetivo claro, y para cumplirlo habrá que realizar una serie de tareas a cada cual más rocambolesca, emplear objetos en muchas ocasiones de forma ilógica y dar vueltas y vueltas probando cosas. En otras ocasiones sabremos perfectamente qué hacer, pero no podremos hacerlo hasta que demos con la secuencia exacta que la diseñadora de los puzles espera que sigamos, provocando atascos innecesarios. Hay objetos que resultan no ser interactuables, y de repente, cuando quien diseñó ese puzle estima que sí lo son, pasan a serlo aunque no parezcan ser lo que estamos buscando en ese momento.

Cierto es que hay algún buen puzle, momentos atractivos de buscar información y partes interesantes de la aventura. Pero en muchas otras prima la falta de lógica y coherencia a la hora de plantear los obstáculos de la aventura, llegando a cansar que nos mareen hasta que damos con la lógica implementada. Y en ese momento, en lugar de sentir el clásico click de satisfacción por resolver un enigma que solemos tener con estos juegos, sentimos frustración y desesperación porque el juego se preocupe más de marearnos y obstaculizarnos que de ofrecer puzles atractivos y con sentido. Afortunadamente, los escenarios donde transcurre cada parte nunca son muy amplios, estando la resolución de los puzles limitada a esa parte, por lo que a base de ensayo y error y dar muchas vueltas acabamos por descubrir la solución. Se agradece que varios de los puzles propongan acercamientos diferentes a los clásicos de empleo de objetos del inventario, siendo algunos de estos los más interesantes de la aventura. La duración de la misma rondará entre las 10 y las 15 horas, en función de nuestra pericia y lo que nos atasquemos mientras jugamos. Todos los textos del juego están traducidos al castellano.

Un viaje en tonos pastel

A nivel gráfico sí que nos ha convencido Mutroplis. Su acabado visual en tonos acuarela y pastel es muy atractivo y tiene personalidad y gancho. Las animaciones de los personajes son muy funcionales y efectivas, y los escenarios están llenos de detalles y muy bien construidos. Quizá nos hubiera gustado visitar algún entorno más a mayores, siendo esto lo único que podemos achacarle al apartado visual del juego. El tono visual del juego refuerza por un lado la ambientación del mismo, y también el humor que impregna la aventura, llenando la pantalla de guiños y elementos graciosos. La banda sonora pasa un tanto desapercibida, dejando melodías interesantes pero que siempre están más en segundo plano. Lo mejor del apartado sonoro del juego es un excelente trabajo de doblaje de las voces para los personajes, en completo inglés eso sí. Las voces están muy bien elegidas y casan de maravilla con cada uno de los personajes a los que interpretan, y le dan mucho empaque y credibilidad al título.

CONCLUSIÓN

Mutropolis es una correcta y divertida aventura gráfica que ofrece una buena historia, interesantes personajes y un atractivo acabado visual, pero que tristemente se ve lastrada por un diseño de puzles muy irregular, siendo estos en muchas ocasiones ilógicos y estando implementados de una forma nada orgánica. Por momentos parece que nos estemos peleando con una serie de obstáculos puestos así porque sí, en lugar de jugando una aventura gráfica fluída y satisfactoria. En un principio su desarrollo tan clásico, su humor y su preciosa puesta en escena convencen, pero el empeño que pone por entorpercernos de forma algo arbitraria y no siempre lógica le impide llegar a cotas más altas. Se trata de un buen aunque mejorable punto de partida para el estudio madrileño Pirita Studios, siendo una aventura gráfica recomendable principalmente para los expertos del género y jugadores con mucha paciencia.

LO MEJOR

  • Buena historia, personajes interesantes y mucho humor.
  • Precioso y trabajado acabado visual.

LO PEOR

  • Diseño de puzles nada orgánico y falto de lógica en muchas ocasiones.
  • Pocos escenarios a visitar.
6.7

Correcto

No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.