Calico
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Carátula de Calico

Análisis de Calico; una cafetería de ensueño repleta de gatos

Analizamos en profundidad la primera propuesta de Peachy Keen Games: Calico. Os contamos en detalle cómo es regentar un café en un mundo mágico

Calico llega a nuestras manos en un año tan poco convencional como ha sido este 2020, se agradece disponer de propuestas cuyo objetivo principal es el de ofrecernos un mundo virtual en el que relajarnos y dejar las preocupaciones mundanas diarias más allá de la pantalla. Un ejemplo de ello es el galardonado Animal Crossing: New Horizons, que llegó a principios de año para proponernos una segunda vida en la que conectar con nuestros seres queridos y conocer a entrañables animales. Algo similar a esto último ofrece Calico, que llega a ordenadores y consolas para ofrecernos una alternativa pacífica ambientada en un mundo mágico de colores pastel. En los próximos párrafos desgranamos el título de Peachy Keen Games, con sus grandes aciertos y algunos fallos que dan cabida a mejoras.

Antes de comenzar el análisis en cuestión, es importante remarcar que estamos ante un juego desarrollado únicamente por dos personas. El equipo de Peachy Keen Games está asentado en Seattle, Washington, y en su propia descripción declaran que pretenden crear experiencias acogedoras y reconfortantes. Calico, el simulador de vida diaria con cafés y chicas mágicas es su primer juego, y estamos muy contentos de confirmar que cumplen a la perfección su meta principal.

Cafeterías y gatitos, una combinación ideal

Puede que la idea de regentar una cafetería plagada de gatos y clientes fieles parezca un concepto demasiado bueno como para ser rentable, pero en Calico es totalmente posible. De hecho, los gatos y perros son de los animales más comunes que podremos reclutar para nuestro negocio, ya que nos toparemos con toda clase de animales salvajes. Y cuando decimos toda es porque literalmente hay osos polares y conejos verdes gigantes esperando en diferentes puntos del mapa a que los invitemos a vivir en nuestra acogedora cafetería.

Antes de poder explorar las diferentes zonas del mapa para encontrar fauna tan especial, tendremos que empezar por el principio: conocer a los vecinos cercanos, decorar el local y aprender unas cuantas recetas básicas. Por desgracia, regentar una cafetería no puede basarse únicamente en acoger a animales del monte.

Una vez nos hayamos hecho con los conceptos básicos de Calico, podremos comenzar a conocer a los carismáticos personajes que habitan su mundo. En este apartado cabe destacar que las opciones de diálogo que tenemos disponibles son bastante pobres, y en ocasiones nulas. Además, actualmente no cuenta con localización al castellano, y aunque sus textos no sean especialmente complejos necesitaremos un inglés básico para comprenderlos. Sin embargo, descubrir la ubicación de cada uno de los vecinos, su personalidad y cómo confluye en su diseño físico es bastante entretenido.

Por desgracia, los favores que nos piden los habitantes a modo de misiones secundarias son bastante simples, y se limitan a solicitar un determinado estilo de muebles en tu local o que busques a su gato perdido, por poner un par de ejemplos. Por otro lado, las misiones más dirigidas a que avancemos en el título se centran en que vayamos desbloqueando poco a poco diferentes zonas del mapa, con sus respectivas estaciones, animales y habitantes.

En cuanto a las mecánicas relacionadas con la cafetería, son lo bastante simples como para no convertirse en un quebradero de cabeza, pero lo suficientemente entretenidas como para ser satisfactorias para el jugador. En este apartado, el punto débil es el cocinar. Para preparar platos como magdalenas o cafés, empequeñeceremos sobre la encimera y tendremos que trasladar a un cuenco los ingredientes de la receta en cuestión. Es curioso ver como los animales de nuestro alrededor se vuelven mucho más grandes que nosotros, pero no tiene misterio ni emoción después de haber estado entre fogones unas cuantas veces. También, tenemos que hacernos a la idea de que la decoración tendrá que conformarse de forma progresiva, ya que avanza en función del dinero que consigamos trabajando. Y respecto a la parte de gestionar el negocio, por el momento es bastante simple: los clientes vienen, consumen y se van. En este sentido hemos echado de menos algunas opciones de gestión adicionales que podrían enriquecer el título en una dirección más estratégica.

El diseño de las diferentes zonas del mapa está bien construido, cada una tiene su propia personalidad y avanzar hasta ellas nos transmite la sensación de descubrimiento que esperamos sentir mientras exploramos un mundo mágico. Sin embargo, los escenarios resultan demasiado grandes para lo vacíos que están, provocando que pasemos gran parte del tiempo desplazándonos de una punta a otra del mapa sin ninguna recompensa. Llegado el momento de la historia en la que podemos hacernos con una montura sufrimos menos en este aspecto, pero sigue dando la sensación de mundo vacío.

Por supuesto, los muebles no son lo único que podemos adquirir a cambio de éste dinero ficticio. La ropa es unos de los alicientes más llamativos del título junto a su característica estética pastel: diferentes tipos de ropa, accesorios y detalles que permitirán que personalicemos a nuestro avatar de forma muy sorprendente. De hecho, el creador de personaje es uno de los apartados mejor llevados del título, ya que ofrece un amplio abanico de opciones no normativas, admitiendo variedad de constituciones físicas, detalles como estrías y accesorios de todo tipo, hiyab incluidos.

El apartado técnico, su talón de Aquiles

Si bien el concepto base del título puede atraer en gran medida a un público determinado que disfruta de experiencias como las que ofrecen Animal Crossing New Horizons y Stardew Valley, su apartado técnico hace que no se encuentre a la altura de este tipo de juegos. Al coger a los diferentes animales éstos atraviesan a nuestro avatar o interactúan de forma aleatoria con el entorno según avanzamos con ellos, por ejemplo. Para modificar el aspecto de nuestro personaje de forma efectiva una vez hayamos comenzado nuestra partida, tendremos que guardar los cambios uno a uno según los vayamos definiendo para que se apliquen correctamente. Las físicas de todos los elementos del título, pero especialmente de nuestro avatar, dejan bastante que desear, y en la misma línea alguna de sus animaciones como la de correr resultan de lo más ortopédicas. En cuanto a la banda sonora, es importante destacar que si bien es agradable, pegadiza y concuerda con la lógica de Calico, acaba por resultar repetitiva después de unas cuantas horas de juego.

También cabe destacar que en los pocos días que lleva el título disponible, ya hemos notado grandes mejoras a este respecto gracias a los parches que han implementado desde Peachy Keen Games. Por ese motivo, tenemos confianza en que estos problemas que entorpecen el disfrute de Calico acaben solucionándose o aligerándose con el paso del tiempo.

Un mundo con grandes posibilidades

Si tenemos paciencia para un inicio algo lento, desplazamientos tediosos y misiones secundarias que nos ponen en el papel de recadero, podemos sacarle bastantes horas de juego a Calico. Especialmente si lo que nos apasiona es la estética, la decoración, los conjuntos de ropa y la posibilidad de sacarnos fotos especialmente atractivas para redes sociales, Calico tiene los fundamentos para convertirse en una fuente de muchas horas de diversión. Eso sí, hay que tener en mente que la paciencia es una virtud clave a la hora de jugarlo, ya que sin ella podemos optar por soltar pronto el mando.

CONCLUSIÓN

En definitiva, nos encontramos ante un juego agradable, en el que se puede palpar el cariño que han volcado en el diseño y mimo de su estética, pero que necesita de unas mecánicas más interesantes y un apartado técnico pulido para llamar y mantener la atención de un público más amplio. Tiene potencial para que se cree comunidad a su alrededor, y las actualizaciones que se han aplicado pocos días después de su lanzamiento se pueden interpretar como señal de que la desarrolladora busca proporcionar la mejor experiencia de juego para aquellos que se animen a probar Calico.

LO MEJOR

  • El mimo en su estética
  • Mucha inclusividad en el creador de personajes
  • Ameno y agradable a los mandos
  • Gran variedad de animales disponibles

LO PEOR

  • Algunos bugs que entorpecen la experiencia
  • Falta de mecánicas más profundas en la gestión de la cafetería
  • Escenarios grandes en exceso y vacíos
  • Misiones de recadero
6.7

Correcto

No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.