Kingdom Hearts: Melody of Memory
Kingdom Hearts: Melody of Memory
Carátula de Kingdom Hearts: Melody of Memory

Kingdom Hearts: Melody of Memory, análisis: "Un monumento a Yoko Shimomura"

Indieszero y Square Enix ofrecen un título perfecto para estos tiempos convulsos, una aventura rítmica que repasa, con acierto, centenar y medio de temas que conforman la identidad musical de la franquicia Kingdom Hearts.

En un año terrible como este 2020, los videojuegos pueden servirnos como una válvula de escape del mundo real; escenarios vivos, llenos de detalle, fantasías imposibles, personajes memorables que nos ayudan a pasar las horas y numerosos sistema de juego diseñados por y para el disfrute del jugador. A pocos días del lanzamiento de PlayStation 5, con Xbox Series X ya en el mercado y Cyberpunk 2077 asomando la patita, está claro que pasamos por un momento intenso en la comunidad. Y ha sido justo este contexto el que ha decidido aprovechar Square Enix para lanzar al mercado un título sencillo, jovial y despreocupado; un homenaje a una de las mejores compositoras de la historia de los videojuegos: Yoko Shimomura.

Porque Kingdom Hearts: Melody of Memory no funciona tanto como expansión en formato musical-rítmico de la franquicia creada por Tetsuya Nomura como sí a modo de celebración de las obras maestras compuestas por Shimomura desde hace casi dos décadas, con la saga Kingdom Hearts cumpliendo su 18 aniversario en Europa en estos precisos días (recordemos que llegó un 15 de noviembre de 2020 a nuesteo territorio) parece el momento ideal para zambullirnos en la magia, el 'duende' de la obra de esta compositora, así que lo que encontramos es, dicho 'simple and clean', un monumento a unas inolvidables melodías que nos llevan acompañando muchísimos años.

Diseñado junto a Square Enix por la compañía nipona Indieszero, Melody of Memory (MoM de ahora en adelante) propone una regresión al pasado y un salto al futuro de la serie en formato musical. Es una idea que la compañía ya había explorado con anterioridad en la maravillosa saga Theatrhythm Final Fantasy, e incluso en una versión con temas de Dragon Quest lanzada en Nintendo 3DS y que lamentablemente se quedó exclusivamente en Japón. Pero entendiendo que cada franquicia tiene sus particularidades y señas de identidad no se han limitado a coger la base de lo anterior y cambiar los personajes y la banda sonora. En ese sentido, MoM es un soplo de aire fresco a una fórmula que funcionaba perfectamente pero que para una celebración en condiciones requería de un pequeño cambio de aires.

Los amigos de siempre, reunidos

Siendo el concepto el mismo (el acompañar a la melodía accionando varias notas) ha cambiado su presentación visual. Sora, Donald y Goofy (o cualquiera de los otros tres grupos de personajes que iremos desbloqueando en la historia) avanzan por un escenario que simula un pentagrama mientras aparecen en pantalla múltiples enemigos a los que tenemos que aniquilar a nuestro paso. Desde los sencillos sincorazón como las sombras hasta los grandullones, incorpóreos o umbríos, dependiendo del punto o mundo en el que nos encontremos. Hay algunos que requieran dos golpes, otros que tendremos que golpear pulsando dos botones o hasta tres a la vez, también usando saltos o planeando para recoger notas.

Choca un poco al principio la distribución de los botones, generalmente asociada a la posición del personaje, es decir, si tenemos a Donald, Sora y Goofy, tendemos a pensar que los botones asignados a los golpes serían -en PS4- el cuadrado, equis y círculo, un poco a la manera en la que los demás juegos musicales del mercado funcionaban por asociación de color y posición. En este caso, con un enfoque de juego más dirigido hacia la acción, se ataque con los botones superiores (L1/R1) o X mientras que los demás se guardan para acciones específicas como saltar o planear. El proceso de adaptación no es muy costoso pero está bien matizarlo por si surgen dudas de antemano; por lo general, por cierto, funciona bien, aunque es cierto que a veces da la impresión de que hay algún problema con la detección de la pulsación que pueda llevarnos a fallar notas sin que esto sea algo necesariamente culpa nuestra.

Melody of Memory nos deja desde el inicio dentro de su Gira mundial, una especie de Modo historia en la que Kairi nos va contando a modo de narradora algunos de los momentos más importantes de la trama de Kingdom Hearts hasta llegar a un tramo final de aproximadamente media hora en donde se explican detalles que rellenan huecos del final de Kingdom Hearts III. O más bien, acomodan datos de cara a lo que vendrá en el futuro, porque su función es asentar una base y explicar cierto giro más que simplemente añadir información. Es un poco decepcionante que los vídeos de la trama que vemos resuman de forma tan simple la trama de la franquicia (algo especialmente notorio en lo respectivo a Xion en 358/2 Days) pero entendiendo que no hay una intención especialmente clara de que esto sirva como resumen sino que únicamente es una excusa para hilar canciones, tampoco es cuestión quejarse demasiado. Queda eso sí la sensación de que podría haberse trabajado más.

Un título que brilla a nivel musical

Como juego musical estamos ante un título realmente notable. No sólo por la calidad de la música, incuestionable, sino por la forma en la que está presentada y la elección de los temas, 150 en total. Divididos por mundo y juego, para desbloquearlos tendremos primero que completarlos en el modo principal y podemos hacerlo en tres niveles de dificultad, a saber, principiante, normal y experto. La diferencia entre ellos no radica tanto en la velocidad en la que se suceden la cosas sino en la cantidad de elementos en pantalla que se introducen y que nos llevan a tener que tener más cuidado en el proceso de completar los temas, y hemos de decir que están muy, pero que muy bien equilibrados. Para la gente a la que esto le parezca poco, hay un modo extra (que se puede probar incluso en la demo del juego, para los que tengáis dudas sobre si está bien o no) que añade incluso direcciones a todo lo anterior. Así que MoM es un título que da contenido para todo el mundo, tanto si es novato con los juegos de ritmo como si quieres algo exigente, aquí hay algo para ti. Lo único que necesitas para entrar es una cosa: tener pasión por esta música.

También hay temas que ofrecen otra estructura, por ejemplo, los combates contra jefes cambian la disposición de los elementos en pantalla y vemos a Sora -o el personaje que llevemos en ese punto- pegándose con el enemigo de forma mucho más cruda y podemos incluso bloquear golpes al margen de pulsar los diferentes botones. Huelga decir que tampoco puede apreciarse excesivamente bien porque la atención está puesta en casi todo momento en el pentagrama, pero eso viene a significar que Indieszero ha hecho bien su trabajo, creando algo exigente y que requiera nuestra atención en lugar de quedarnos viendo las imágenes de forma pasiva.

Lo mismo pasa con los temas de Kingdom Hearts III, que dan una de cal y otra de arena. La idea es buena: jugar con la parte rítmica mientras suenan melodías como There's a Friend in You o Let it Go mientras vemos cinemáticas del juego de fondo, pero sólo hay una canción por mundo (lo normal es que haya dos, la de exploración y la de combate) y da la impresión de que han optado por esta fórmula para no tener que renegociar los derechos con Disney para crear algo nuevo, en lugar de simplemente reutilizarlo. La sensación de "reciclaje" en este sentido se potencia bastante, especialmente en este tramo, pero la parte musical funciona tan bien que termina por compensar a pesar de todo.

Una vez superado lo que sería el modo historia, es cuando Melody of Memory se abre hasta el infinito. No tardaremos mucho en llegar a ese punto y dependiendo del nivel de dificultad elegido y la habilidad de cada jugador será un tiempo diferente, pero en nuestro caso han sido 8 horas, completando un 80% de los temas musicales. Pero como decimos, eso es sólo una parte del todo, porque esta clase de juegos premian la rejugabilidad, el conseguir todas las misiones que van asociadas a cada tema (completarlo con un porcentaje de vida, sin recibir golpes, fallando las menores notas posibles) u obtenido rangos, amén de las opciones que se abren al poder desbloquear contenido tal como galerías de arte, información de los personajes y sus mundos... total, que hay contenido para rato a poco que el juego os haga click y consiga engancharos con su premisa. Eso sin hablar, claro, de los modos multijugador que eso sí, aunque tienen opciones online no permiten emparejarnos con amigos, algo que no tiene ninguna clase de sentido y que en PlayStation 4 tiene la solución del Share Play, pero que en resto de sistemas no queda otra que darle a buscar y ver con qué nos topamos.

CONCLUSIÓN

Kingdom Hearts: Melody of Memory es un bonito homenaje al genio de Yoko Shimomura y a sus maravillosas composiciones para la franquicia, un título musical y rítmico que puede jugarse con cualquier nivel de habilidad, que permite escalarlo en base a lo que busques y que ofrece horas y horas de juego acompañadas de una música formidable. Su modo historia podría ser mejor, pues no deja de ser una excusa para enlazar los temas uno detrás de otro, pero lo importante es que tanto sus mecánicas como su objetivo principal se cumplen a la perfección. No es el mejor juego del año ni una añadido indispensable de la franquicia a nivel de "lore", pero como celebración de su impresionante calidad musical, es un regalo para cualquier fan que alguna vez se haya venido arriba escuchando Simple and Clean o cualquiera al que se le escape una pequeña lágrima cuando comienzan a sonar los primeros acordes de Dearly Beloved en el menú de inicio de los juegos de la saga.

LO MEJOR

  • La calidad musical, incontestable
  • Mecánicamente funciona a la perfección, han encontrado un buen equilibrio entre ritmo y acción.
  • La dificultad está bien medida y es el jugador el que puede decidir hasta qué punto ponerse un reto.
  • Horas y horas de contenido, rejugando temas, desbloqueando extras...

LO PEOR

  • Su historia es muy flojita y los resúmenes son demasiado acelerados.
  • No poder elegir con quién quieres jugar en sus modos multijugador online.
  • La forma en la que se tratan algunos juegos o mundos no está a la altura de otros.
8

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.