Onee Chanbara Origin
Onee Chanbara Origin
Carátula de Onee Chanbara Origin

Onee Chanbara Origin, análisis

Las dos entregas originales de la saga reunidas en un nuevo remake que celebra el 15 aniversario de Onee Chanbara; acción hack'n'slash, katanas y zombis.

Tamsoft y D3 Publisher celebran el 15 aniversario de la saga hack'n'slash Onee Chanbara con una suerte de reinvención a medio camino entre el remake y la remasterización de las dos primeras entregas, fusionando THE OneeChanbara y THE OneeChanbara 2, ambos de PlayStation 2, a través de un único título bajo el título de Onee Chanbara Origin que llega ahora a PC y PS4. Revivamos los orígenes de las hermanas guerreras Aya y Saki, especialistas en el noble arte de la espada, en este caso, katanas, y aficionadas a cercenar las extremidades de cientos y cientos de zombis y toda clase de monstruos que se atrevan a cruzarse en su camino. Todo ello mientras tratamos de desenmarañar una situación familiar un tanto tensa con resurrecciones y reproches de por medio. Veamos en nuestro análisis si este nuevo reinicio de la franquicia logra posicionarse como una alternativa válida entre los hack'n'slash más desenfadados.

Reinterpretación a golpe de katana y cel shading

Onee Chanbara Origin representa el reinicio o reboot de una saga ya mítica en Japón a modo de celebración tras 15 años de juegos y juegos, hasta un total de 12, aunque muchos de ellos sin presencia comercial fuera de tierras niponas. Obra de Tamsoft, creadores de otras sagas muy reconocibles como Senran Kagura o el más reciente Captain Tsubasa: Rise of New Champions, Onee Chanbara Origin mantiene intacta la esencia de la marca, reinterpretando los dos primeros títulos de PS2 para adaptarlos a los tiempos actuales, no sin ofrecer alguna que otra novedad y varios extras que despertarán el interés de los fans, aún siendo una marca verdaderamente nicho. Y tal y como delata su estética, apostando por un carácter cien por cien japonés. Veamos qué nos depara el origen de la rivalidad entre las hermanas Aya y Saki y si Onee Chanbara Origin responde a las inquietudes de un aficionado al género a finales de 2020.

Como no podía ser de otra manera, Onee Chanbara Origin nos lleva a la concurrida ciudad de Tokio en una época actual, aunque arrasada por un acontecimiento apocalíptico, convirtiendo a prácticamente todos sus habitantes en malhumorados zombis sedientos de sangre y otras monstruosas criaturas. En mitad de todo este caos, dos hermanas de diferentes madres, Aya y Saki, se ven envueltas en una rencilla familiar por la que la menor de ellas, Saki, quiere arrebatar el corazón de la mayor, Aya, para así resucitar a su madre fallecida. Sin entrar en destripes, ambas hermanas lograrán unir sus fuerzas para derrotar a un mal común, entrando en juego otros misteriosos y siniestros personajes. Con todo, su alocado argumento no es más que la excusa para empezar a hacer pedazos a todo monstruo que se cruce en nuestro camino, aunque también es cierto que seguir su desarrollo se hace muy cuesta arriba, tanto por lo rebuscado del guión como por prestar atención a continuos diálogos en inglés mientras luchamos, aún contando con subtítulos en castellano.

Sea como fuere, rápidamente nos veremos inmersos en su frenética jugabilidad hack'n'slash, no demasiado profunda y bastante repetitiva. Ya sea en la piel de Aya o Saki (a partir de cierto punto podremos alternar entre ellas en pleno combate), tan solo tendremos a nuestra disposición un botón de ataque principal -para katanas y otras armas- y otro secundario -golpes cuerpo a cuerpo-, además de un botón para bloquear e incluso realizar parry en el momento adecuado junto a otro de esquiva. También será posible fijar a los enemigos para dirigir bien los golpes, aunque el sistema no resulta demasiado natural.

Lo mismo ocurre con la cámara, cuyo seguimiento de la acción no está del todo bien ajustado y nos dejará vendidos en no pocas ocasiones. A nivel de sensaciones a los mandos, Onee Chanbara Origin se hace repetitivo debido a los continuos combates sin apenas profundidad, dejando cierta sensación de “machacabotones” sin gracia; aun así, ofrece la posibilidad de desatar combos algo más complejos y golpes finales. Como curiosidad, a medida que eliminemos zombis, las espadas acumularán sangre y perderán efectividad, con lo que será necesario realizar un movimiento seco de “limpieza” para recuperar todo su potencial.

Su desarrollo de hack'n'slash puro y duro nos llevará a recorrer escenarios totalmente pasilleros en los que, cada dos por tres, se habilitarán espacios cerrados de combate que no podremos abandonar hasta acabar con todos los enemigos; y no serán pocos precisamente. Tanto es así que podremos encadenar varios centenares de golpes sin descanso, especialmente con enemigos especialmente duros y numerosos.

La variedad de enemigos, no obstante, tampoco es para tirar cohetes y asistiremos a un continuo desfile de los mismos modelos de zombis: oficinistas, enfermeras, policías, transeúntes y militares, básicamente. Diseños que se repetirán sin descanso; aunque también harán acto de presencia otros más peligrosos que nos pondrán las cosas algo más difíciles, a diferencia de los de tipo “masilla”, y con los que será recomendable recurrir al parry o a las transformaciones de nuestras protagonistas.

Porque sí, tanto Aya como Saki disfrutarán de dos estados de poder, uno a modo de berserker y otro de estilo demonio, a cada cual más poderoso; aunque también con menos resistencia a los golpes de los enemigos. Aquí es cuando entra en juego cierto carácter táctico que añade algo de riqueza al combate, potenciado también por la posibilidad de cambiar de armas por parte de las dos hermanas, resultando unas espadas de mayor rango, velocidad o poder que otras.

Eso sí, los escenarios son simples pasillos que conectarán las diferentes estancias o arenas de combate, sin nada que explorar más allá de romper ciertos objetos para recoger gemas de vida y otros objetos. Y es que el sistema de loot del juego nos otorga una suerte de dinero in-game por la cantidad de enemigos aniquilados, así como las puntuaciones de cada nivel, el tiempo empleado, el daño recibido, etc. Con todos estos recursos podremos acceder a una tienda virtual mediante el móvil de nuestra protagonista para comprar gemas de vida, anillos de poder y otros items, muy útiles en los enfrentamientos más duros.

Aún así, el nivel de dificultad general es poco exigente y podremos superar los niveles y los diferentes jefes finales sin demasiadas complicaciones; tras terminar la aventura (algo que no nos llevará más de 6 o 7 horas) podremos desbloquear nuevos niveles de dificultad que sí nos pondrán un poco más contra las cuerdas, pero nada exagerado una vez se asimilan las limitadas mecánicas del título y sus escasas opciones a nivel de jugabilidad. Además, la inteligencia artificial del juego no nos será de especial ayuda mientras controla a la otra hermana, ya que irá bastante a la suya y no prestará mucha atención a posibles golpes combinados que únicamente se producirán muy de vez en cuando.

A nivel gráfico, Onee Chanbara Origin no destaca especialmente; si bien se recurre a un cel shading de estilo anime que resulta idóneo para la estética del juego (lejos de las 3D originales de corte más realista), los modelados son bastante pobres, especialmente en los escenarios, que bien podrían pasar por los de un título de dos generaciones atrás, en HD. Las animaciones tampoco destacan especialmente, aunque en movimiento sí resulta bastante vistoso gracias a numerosos efectos visuales que inundarán la pantalla con cada golpe y pirueta.

Como toque de atención, la sincronización labial brilla por su ausencia, con diálogos que no se corresponden en absoluto al movimiento de los labios, como si las voces sufrieran un desfase de unos segundos. A nivel sonoro ofrece temas rockeros y pop que a decir verdad, pasan bastante desapercibidos. Por último, el carácter sexista se deja notar continuamente en la apariencia de las protagonistas, incluso presentando planos totalmente gratuitos centrados en algunos de sus atributos. Una característica inherente a la saga y a este tipo de títulos tan orientados a los gustos nipones.

CONCLUSIÓN

Onee Chanbara Origin llega a PS4 como homenaje a una saga que cumple 15 años y que fuera de tierras niponas ha pasado algo desapercibida, ciertamente. Como hack'n'slash cumple con lo que se espera de un videojuego de PS2, aunque hoy en día se siente desfasado en prácticamente todas sus facetas; el combate es muy repetitivo y monótono, aunque requiere cierto nivel de pericia en los niveles más altos de dificultad. Por otro lado, los combates con jefes finales es de lo mejor de un título que no pasa de correcto en líneas generales. Esta suerte de remake/remasterización se antoja como una puerta de entrada solo interesante para aquellos que quieran descubrir un estilo de videojuego de acción muy japonés, para lo bueno y no tan bueno.

LO MEJOR

  • Efectos vistosos en los combates
  • Estilo anime basado en cel shading
  • La acción con las katanas es satisfactoria...

LO PEOR

  • ...Aunque peca de excesivamente repetitivo y monótono
  • La inteligencia artificial brilla por su ausencia
  • Animaciones toscas y otros aspectos poco pulidos
  • No ofrece un gran desafío
6

Correcto

No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.