Pendragon
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Carátula de Pendragon

Pendragon, análisis. Las leyendas artúricas como nunca se han contado

La batalla de Camlann entre el Rey Arturo y su hijo Mordred, relatada en un juego de estrategia muy narrativo.

“Quien saque la espada de la roca será, por derecho, Rey de toda Inglaterra”. La profecía de Excalibur, así como la leyenda del Rey Arturo, es uno de los mitos celtas más conocidos en la cultura occidental. La historia de este monarca ejemplar, que representaba la justicia y protección de su país, ha sido representada en incontables obras artísticas. Los videojuegos no han sido excepción, y encontramos múltiples referencias a su figura en diferentes títulos, como la invocación de Los Caballeros de la Mesa Redonda en Final Fantasy VII o la Espada Maestra en The Legend of Zelda. En cuanto a obras enteramente dedicadas al ciclo artúrico, encontramos El Rey Arturo, adaptación de la homónima película de Clive Owen. Asimismo, el estudio Inkle nos brinda Pendragon, una aventura narrativa roguelike disponible para PC Windows.

Inkle nos sorprendió con Heaven’s Vault, una aventura de investigación llena de originalidad. Con Pendragon, el estudio británico hace gala de una creatividad que otorga una gran personalidad a un título de estrategia cuya trama argumental se construye según las decisiones que tomamos en combate. Y, aunque la propuesta es atractiva, el resultado es un juego que brilla por su lado narrativo, pero con un sistema de combate poco satisfactorio.

Hacia la batalla de Camlann

Quien más, quien menos, conoce al Rey Arturo y algunos de los mitos que le rodean. Los Caballeros de la Mesa Redonda, su esposa Ginebra y su romance con Sir Lancelot, el sabio Merlín, la misteriosa hechicera Morgana… Pendragon es toda una celebración del ciclo artúrico y sus figuras más prominentes, pero en esta ocasión repasa un episodio no tan archiconocido como la leyenda de Excalibur. El transcurso de nuestra partida versará sobre el mito que puso punto y final a la vida del Rey: la batalla de Camlann, donde tuvo lugar el duelo entre Arturo y su hijo Mordred, en el que ambos perecerían. 

No obstante, y como cabría esperar de un videojuego tradicional sobre el rey Arturo, no controlaremos a éste hasta en la fase del juego. Nuestra aventura la iniciaremos con otro personaje de nuestra elección e iniciaremos el periplo hasta Camlann para asistir al rey. Comenzaremos con la reina Ginebra o Sir Lancelot, a lo largo de la partida conoceremos nuevos personajes que se irán sumando a nuestro elenco y con quienes podemos iniciar una nueva aventura. En realidad, el periplo hasta Camlann no durará más de una hora, dependiendo de los desvíos que tomemos por el camino, si bien el encanto consiste en ver cómo cada uno de los personajes vive su propia perspectiva de la leyenda. Si deseamos vivir la epopeya desde todos los puntos de vista posibles, llegaremos a las 12 horas de juego aproximadas. Asimismo, es de agradecer cómo Inkle ha profundizado en cada uno de los protagonistas, tomando de base los mitos y añadiendo matices muy interesantes: conoceremos a la reina Ginebra más allá de su infidelidad o a una Morgana individualista pero con un noble sentido de la justicia.

A nivel narrativo, Pendragon se hace muy disfrutable. Según nos comportemos en el tablero y las decisiones que tomemos durante la travesía, se construirán las relaciones entre los personajes. En los combates, abusar de una estrategia defensiva en exceso puede hacernos quedar de cobardes, y nos reducirá la moral hasta agotarla y huir, dejando atrás a nuestros aliados. Incluso si la batalla va mal, algunos compañeros pueden abandonarnos a nuestra suerte. Por otro lado, las imprudencias contra desconocidos pueden castigarse con la pérdida de una posible y valiosa alianza. Como añadido interesante, tenemos las noches alrededor de la hoguera en las que un personaje relata un cuento a otro inspirado en leyendas celtas.

Una juego de ajedrez desequilibrado

Desde nuestro punto de partida, decidiremos qué ruta seguir para llegar hasta Camlann. Tras cada encuentro, se nos desbloquearán nuevas localidades por las que proseguir nuestro camino. En cada una de ellas, se nos abrirá un tablero que debemos superar llegando al otro extremo. Al estilo de un ajedrez con normas propias tanto en movimiento como ataque, nos desplazaremos mientras lidiamos con los personajes o criaturas que nos salgan a nuestro paso. Por turnos, decidiremos cómo acercarnos al enemigo, qué habilidades usar y valoraremos si merece la pena acabar con él o buscar directamente la salida. Asimismo, también habrá encuentros en los que único que debamos hacer es movernos mientras mantenemos una conversación con un personaje no jugador. Según nuestras decisiones, podremos encontrar víveres con los que sobrevivir al día al día. 

Sin embargo, como hemos comentado anteriormente, la parte estratégica muestra más carencias con respecto al lado narrativo. Como buen roguelike, debemos medir muy bien al enemigo y nuestros recursos para llegar a la batalla contra Mordred y salir victoriosos y, por supuesto, la muerte nos devolverá a la casilla de salida. Los movimientos de cada tipo de personaje y antagonista son fáciles de memorizar, pero en ocasiones tendremos la sensación de que hay aspectos del juego que escapan a nuestro conocimiento. Según nuestra actitud en el combate y con nuestros aliados, desbloquearemos una serie de habilidades que irán sustituyendo las previas. El problema es que nunca conoceremos bajo qué criterio adquiriremos un poder u otro, y se agradecería la opción de poder conservar el anterior. Asimismo, aplicar la lectura de estrategia al contrario no será siempre fácil, puesto que la IA se comporta de forma impredecible y no ayuda que la defensa sea castigada en la partida. Por otro lado, la rejugabilidad es el aspecto mejor alimentado del juego, ya que tendremos curiosidad por descubrir y conocer a todos los personajes jugables. Además, a medida que completemos una vuelta —tanto si Mordred nos derrota como si no— desbloquearemos nuevos niveles de dificultad.

Una leyenda entre vidrieras

A nivel artístico, resulta muy original y llamativo el diseño al estilo vidriera de los personajes y se agradece cómo se desafían algunos estereotipos de la fantasía épica. Lejos de tener guerreros de belleza idealizada, veremos a figuras con aspecto más realista y diverso. Cada uno de los personajes tiene su propia profundidad y carisma, si bien los aliados secundarios sí acaban siendo un calco entre ellos que se acaba haciendo repetitivo en cada vuelta. Guerreros con cuerpos gruesos y rostros maduros, lejos de la juventud dorada propia de un héroe. La interfaz de interacción se hace accesible y sencilla desde el primer vistazo, así como la fuente de letra, elegante y legible. Por otro lado, la BSO, aunque crea una ambientación decente, no destaca mucho más allá. Asimismo, es una lástima que los textos sólo estén disponible en inglés, si bien éstos son una delicia literaria para quienes conozcan el idioma.

Para los amantes del ciclo artúrico y la mitología celta, Pendragon se hará un juego muy disfrutable por su componente narrativo y su relativa fidelidad a la leyenda del rey Arturo. Es todo un gozo poder construir cada historia según nuestras decisiones, las localidades que visitemos y nuestra actitud en el tablero. Con un sistema de estrategia más sólido, éste sería ese juego sobre el Rey Arturo que nos merecemos.

CONCLUSIÓN

Pendragon es una propuesta con gran personalidad, con un fuerte componente narrativo basado en la construcción de una historia desarrollada según las decisiones tomadas en el combate. Nos encontramos ante una grata celebración del ciclo artúrico, en el que revisitamos casi todos sus personajes y la batalla de Camlann, y donde los protagonistas desbloqueables nos invitarán a volver al juego una y otra vez. El lado narrativo resulta atractivo y relativamente fiel a la mitología celta, con licencias muy interesantes. Se trataría del juego sobre el Rey Arturo que nos merecemos, si no porque su sistema de estrategia, inspirado en el ajedrez, resulta poco satisfactorio y desequilibrado, aunque bienintencionado.

LO MEJOR

  • Excelente narrativa construida a través del comportamiento en la partida.
  • Una gran celebración del ciclo artúrico.

LO PEOR

  • Un sistema de combate insatisfactorio.
  • Sin traducción al castellano.
  • En ocasiones, el castigo al comportamiento defensivo es injusto.
7

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.