Ride 4
Ride 4
Carátula de Ride 4

Ride 4, análisis. Sol y lluvia sobre el casco

Milestone ofrece en Ride 4 su particular homenaje al motociclismo. El clima y la situación horaria dinámica ofrecen variedad a un modo carrera tópico.

Milestone persiste en su camino por ofrecer el simulador de motociclismo más completo hasta la fecha. Mientras que por un lado cuenta con el músculo de la competición de Dorna, por otro afianza en una IP propia las rivalidades más cercanas a la escena amateur. Al fin y al cabo, lo que se demuestra con Ride es poder hacer su propio Gran Turismo sobre las dos ruedas.

Y es que esta cuarta entrega viene para ocupar el siguiente escalón de la saga. Hablamos de un juego a medio camino entre lo arcade y la simulación (en el que predomina lo segundo), que cuenta con importantes novedades de cara a mejorar las sensaciones en la pista. Por primera vez la marca incorporará climatología dinámica y ciclos día y noche. Ride 4 deja huella en el asfalto.

Modo carrera, de vuelta por medio planeta

Es un clásico incidir en el modo por antonomasia de cualquier juego de conducción. Ride 4 sigue una estructura clásica, quizá demasiado. Al comenzar debemos elegir en qué liga regional queremos debutar. Dependiendo de si lo hacemos en Europa, América o Asia, los circuitos y las pruebas se adaptarán a tu elección. Dentro de cada una podemos esperar una mezcla de diferentes eventos, entre pruebas contrarreloj, pasar por la trazada ideal, mejores sectores, etcétera.

Lo que desprenden esas primeras horas es una sensación de tutorial, es decir, el estudio nos lleva poco a poco a conocer cada palmo de las pistas, dónde podemos meter gas y dónde debemos parar si no queremos besar la lona. Dadas las características del juego, conducir incluso en su vertiente más arcade es exigente. Muchas de estas pruebas de reconocimiento penalizan con severidad salirte un milímetro de la pista, o coger un piano de superficie irregular.

El objetivo a corto plazo es finalizar la cadena de eventos. No hace falta completarlas todas; dependiendo de nuestro rendimiento, obtendremos medallas de oro, plata o bronce, que se sumarán al total. Si logras el primer objetivo en todas, recibirás la mayor recompensa: una moto inédita completamente gratuita.

A partir de completar ese carné regional, es decir, las bases sobre las que se sostienen el resto de pruebas, entraremos de lleno en una sucesión de copas que precisarán de modelos de moto concretos. Dependiendo de su cilindrada, el objetivo marcado es engordar nuestro garaje gastando los recursos (créditos) obtenidos en estas. Las competiciones oficiales (por llamarlas de alguna manera) conviven con las de exhibición, una forma rápida de llenar la cartera con pruebas diferentes y de escasa envergadura.

Poco a poco nos iremos haciendo un nombre, hasta saltar a la liga mundial, y de esta a la liga de Superbikes, última parada. Como suele ocurrir, las primeras horas todavía guardan la sorpresa, el descubrimiento de domar las físicas de la moto. Más allá de eso nos veremos envueltos en una repetición constante de pruebas frías, carentes de toda alma. Necesitamos una renovación en este sentido, estamos cansados de enfundarnos el mono por el mero hecho de lograr otra moto. Hace falta algo más que carreras y contrarrelojs.

Toma de curva a a 80 grados de inclinación

Lo irregular del modo carrera choca con las sensaciones al pilotar. Las motos se sienten bien, con las idas y venidas de la inclinación del piloto y la resistencia del chasis. Es divertido a la par de exigente estar a los lomos de estos monturas de acero. Incluso cuando seleccionamos una vertiente más arcade, como decíamos con anterioridad.

El catálogo de motocicletas se extiende a más de 175 modelos y 22 fabricantes oficiales. KTM, Honda, Kawasaki, Ducati, Aprilia… los mejores no se han perdido Ride 4. Modelos clásicos y modernos se dan la mano, como la Honda RC181 de 1966, o la Yamaha RD 500LC-MC de 1984. Los amantes del motociclismo se encontrarán representados en prácticamente todas las categorías. De hecho, los modelos de este año alcanzan una gran calidad a la hora de trasladar los reales al mundo virtual. Quizá uno de los mejores elementos a nivel gráfico. Y sí, podrás personalizarlas.

Por otro lado, encontramos 30 circuitos reales a medio camino de los oficiales del calendario de MotoGP y algún que otro invitado. Clásicos como Philip Island, Suzuka, Interlagos o Donington Park están presentes, por no mencionar a otro gigantes del automovilismo, como Nürburgring Nordschleife (y su trazado moderno) o Mugello, entre otros. Algunos circuitos ofrecen variables, por lo que el número de trazados aumenta.

En cuanto a representación de este deporte, no hay lugar a dudas: Milestone lo clava. Está cuidada, saben lo que hacen. Este año destaca la inclusión de las carreras de resistencia, que como su propio nombre indica, son carreras de larga distancia donde confluyen varias de las características inéditas de este Ride 4. La estrategia juega un papel fundamental, y es que si el clima se pone caprichoso, debemos entrar a boxes a cambiar los neumáticos por los de mojado, y viceversa. Entre el desgaste de las gomas y el consumo de gasolina, las pruebas de resistencia harán las delicias de los aficionados.

En la comparativa frente a la última edición de MotoGP, las carreras han perdido fuelle. Ya no solo por el número de rivales disponibles, que pasa a ser 11, sino por su comportamiento. Se nos habla de que la inteligencia artificial hace uso de la misma tecnología que el videojuego oficial del campeonato de Dorna, pero en la práctica no está a la misma altura. Son una especie de conos en movimiento sin sangre por las venas. Máxima pasividad ante nuestra acometidas. El estudio demostró en el pasado su buen hacer en este aspecto. Es difícil imaginar que en Ride 4 veríamos precisamente un retroceso.

En cuanto a la calidad gráfica y sonora, sin alardes. Las mejoras en la iluminación permiten que la imagen luzca un aspecto más real. Mencionamos de nuevo las motos, muy bien detalladas y con una gama de sonidos más amplia que en anteriores ediciones. Eso sí, algunos circuitos no están a tan alta calidad. Los ves y sí, son reconocibles, pero algunos de ellos pierden fuerza a su alrededor.

CONCLUSIÓN

Ride 4 es una buena forma de disfrutar del mundo de las dos ruedas entre sus aficionados. Salvo por el modo carrera, extremadamente tópico, destacan las pruebas de resistencia, donde confluyen las principales características de esta entrega. La estrategia junto a la climatología y situación horaria variable permiten que estar a lomos de la moto sea una experiencia cercana a la realidad. El control y sus físicas se han trasladado correctamente. Sin embargo, la inteligencia artificial no está a la altura de lo visto en otros trabajos de Milestone. Además de solo tener 11 rivales en pista, son demasiado pasivos. Hay una evolución en la franquicia, pero debe estar a la altura de la curva ascendente que el estudio está realizando con otras marcas.

LO MEJOR

  • El control y las físicas de la moto.
  • Las pruebas de resistencia, donde la estrategia toma peso, junto a la climatología y situación horaria variable.
  • Milestone ha trasladado correctamente el mundo del motociclismo.

LO PEOR

  • La inteligencia artificial, por debajo de otros trabajos.
  • Solo 11 rivales por carrera.
  • El modo carrera necesita huir del tópico.
7.5

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.