NBA 2K21
NBA 2K21
Carátula de NBA 2K21

NBA 2K21, análisis

Visual Concepts ofrece una experiencia conservadora con NBA 2K21, aunque con pequeños cambios en el gameplay y en Mi Equipo que merece la pena destacar.

NBA 2K21 es la última entrega de la franquicia en la presente generación, al menos si nos atenemos a la estrategia seguida hace siete años, cuando dimos el salto generacional que nos llevó a PlayStation 4 y Xbox One. Al mismo tiempo, aún se está jugando la temporada 2019-2020, en circunstancias completamente extraordinarias, como no podía ser de otra manera en un año tan convulso como este que estamos viviendo. Ambos hechos influyen directamente en una iteración para las consolas actuales no solo en su lanzamiento, sino lo que es más importante, en el desarrollo del juego como servicio, y en cómo va a plantear Visual Concepts y 2K Games la llegada de nuevos contenidos durante la temporada virtual, mientras la real está de descanso en un periodo atípico.

Llevamos varias temporadas en las que las novedades alrededor de la franquicia se centran alrededor de cambios más que en nuevos añadidos, porque estamos tratando una saga que más que faltarle cosas, le sobran, y ya sabemos todos de lo que estamos hablando… Eso sí, a pesar de, un año más –y ya van…- no tener competencia alguna, Mike Wang y compañía se han empeñado en dar un giro de 180 grados a un aspecto de la jugabilidad que nos trajo a todos los jugadores por la calle de la amargura el primer día del juego en el mercado, y que a buen seguro lo va a hacer y no va a contentar a todo el mundo, porque es imposible.

Una nueva y controvertida manera de tirar

En la época del triple, en la que el equipo que lanza menos de 25 tiros desde más allá del arco es un rara avis –hola, Popovich-, en la que ya no es solo Stephen Curry quien nos hace cuestionarnos lo que entendemos como larga distancia –Lillard, Young-, Visual Concepts nos ha roto a todos los esquemas cambiando radicalmente el medidor y la manera de tirar en NBA 2K21. Viene siendo costumbre pegarle una vuelta a este aspecto del gameplay de vez en cuando, tal vez con más frecuencia de lo deseable, pero podemos decir rotundamente, y aún sabiendo que es una decisión que no ha gustado a parte de la comunidad , que ha sido un total acierto.

Hasta el momento, a la hora de lanzar, tan solo teníamos que preocuparnos del timing del reléase, es decir, soltar el botón de tiro –o stick derecho- en el momento en que el jugador va a dar el golpe de muñeca a su lanzamiento. Toca reinventarse, y es que el añadido del Pro Stick cambia no solo el dribbling, sino también el tiro, mostrándose un shootmeter diferente en el que tenemos que controlar no solo ese timing, sino incluso la dirección del mismo, teniendo que situar una barra en el centro de una zona coloreada situada en el medidor. ¿Es un sistema engorroso? No, es un sistema exigente, tremendamente exigente, de hecho, pero tenemos que ser coherentes, y si venimos años pidiendo mayor exigencia a Visual Concepts, cuando cumplen hay que decirlo.

Eso no quita para que, como decíamos antes, el primer día con el juego fuera completamente caótico y fuéramos –prensa, jugadores, pro players…. todos- incapaces de anotar con cierta fluidez desde media y larga distancia. Los tiros en verde se celebraban en redes sociales como si fueran goles, e incluso Damian Lillard, jugador que ocupa la portada, se quejó públicamente. No se hizo esperar mucho un parche para solucionar esto, algo que se ha aplicado solo en determinados modos de juego y en niveles concretos de dificultad.

También el propio Mike Wang ha dejado algunos consejos para estar más acertado, como pulsar el gatillo izquierdo al mismo tiempo, volver a tirar con el botón Cuadrado o X y quitar el medidor de tiro… Ya avisó que una nueva manera de lanzar es algo nuevo que dominar, y no podemos concluir más que este sistema debería quedarse, y es cuestión de tiempo acostumbrarnos y aprender a jugar con él, más viniendo de un metajuego, el de NBA 2K20, en el que terminamos anotando siempre al jugar con cartas Diamante Rosa u Ópalo Galaxia en My Team, o jugadores con medias superiores a 90 en el Parque, Pro Am o Mi Carrera. Aún así, como hemos dicho antes y sin riesgo a equivocarnos, hablamos de una comunidad amplísima y muy diversa, con jugadores nuevos que juegan de vez en cuando y quieren meterlas todas, y por el contrario, jugadores profesionales que quieren tomarse su tiempo para dominarlo. En esta situación, lo mejor que puede hacer Visual Concepts es dejarlo como está, porque es completamente imposible contentar a todos y no se puede pasar una temporada entera aplicando dos parches en una semana como ha ocurrido esta primera.

Por suerte, y aunque sea el más notable y controvertido, no es el único cambio en el gameplay, aunque bien es cierto que los demás son menores. Seguramente podamos apreciar una mayor dificultad a la hora de anotar en contacto, así como también al intentar irnos por velocidad simplemente en un uno contra uno, salvo que haya mucha diferencia en esta y haya una ventaja de un pequeño contra un grande, así que en definitiva la defensa, sobre todo de la CPU, se ha visto reforzada. Si a esto le sumamos el “tema” del tiro, nos encontramos ante ciertas dificultades para anotar, algo que hace que el uso de pizarras y sistemas cobre mayor importancia, sobre todo teniendo en cuenta que, al menos en el modo Mi Equipo, vamos a tener objetivos muy específicos a lo largo de la temporada, lo que obligará a tomarnos nuestro tiempo a la hora de plantear un partido y la estrategia a seguir.

Mi Carrera necesita un cambio... que tendrá en la next gen

De un tiempo a esta parte venimos advirtiendo que la parte narrativa del modo Mi Carrera va decreciendo en importancia en relación al conjunto final, y en absoluto nos parece mal. Creemos que para el aficionado al deporte en general –porque no es esta la única licencia deportiva en la que esto ocurre- no es relevante una historia que nos ponga en situación antes de arrancar con el verdadero grueso de este modo. Simplemente, tenemos que asumir que no vamos a disfrutar nunca de algo parecido a películas de temática deportiva fantásticas como pueden ser Un Domingo Cualquiera, Hoosiers, He Got Game o Coach Carter, por el simple hecho de que hablamos de un videojuego para todos los públicos.

Es de destacar el empeño de Visual Concepts de hacernos disfrutar de nuevo con el basket NCAA –con la presencia de colleges como UCLA, Michigan St. o Villanova-, y de plasmar la vida de un jugador también fuera de la cancha, sobre todo en los días previos y posteriores al Draft, pero en esos días puede ocurrir prácticamente cualquier cosa. Que se lo digan a Len bias… No se puede desarrollar una historia tal en un videojuego apto para todos, y no es algo que se le tenga que achacar a 2K, faltaría más, pero vista la historia de este NBA 2K21, y sin ser mala, creemos sinceramente que se podría plantear eliminarla –o presentarla como un modo aparte- de cara a próximas entregas. En esta casa desde luego no lo penalizaríamos.

Pero antes de comenzar esta narrativa debemos pasar por el editor de nuestro jugador, tan completo como siempre, y también complejo, porque hay que tener claro qué arquetipo vamos a hacernos para disfrutar del juego. Obviamente, por motivos ya de sobra conocidos, un tirador puro lo va a tener crudo, al menos las primeras semanas… Tampoco queremos hacer una guía de arquetipos, no es ese el cometido de este texto, pero sí conviene echar un vistazo a múltiples vídeos de creadores de contenido sobre NBA 2K para tener claro qué tipo de jugador se puede adaptar mejor a nuestro estilo de juego. Al igual que el año pasado podremos elegir nuestro Dominio, y el sistema de progreso de las insignias se mantiene respecto al año pasado, que ya resultó un acierto.

Tenemos que hablar del Barrio también, que ha dado un cambio radical en lo estético, ya que en el contenido es prácticamente lo mismo: las mismas actividades, las mismas canchas… Pero este cambio de ambientación le sienta genial para dar un toque un poco más desenfadado a este apartado de Mi Jugador, ya que está básicamente para eso: jugar unas pachangas en sesiones de juego más o menos cortas, ya que para competir a más nivel siguen tanto el Rec Center como Pro Am. En general tampoco podemos hablar exactamente de cambios, ya que nos encontramos ante un modo de juego muy continuista, algo que tiene su explicación: el cambio radical llegará en la próxima generación. Como ya sabemos, nuestro progreso con Mi Jugador no se mantendrá cuando demos el salto generacional a PS5 o Xbox Series X –sí el monedero de VC- porque habrá demasiadas novedades en este modo como para que sea posible continuarlo en el punto donde lo dejamos. De qué cambios se trata, está por ver, pero nos congratulamos de que las novedades vayan más allá de un mero aumento en la resolución, habida cuenta de que dicho salto generacional no será gratuito.

Un My Team repleto de contenido

Otra cosa muy diferente vamos a encontrar en My Team, donde, al poder continuar con nuestro progreso en su totalidad de cara al salto generacional, está muy remodelado y lleno de contenidos para poder ofrecer suficiente diversión durante una temporada completa. Visual Concepts lo ha conseguido, y es que hay que comenzar mencionando el gran acierto de este NBA 2K21: las Temporadas. Al estilo Pase de Batalla de juegos como Fortnite o Call of Duty: Modern Warfare -aunque gratuito en este caso-, estas Temporadas nos proponen conseguir experiencia a base de completar desafíos y así obtener recompensas cada vez más suculentas.

Dicho así puede parecer un añadido sin más, pero en la práctica cambia la forma de jugar a My Team completamente, ya que dichos desafíos deben completarse con cartas concretas, lo que nos incita a probar jugadores nuevos cada poco tiempo, y hay que decir que, por el momento, los desafíos se actualizan prácticamente cada día. De esta manera, a lo largo de esta temporada probablemente se dé el caso de que en febrero o marzo estemos usando cartas Esmeralda, Zafiro, o incluso por debajo, algo que le añade mucha vida al juego, y dicho sea de paso, reto, porque no nos engañemos, jugar con cartas Diamante Rosa u Ópalo Galaxia ya no es lo mismo... El único pero que podemos sacarle a las Temporadas es que algunos de esos desafíos hay que completarlos con cartas que aparecen en sobres limitados, lo que nos obliga a pasar por caja o bien invertir en la casa de subastas, que este año cobra una nueva importancia, mucho mayor.

En cuanto al contenido para un jugador, continúa la ya clásica Dominación, en la cual esta temporada le vislumbramos un cambio que no nos termina de convencer, y es tener que vencer a los equipos actuales en dificultad Hall of Fame para conseguir las tres estrellas. Sinceramente, nos parece un nivel de dificultad desproporcionado para unas recompensas que no valen la pena, y cambian un poco la manera de afrontar este modo, ya que Dominación era prácticamente el primer paso a dar. Ahora, solo es aconsejable una vez tengamos un equipo solvente que pueda competir a ese nivel, porque con cartas Oro o Esmeralda no hay absolutamente nada que hacer. Por supuesto, continúan también los Desafíos, entre los que encontramos cuatro: Semanales, Destacados -los ya conocidos Bajo los Focos-, Momentos y Personales. Este punto es clave.

Y lo es básicamente por dos motivos. El primero, que como mencionamos anteriormente, la próxima temporada de la NBA no comenzará hasta enero de 2021, según rumores, con lo cual Visual Concepts deberá inspirarse en partidos y momentos históricos para ofrecer contenidos basados en la competición real, al menos hasta que esta arranque de nuevo. El otro motivo, o mejor dicho, aspecto clave, es la frecuencia. En NBA 2K20 parece que los desafíos Bajo los Focos no convencieron ni a la propia desarrolladora, ya que el de Jeremy Lin fue el último, en enero, y no volvimos a ver un contenido similar hasta dos meses después, eso sí, inmenso. No puede pasar tanto tiempo sin ofrecer nuevos retos a los jugadores, sobre todo en unos meses críticos para el juego como son los primeros de cada año, incluso los de primavera, cuando se producen más abandonos.

Otro acierto es el modo multijugador limitado, limitado -valga la redundancia- al fin de semana, y cuyo nombre se debe a que no podemos disputarlo con las cartas que queramos, sino que debemos cumplir ciertos requisitos. Un modo perfecto para competir y demostrar habilidades más allá de la calidad de las cartas, aunque durante el primer fin de semana nos ha parecido demasiado aleatorio el conseguir el anillo de campeón que da derecho a la recompensa máxima tras obtener 6 de ellos. Tras cada victoria podemos elegir entre tres recompensas, pudiendo estar dicho anillo entre ellas o no, algo completamente injusto si por ejemplo ganamos 6 o 7 partidos durante dos días y este anillo no aparece. Hay que revisarlo, sin duda alguna.

Aparte de todos estos aspectos, se han añadido nuevas formas de evolucionar las cartas, para así poder adaptarlas a nuestro estilo de juego, recompensas más justas en Triple Amenaza Online, una nueva forma de conseguir cartas con El Intercambio... En definitiva, los nuevos añadidos a My Team prácticamente se cuentan por aciertos, algo que tenemos que celebrar ya que, mientras no se diga lo contrario desde 2K Games y Visual Concepts, esto es exáctamente lo que nos vamos a encontrar en PS5 y Xbox Series X.

CONCLUSIÓN

Como cabía esperar en una entrega en vísperas de una nueva generación, NBA 2K21 es continuista, pero también se atisban esfuerzos por hacer que valga la pena hacerse con el juego si se tiene ya NBA 2K20. El nuevo sistema de tiro nos obliga a reinventarnos y es todo un desafío dominarlo, haciendo que tengamos que trabajar más unas buenas posiciones de lanzamiento, y sumado a otros pequeños detalles hacen del gameplay el más depurado de la generación. En cuanto a los modos de juego, mientras esperamos el muy remodelado Mi Carrera que se promete en la nueva generación de consolas, tenemos añadidos interesantísimos en Mi Equipo como las Temporadas o el modo multijugador Limitado, que hacen de él un modo completísimo. Una buena manera de calentar antes de competir definitivamente en la esperada versión para PS5 y Xbox Series.

LO MEJOR

  • El renovado sistema de tiro añade es un cambio importantísimo que hay que dominar
  • Aunque apenas haya cambiado, a nivel visual ya es irreprochable, con más jugadores reconocibles
  • Las Temporadas son una gran idea para Mi Equipo, un modo con más contenido que nunca
  • La posibilidad de disputar temporadas completas de la WNBA, no solo amistosos

LO PEOR

  • Aunque los esfuerzos estén ahí, la fatiga de siete años con un mismo hardware ya se nota
  • Muy pocas novedades en Mi Carrera, ante las que se prometen en la next gen
  • Los micropagos, como siempre, más presentes de lo que nos gustaría
8.4

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.