The Wonderful 101: Remastered
The Wonderful 101: Remastered
Carátula de The Wonderful 101: Remastered

The Wonderful 101: Remastered, análisis

Así es la segunda oportunidad para el juego de Platinum Games y Kamiya ya a la venta en PC, PS4 y Nintendo Switch.

La carrera por recuperar algunos de los clásicos de Wii U que no se han jugado en masa por las pocas ventas de la consola no cesa. Nintendo se ha encargado de ir recuperando muchos de sus exclusivos, y ahora ha sido el turno de Platinum Games quienes han querido darle una segunda oportunidad a The Wonderful 101. El título, dirigido por Kamiya, es uno de los más originales y únicos que te puedes encontrar en la extinta consola de Nintendo. No entraría en el olimpo de los grandes juegos de la desarrolladora japonesa pero si en ese apartado de juegos de acción que vale la pena conocer. Ahora, años después y tras un Kickstarter tant exitoso como sospechoso, The Wonderful 101: Remastered llega a PC, PS4 y Nintendo Switch. Misma acción, mismo humor pero muy poco de remaster.

El anuncio del juego llegó no exento de polémica. Platinum Games decidió lanzar un Kickstarter para promocionar el juego. Esto, que quedó como maniobra de márketing admitido por la propia compañía y que era evidente si teníamos en cuenta que el juego se lanzaba pocos meses después, en mayo, no supuso un impedimiento para que se convirtiera en un éxito rotundo con más de dos millones de dólares recaudados. Entre algunos de los objetivos, el más interesante llegará como DLC -gratuito para los backers- en forma de fases 2D protagonizadas por Luka, uno de los personajes del título. Finalmente, la semana pasada llegó en formato físico a las plataformas indicadas para mostrarnos todas sus nuevas virtudes. Y el principal problema del juego es que nuevas virtudes, tiene pocas. Aunque mantiene las de antaño, eso sí.

El juego nos pone en la piel de un mundo invadido por los Geathjerk, unos alienígenas que quieren acabar con nuestra presencia y llevarse ciertos objetos poderosos de nuestra civilización. Para impedirlo existen los Wonder, héroes que protegen el planeta unidos de tal manera que pueden crear armas poderosas para destruir a los enemigos. La gracia del juego es que podemos ir reclutando héroes y ciudadanos de a pie para que se unan a nuestra causa -100 máximo por nivel- y poder realizar ataques más potentes y devastadores.

The Wonderful 101: Remastered es básicamente un juego de acción con una vista aérea en el que vamos avanzando por fases lidiando con enemigos que tienen sus debilidades concretas, intercalándose con zonas de plataformeo y con algunos puzles mientras vamos recolectando Wonders para pegar más fuerte y vamos conociendo nuevos héroes con nuevas habilidades que nos permiten afrontar nuevos desafíos y abrir nuevos caminos. Una fórmula muy Platinum Games aliñada con toques originales y un humor muy particular.

Entre sus particularidades está el hecho que los principales Wonder tienen ataques especiales: Wonder Red, el protagonista, genera un puño gigante para pegar fuerte, agarrar ciertos elementos o desenroscar otros; Blue crea una espada gigantesca capaz de detener ciertos ataques y también absorber la electricidad; Green crea armas de fuego que permiten incluso absorber y escupir bombas de los enemigos; Pink usa un látigo que desarma enemigos con pinchos, se cuelga de zonas para llegar más lejos y arranca otros enemigos submarinos de su escondite; White crea unas garras capaz de partir en dos enemigos, abrir bloqueos y escalar por paredes; Yellow crea un martillo ideal para romper estructuras y protegerse de ataques aéreos; y Black, que crea una bomba que ralentiza a los enemmigos y que es útill también en zonas no de combate.

Dibujando los ataques

Todos estos ataques tienen más o menos poder según el número de reclutas que encontremos por el camino, y se realizan de dos maneras: dibujando las formas con el stick derecho o en el caso de Switch, con la pantalla táctil. Era una de las características principales del juego de Wii U, que se mantiene aquí pero que sigue siendo más ágil usando el joystick como pasaba con el modo off-tv de la anterior consola de Nintendo.

El uso de este tipo de ataques se combina con el ataque normal, el salto y dos regalos que son una bendición respecto al juego original: el bloqueo y la esquiva. El título te obligaba a comprarlos y no estaban disponibles de inicio, cosa que aquí se ha facilitado ya que son totalmente imprescindibles para poder avanzar y disfrutar de los combates que propone. El bloqueo con el hectoflan convierte a los Wonders en una especie de flan durante un tiempo limitado. Usarlo cuando nos van a atacar deja al rival en stun y podemos darle réplica. Como hay atques inbloqueables, el hectomuelle funciona como una esquiva de toda la vida para poder reaccionar y seguir con la ofensiva.

El juego tiene un punto caótico, los controles no son amables durante los primeros minutos pero llega un momento en el que te acostumbras y todo empieza a fluir. Es cierto que incluso en los capítulos finales dibujaremos algúna hectofusión -así se llaman los ataques especiales mencionados anteriormente- y no nos saldrá la que queríamos, pero en general acaba manteniendo un ritmo de combate interesante porque se añade cierta estrategia al mismo recopilando los wonders golpeados, usando un látigo para quitar la protección del enemigo y luego el martillo para pegar fuerte, cambiar a la espada para evitar los rayos de una tercera máquina y así fase tras fase, apareciendo nuevos enemigos que necesitan ser derrotados con los nuevos Wonderful que conseguimos.

El desarrollo de las fases, hay varias divididas en 9 episodios que suponen algo más de 10 horas de juego, se va intercalando con momentos alejados del combate o con zonas de tiroteos bastante irregulares. The Wonderful 101 era un juego inconsistente en muchos momentos, y lo sigue siendo aquí. Espacios de plataformeo poco inspirados o momentos tipo shooter a lomos de naves con mecánicas muy simplonas y alejadas de los mejores instantes de combate del juego acaban empañando el resultado final, con misiones que rompen el ritmo a menudo.

Todo esto, por suerte, se compensa con creces gracias a los jefes finales, maravillosos, complejos y variados como pocos. Los grandes enemigos, que acostumbran a ocupar toda una de la fase final de cada operación son un derroche de imaginación combinando distintos patrones para encontrar su punto débil, con el toque espectacular de su, por norma, gran tamaño, y con secuencias brillantes de acción, quicktime events y diálogos hilarantes. Es difícil encontrarle pegas a los jefes salvo algunas mecánicas concretas en momentos puntuales, y son momentos que realmente dan vida al juego y, de paso, exigen al usuario usar todo lo aprendido hasta el momento.

Porque como en todo juego Platinum, aquí se apuesta también por la rejugabilidad en forma de puntuaciones, irremediablemente bajas en la primera vuelta a no ser que ya lo jugarais en Wii U, exigiendo al jugador comprar algunas habilidades y extras que te pueden facilitar la vida, usando los menos objetos posibles (por cierto, con un espacio de crafteo de materiales para crearlos gratis también) y acabando las misiones lo más rápido que se pueda. Además del factor coleccionista de encontrar unas monedas platino y a todos los Wonder, algunos secretos, también tenemos la opción de buscar y dar con fases secretas que amplían la experiencia.

¿Eres tú, Joe?

El humor es una parte indispensable para disfrutar de The Wonderful 101. El juego nos presenta enemigos claramente marcados por clichés clásicos, a lo que se suma también el tipo de estereotipos de los Wonder que quieren explorar a modo parodia la personalidad de cada uno de ellos, empezando por Red y su pureza e inocencia en busca de la justicia, siguiendo por Green y su habla francesa pensando siempre en comida y pasando por Blue y su toque de gran héroe con un ego ciertamente frágil.

Es casi imposible que uno no acabe evocando a Viewtiful Joe cuando ve que Vorken Ohgee, archivilllano, saca una guía turística para comprobar el nombre del planeta en el que están (¿Alguien recuerda a Alastor repasando el guion cuando lucha con Joe?), así como las palabras de uno de los primeros jefes en el campo de baseballl, llamando a los Wonder como “mequetrefes disfrazados de parchís” son perfectamente compatibles con ese “¿Qué eres, una especie de Mega Man?” de Hulk Davidson. El tono visual y artístico y la caracterización y diálogos de los personajes van en la misma línea, aunque es cierto que a nivel jugable Wonderful esté un peldaño por debajo de lo que muchos podríamos imaginar como un Viewtiful Joe en 3D. Eso sí, mantiene una banda sonora más que destacada con momentos para la épica y que acompaña bien en todo momento, incluidos los diálogos y caracterización de los mismos y a la cual se le anunciaron remixes de compositores potentes.

Más port que remaster

El juego, por lo tanto, trae consigo todo lo que ya conocíamos sin apenas novedades de peso. Uno de los contratiempos que hemos encontrado es el uso de la segunda pantalla, que se activa con el botón - en Switch y aparece en medio de la pantalla principal, algo que puede ser molesto y poco vistoso en ciertos momentos, sobre todo si jugamos en modo portátil, donde seguir la acción ya de por sí es complicado y más en esta situación. Por desgracia, a pesar de ciertas mejoras como las habilidades que se nos dan de inicio, no se han retocado ninguno de los problemas que tuvimos en su momento con el juego. Uno de ellos es la cámara, muy poco amigable tanto en varios combates como en ciertos momentos que no te deja ver bien por donde ir. Se mantienen, también, problemas de bajones de framerate en Switch que ya vivimos en Wii U, que sin ser graves ni afectar a la jugabilidad, siguen presentes. Siguiendo a nivel técnico, tampoco se ha mejorado en exceso el juego a nivel visual, manteniendo los dientes de sierra y algunas texturas muy poco detalladas años después.

CONCLUSIÓN

The Wonderful 101: Remastered sigue siendo un notable juego de acción, inconsistente en su desarrollo, pero con momentos de brillantez, un estilo único y brutales jefes finales. Esto no ha cambiado con el paso de los años y lo convierte en más que recomendable para quienes no lo jugaran en Wii U. El problema es que tras tanto tiempo, nos llega un port que apenas mejora ni añade nada de interés, manteniendo varios de sus contratiempos intactos -la cámara, algunos problemas técnicos, secuencias jugables mejorables- y sin novedades relevantes hasta la llegada del DLC. Por desgracia, la palabra remaster no hacer honor a la verdad para un juego que, eso sí, merecía vivir una segunda oportunidad.

LO MEJOR

  • Sistema de combate original y variado
  • Los jefes finales son una delicia
  • El humor que transmite con personajes, momentos y diálogos
  • La banda sonora

LO PEOR

  • Muy pobre como remaster, sin apenas mejoras ni cambios
  • Sigue siendo inconsistente, con tramos y fases que no están al nivel del resto
  • La cámara nos juega malas pasadas con facilidad
7.5

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.