A Fold Apart
A Fold Apart
Carátula de A Fold Apart

A Fold Apart, análisis

Una aventura narrativa de puzles que explora las luces y sombras de una relación a distancia entre pliegues de papel.

Una de las claves de la notoriedad del mercado indie es la capacidad de explorar emociones a través de mecánicas originales que no proliferan en los títulos más comerciales. Es así como el walking simulator empezó a destacar en el medio, con aventuras que hacen de la exploración un mecanismo narrativo para desarrollar una historia, como es el caso de Gone Home o What Remains of Edith Finch. Asimismo, tenemos títulos que utilizan otras mecánicas para envolvernos en una historia cotidiana narrada en clave de fantasía, como la construcción y preservación de recuerdos en The Gardens Between o el enamoramiento en Degrees of Separation. En esta misma clave, A Lightning Rod lanza este 17 de abril A Fold Apart, disponible para PC Windows, Apple Arcade, Nintendo Switch, PS4 y Xbox One.

El puzle de un romance a distancia

El amor es un tema con el que se abre un amplio abanico creativo a la hora de crear una obra que emocione al jugador. En el caso de Lightning Rod Games, su ópera prima es una aventura narrativa con puzles en la que encontramos una situación romántica bastante habitual: las relaciones a distancia; los miedos y escollos a los que se enfrenta una pareja separada por kilómetros difícilmente franqueables. Definidos como un estudio que “crea entretenimiento que toque los corazones y mentes de jugadores de todas las edades, además de estimular el pensamiento creativo”, Lightning Rod Games nos trae un título sencillo, original y con gran sensibilidad.

En A Fold Apart tenemos a dos protagonistas cuya gama cromática nos transmite su personalidad y situación. Además, podemos elegir el género de cada miembro de la pareja, pudiendo construir así relaciones entre dos hombres o entre dos mujeres. Y, aunque en el material promocional vemos a la chica naranja con el joven azul, también podemos invertir los géneros de cada rol.

Así, asistimos al enamoramiento de dos personas y cómo deben separarse temporalmente porque a una de ellas (el avatar azulado) recibe un proyecto vital para su carrera profesional. A lo largo de 6 capítulos que completan una breve historia de amor que llevará entre 4 y 5 horas, asistiremos a un romance narrado en clave onírica, pero que sentiremos muy cercano.

Un libro de ilustración interactivo

La perspectiva de A Fold Apart huye tanto de la idealización como del pesimismo para situarse en un punto intermedio y realista. No se limita en retratar una relación a distancia desde la romantización de las llamadas y mensajes diarios, ni tampoco cae en los tópicos fáciles de infidelidad y consecuente ruptura. Nuestra pareja protagonista se enfrenta a un desafío que identificarán quienes hayan pasado por una situación similar, en la que hay momentos felices, pero también miedos, dudas y conflictos que pondrán en entredicho la máxima de “El amor lo puede todo”. Con todo, la moraleja que transmite es positiva y realza la idea de que mantener una relación es un trabajo en equipo.

El mundo de A Fold Apart es el marco perfecto para su mecánica principal: postales ilustradas interactivas, con dos mundos de papel antagónicos, protagonistas hechas de papel y texto escrito que acompaña la composición visual de cada imagen. El mundo rojizo es el entorno rural donde la pareja se conoció, lleno de árboles en otoño y tonos cálidos. Por otro lado, el entorno del avatar azul es la urbe industrializada en tonos fríos y sobrios. Así, viajaremos por paisajes oníricos donde los escenarios se moldean según las emociones que viven nuestros aventureros, desde la esperanza hasta la tristeza, la añoranza o el deseo. Incluso el ritmo al que caminamos y expresión facial y corporal se verá afectado por lo que sienten nuestros protagonistas. El apartado artístico, así, evoca al estilo de los cortos de animación en 3D de Pixar, salvando las distancias de calidad, y consigue transmitir la ternura propuesta. La música, por su lado, también acompaña a cada momento del juego: desde la dulzura en los momentos más adorables de la pareja y los temas más oscuros para los momentos más duros.

La jugabilidad de A Fold Apart sirve a la narrativa del romance que atraviesa la pareja. En cada capítulo se intercalan dos partes: una en la que avanzamos mientras respondemos a los mensajes de nuestro amor, y otra en la que debemos cruzar escenarios, escalando pequeños obstáculos hasta llegar al propio puzle. Nuestro avatar, dentro de un folio de papel, tendrá como objetivo construir un camino o hallar la estrella dorada que le llevará al siguiente rompecabezas. Cada acertijo simboliza uno de los pensamientos de nuestro protagonista, y deberemos doblar el papel de diferentes formas para alterar el escenario, modificar la perspectiva y así facilitar que cada enamorado llegue a su destino. Así, deberemos doblar los costados y/o las esquinas, trabajar con el reverso y girar la posición del papel para lograr nuestro objetivo. Cada puzle tiene una dificultad justa que pone a prueba la agudeza visual del jugador, y cada una de las mecánicas se presenta de forma paulatina, aportando frescura y nuevos elementos en cada fase. Así, tenemos por un lado los postes rompecorazones que debemos evitar, mientras que en otra fase contaremos con bloques-corazón para escalar. En caso de vernos atascados, podemos recurrir a un sistema de pistas en el que se nos resuelve el puzle paso a paso hasta el punto que decidamos. Además, la partida se guarda al inicio de cada acertijo, con lo que tenemos espacio para salir del juego y reposar la solución con calma. 

Un amor fugaz

La localización al castellano, salvo fallos muy puntuales, resulta muy natural, y disfrutaremos del realismo con el que se han escrito las escenas de la pareja, amén de que se agradecen los subtítulos con una fuente generosa que no llega a ser invasiva. Asistiremos a momentos muy cotidianos como interesarse por la jornada del otro, la complicidad de las bromas inocentes entre enamorados y el deseo erótico, si bien esta última parte se ve algo comedida por cuestiones de enfoque a un público familiar .

A Fold Apart, sin embargo, resulta un juego de corta duración y puede dejar con ganas de más. Por supuesto, la brevedad de un videojuego no tiene por qué ser un inconveniente. Sin embargo, este título podría beneficiarse de una una hora extra en la que se exploraran aún más las mecánicas y la historia entre los amantes habría podido enriquecerse un poco más con un capítulo adicional. Con todo, el arreglo más urgente que necesita este título es pulir los fallos técnicos que hemos apreciado en la última parte y que empobrecen un poco la experiencia: en ocasiones, se nos ha bloqueado el control del personaje y hemos tenido que salir de la partida para poder continuar, y la precisión de algunos movimientos con el folio no resulta afinada.

Pero, aunque fugaz, la experiencia de A Fold Apart deja un buen sabor de boca. Un cuento mágico que refleja la situación de muchas parejas, como un retrato muy fiel a la realidad y en una ambientación surrealista que explora las luces y sombras de una relación. Y, mientras nos emocionamos con el viaje por la tormenta de sentimientos de nuestra pareja de papel, desafiaremos nuestra mente con acertijos estimulantes e ingeniosos.

Este juego se ha analizado en su versión para PC Windows.

CONCLUSIÓN

A Fold Apart es un ejemplo de cómo los rompecabezas pueden integrarse en una bella aventura narrativa. Una historia de amor a distancia, narrada a través de postales y en una efectiva ambientación onírica, en la que el jugador deberá doblar y girar cada folio para modificar la perspectiva y lograr que los enamorados lleguen a su destino. Con puzles muy ingeniosos que ponen a prueba la agudeza visual y un bonito apartado artístico, nos encontramos ante un juego hermoso y estimulante que podría beneficiarse de alguna hora extra más para dar más espacio a la evolución de la historia y las mecánicas.

LO MEJOR

  • Un bonito apartado artístico a través de postales ilustradas interactivas.
  • La narrativa de una relación a distancia en clave cotidiana y realista.
  • Puzles muy ingeniosos, originales y de dificultad justa.

LO PEOR

  • Los fallos técnicos del último capítulo.
  • Su brevedad deja con ganas de más.
7

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.