Street Fighter V: Champion Edition
Street Fighter V: Champion Edition
Carátula de Street Fighter V: Champion Edition

Champion Edition: el Street Fighter V que debió salir en 2016

Análisis de la versión definitiva del juego de Capcom, repleto de contenido pero que mantiene problemas en el online.

Cuatro años han pasado desde la salida de Street Fighter V, un juego que lo tenía todo para triunfar tras el impulso que la cuarta entrega de la saga le dio al género de la lucha en la pasada generación, pero que cayó preso de sus graves errores. La quinta iteración numerada de la marca de lucha por excelencia llegó vacua y en mal estado: con problemas graves de rendimiento en línea y con una gran escasez de contenido. Capcom arrastró esos problemas durante meses, y el título se iba alejando del referente que se le presuponía viniendo de donde venía y de quién estaba detrás. Con la Arcade Edition se redimieron en parte, pero es ahora, con esta Champion Edition, cuando por fin tenemos el juego que esperábamos en 2016. Aunque no todo sea óptimo a día de hoy.

Si nos centramos en los números brutos, éstos hablan por sí solos. La Champion Edition, disponible para comprar tanto en edición física (PS4) como en digital (PS4 y PC) llega con un total de 40 personajes, 34 escenarios y más de 200 trajes, a los que añadir un sinfín de modos de juego y un precio realmente competitivo de 29,99 euros. No hace falta compararlo con el vacío en modos del original y sus 16 personajes de base para darse cuenta que estamos ante una versión definitiva que también remueve mecánicas de juego y personajes: nuevos V-Skills, mecánicas básicas del juego, que dan más opciones y variantes a cada personaje, así como cambios y reequilibrios a toda la plantilla.

Nuevas V-Skills, nuevas opciones

De hecho las V-Skills nuevas aportan un cambio importante al roster de luchadores que conocíamos hasta el momento. La posibilidad de seleccionar una nueva de estas características por cada personaje cambia no solo la manera de utilizarlos, ya que tenemos nuevas rutas y posibilidades, sino también la manera de defendernos ante ellos. Algunos potencian ciertos ataques inéditos hasta ahora, otros añaden nuevos movimientos combinables… La lista es de lo más atractiva. Saga potencia su Tiger Knee, Kolin gana un command grab, Mika gana un counter, Cody gana nuevas esquivas, Bison gana un teleport con ataque que le deja en ventaja en bloqueo…

En general, la estrategia cambia y nos abre un nuevo mundo de opciones. ¿Estará equilibrado? Suena complicado, aunque de momento los primeros torneos con el parche de equilibrio muestran más variedad de personajes a nivel alto. Veremos con el tiempo, ya que todo esto hace falta añadirle otra variable: las combinaciones posibles según no solo el V-Skill seleccionado, sino también el V-Trigger disponible por personaje.

Dos jefazos como gran reclamo

Hay dos nombres que brillan con luz propia en esta nueva entrega: Gill y Seth, jefes míticos de Street Fighter III y de Street Fighter IV. Su añadido no es solo atractivo por ser quienes son, si no también por como se han adaptado a la realidad de la quinta entrega numerada de la saga de Capcom. Son, simple y llanamente, personajes espectaculares y que, más allá de donde los colocará el tiempo en las tier list, aportan color a la plantilla en lo que mecánicas se refiere. Gill cuenta con distintos combos que obligan al contrincante a enfrentarse a situaciones de 50/50 no demasiado claras, y uno de sus V-Trigger es un proyectil que tiene propiedades superiores a la de otros personajes. Además, ya se están viendo combos y variantes con su juego de los dos elementos que domina (fuego y hielo) de lo más atractivos. Si el primer V-Skill de Gill es el mencionado meteorito, el segundo es una especie de parry, como el de Ryu.

Todavía más prometedor parece Seth, recién añadido con la llegada de la Champion Edition y que tiene entre sus habilidades la capacidad de robar algunos movimientos de los enemigos. Un personaje que parece muy versátil y capaz de amargar la vida en las esquinas, aunque todavía es pronto para ver el potencial de este nuevo luchador que, eso sí, y como Gill, es tremendamente vistoso y divertido de controlar. Por un lado, su V-Skill 1 sirve para copiar un especial del enemigo, mientras que el segundo es un dash que va de punta a punta de la pantalla y añade propiedades únicas a los especiales que usemos si cancelamos el dash en algunos de ellos.

Modos, trajes y… online

Si una de las críticas del juego base era la falta de contenido más allá de poder (mal) jugar en línea, uno de los atractivos de la Champions Edition es precisamente todo lo que trae consigo. Ahora, Street Fighter 5 es interesante para todo tipo de jugadores: los que quieran competir online y los que quieran disfrutar de sus modos off-line. Entre ellos, varias rutas arcade –con temáticas de otros juegos de la saga-, historias centradas en cada uno de los personajes y una historia principal y general del juego, a lo que se añade el clásico y completo modo entrenamiento, distintos desafíos de combos para aprender rutas y combinaciones básicas de cada personaje y varios menús para personalizar nuestra ficha de jugador, diversas opciones, etc.

El sistema online, eso sí, sigue teniendo margen de mejora. Mantenemos las diferencias entre partidas igualadas que nos permiten escalar en distintos rangos y los combates informales, así como estadísticas que recrean un perfil que define nuestro estilo de juego. El principal problema es que el rendimiento del netcode sigue sin ser el óptimo a pesar del tiempo que ha pasado desde el juego original. Jugar con menos de cinco barras de conexión –el máximo- es una temeridad, y el crossplay entre plataformas sigue ofreciendo experiencias irregulares. Naturalmente hemos podido jugar partidas competentes y sin problemas, pero las que tienen problemas siguen estando presentes. No hace ni 24 horas del último parche, que ha eliminado la posibilidad de usar un fix de un usuario que mejoraba la experiencia si ambos combatientes lo tenían instalado, pero también que parece haber mejorado el rendimiento general, aunque seguimos teniendo combates con lag en algunas ocasiones.

Por último, destacar la presencia de una gran cantidad de trajes y colores elegibles para cada luchador, incluidos aquellos que permiten transformar a los luchadores en otros personajes clásicos del universo Capcom, como Ken en Dante. Para más información sobre el juego, puedes consultar nuestro análisis original y también nuestra valoración de la Arcade Edition.

CONCLUSIÓN

Street Fighter V: Champion Edition es la versión completa y definitiva de la quinta entrega numerada de la saga y es, sobre todo, el juego que esperábamos recibir en 2016. Una plantilla de personajes enorme con 40 luchadores de ayer y de hoy, generoso –ahora sí- en contenido single player y en extras y accesorios de todo tipo, con novedades jugables de peso en forma de un segundo V-Skill que amplía variantes y opciones para cada luchador y todo a un precio competitivo. Solo un online que sigue teniendo margen de mejora, algunos contratiempos técnicos (como tiempos de carga algo excesivos) y algún contenido bloqueado que no está disponible en esta versión, juegan en contra de la versión soñada de Street Fighter V.

LO MEJOR

  • A nivel de contenido, intachable: esta vez sí
  • Los añadidos de nuevos V-Skill abren un nuevo mundo para cada uno de los personajes
  • Gill y Seth, dos personajes encajados a la perfección en el juego
  • Precio muy competitivo

LO PEOR

  • El online sigue siendo mejorable en cuanto a rendimiento
  • Tiempos de carga excesivos
8.5

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.