Ash of Gods: Redemption
Ash of Gods: Redemption
Carátula de Ash of Gods: Redemption

Ash of Gods: Redemption, análisis de su port a consolas

Una apasionante novela visual que combina rol estratégico y naipes llega a consolas en un port descafeinado.

Ash of Gods: Redemption fue uno de los lanzamientos para PC que pasaron desapercibidos en 2018, si bien su discreción no fue justa para su calidad. El estudio ruso AurumDust presentaba un título muy atractivo que se construía sobre tres géneros bien equilibrados: la novela visual, el rol táctico y el juego de cartas. Basado en la saga literaria Ash of Gods de Sergey Malitsky, que se implicó en la adaptación videolúdica de sus novelas, Redemption destacaba por una riqueza y profundidad narrativa amparada en el género grimdark, cuyos referentes más populares son la saga de Geralt de Rivia (Andrzej Sapkowski) —popularizada gracias a The Witcher, Canción de Hielo y Fuego (George RR Martin) y La Primera Ley (Joe Abercrombie).

Como recordaremos, el grimdark es un subgénero de la literatura fantástica que retuerce todos preceptos de la fantasía épica. Así, Ash of Gods se ambienta en un mundo cruel y sometido a una amenaza sobrenatural conocida como la Siega —un período disruptivo y cíclico en el que unas criaturas llamadas segadores diezman la vida humana—, si bien los conflictos sociopolíticos se alzan como un pilar fundamental en la historia. Asimismo, conoceremos personajes a quienes no podríamos clasificar de buenos o malos, sino que muestran una complejidad moral y psicológica acorde con sus circunstancias. Finalmente, Ash of Gods: Redemption llega en formato físico y digital este 31 de enero a PC (Windows, Mac y Linux) PS4, Xbox One y Nintendo Switch.

Herederos de The Banner Saga 

Ash of Gods: Redemption destacaba por un apartado artístico magnífico en el que, por otro lado, se palpaba una innegable inspiración con The Banner Saga, de la que identificamos el mismo lenguaje cinematográfico. A nivel jugable, los tres pilares principales estaban muy bien cuidados: una narrativa en la que cada decisión nos llevaba a diferentes ramificaciones y consecuencias a medio y largo plazo —muerte permanente incluida—, tanto para cada uno de los tres protagonistas como para sus múltiples secundarios; un sistema de combate basado en el rol clásico de tablero y donde la estrategia cobraba una gran relevancia; y la introducción de unos naipes coleccionables, con ventajas e inconvenientes y cuyo sabio uso podía alterar el transcurso de la batalla. 

Adaptar la estrategia a la consola nunca ha sido tarea fácil, pero Buka Entertainment y Ravenscourt, en colaboración con AurumDust, han salido airosos de este reto. Tanto la navegación por el diálogo como en el tablero se hace cómoda e intuitiva, si bien la parte en la que podemos cambiar del manejo de nuestras tropas a la visión de las unidades enemigas es mejorable. Con todo, la navegación por las batallas nos resulta más fluida en PC que en la versión consolera. Por otro lado, la animación ha salido ganando al suavizar los bruscos cambios de plano de los personajes. La banda sonora, compuesta de temas folk eslavos que dan el aire angustioso y solemne que requiere el juego, se escuchan con una claridad que respeta todos sus matices. El arte de las secuencias narrativas y la perspectiva isométrica de los combates se aprecia con bastante nitidez, y confirma que Ash of Gods: Redemption es un juego hermoso audiovisualmente.

Un port poco afilado

Sin embargo, duele ver otros aspectos no tan logrados durante la adaptación. El primero de todos son los tirones, que ensombrecen un poco la experiencia tanto en las secuencias narrativas como en las batallas en las que hay numerosos contendientes en pantalla. Sin embargo, no afectan a la propia jugabilidad dado a que los combates son por turnos, y la confirmación de una decisión no se ha visto afectada por este fallo técnico. Las pantallas de carga resultan excesivas y rompen un tanto el ritmo de la partida.

Otro elemento sangrante es la localización al castellano, con demasiadas literalidades que evidencian el texto inglés original, así como incongruentes cambios en el tratamiento de tú y usted. De tratarse de un juego con poco texto, esta carencia quedaría como una anécdota secundaria, pero sí muy decepcionante en un título narrativo con tamaño volumen de palabras en pantalla. Además, la fuente de letra está en el límite de lo legible; los diálogos y los textos narrativos principales son bastante accesibles, pero en el menú de organización de las tropas hay que agudizar un poco la vista. El mapa es, tal vez, la parte menos lograda, donde los textos son minúsculos y se observan elementos cortados.

A pesar de todo, Ash of Gods: Redemption es un juego con muchas virtudes que no se han visto realzadas con este port. En cambio, si somos capaces de dejar los tirones en un segundo plano y jugarlo en inglés, encontraremos un título lleno de tesoros que guarda un buen equilibrio entre la narrativa y la interacción. Su historia resulta cautivadora, con un lore profundo, y con personajes muy auténticos que se sobreponen a los clichés de los que parten. Los tres protagonistas Thorn Brenin, Hopper Roulley y Lo Pheng viven sendas tramas que moldearemos con nuestras decisiones. En el caso de Hopper, además, deberemos lidiar continuamente con una maldición de tal modo que podemos acabar modificando el nivel de dificultad, lo cual añade bastante tensión durante sus secuencias. En cada partida, si tomamos diferentes elecciones asistiremos a eventos que no hemos visto anteriormente, lo cual nos aporta una rejugabilidad fresca. Si somos amantes del rol clásico, disfrutaremos de un sistema de combate donde la especialización de cada personaje y la estrategia son vitales para la victoria y, tanto si deseamos un desafío como una experiencia relajada, encontraremos tres niveles de dificultad adecuados a todo tipo de jugadores. Y, precisamente porque Ash of Gods: Redemption es un gran juego del que esperamos nuevas secuelas, se hubiera merecido un port más pulido.

Este juego ha sido analizado en su versión para PS4.

CONCLUSIÓN

En su lanzamiento inicial, Ash of Gods: Redemption era un juego que, a pesar de su evidente inspiración en The Banner Saga, destacaba por una profunda narrativa y un sistema rolero clásico y ágil, al que incorporaba el uso de naipes que enriquecían la estrategia. Y, por todo ello, merecía un port más pulido. Si bien el apartado gráfico ha sido incluso mejorado, y la adaptación del control ha resultado satisfactoria, los tirones y su pobre localización han hecho palidecer un juego donde gran parte de su peso se encuentra en la narración textual. Si lo jugamos en inglés y dejamos los tirones en segundo plano, puesto que no afectan a la jugabilidad, disfrutaremos de un juego muy elaborado y con un delicioso sabor grimdark.

LO MEJOR

  • Animaciones mejoradas.
  • El apartado artístico se luce en la adaptación.
  • Una historia muy bien elaborada.
  • Buen equilibrio entre la novela visual y el rol.

LO PEOR

  • Tirones en varios momentos del juego.
  • Demasiadas pantallas de carga.
  • La localización deja mucho que desear.
6

Correcto

No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.

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