Neverwinter Nights: Enhanced Edition
Neverwinter Nights: Enhanced Edition
Carátula de Neverwinter Nights: Enhanced Edition

Neverwinter Nights Enhanced Edition, análisis Nintendo Switch

Otro de los grandes mitos del RPG de la mano de Bioware regresa en una adaptación para consolas 17 años después de su lanzamiento original.

Tras la llegada de Icewind Dale, Planescape Torment y sendas entregas de Baldur’s Gate, el estudio Beamdog concluye su relanzamiento de algunas grandes leyendas del rol con este Neverwinter Nights. El trabajo realizado con todos estos otrora grandísimos juegos es de destacar, ya que traer de vuelta y para consolas algunos de los referentes del género siempre hay que reseñarlo, pero hay que ser conscientes del tiempo que ha pasado desde entonces. Si Bioware tiene el nombre que tiene actualmente, a pesar de algunos baches en el camino como Mass Effect Andromeda o Anthem, es gracias a no solo lo que consiguieron en la pasada generación -el propio Mass Effect, Dragon Age: Origins- sino también a que hace prácticamente dos décadas fueron capaces de crear algunos de los mejores RPG de todos los tiempos: los mencionados Baldur’s Gate, Star Wars: Knights of the Old Republic, Jade Empire o el que nos ocupa.

Son estos juegos de rol títulos que obviamente notan los años visualmente, pero que en cuanto a posibilidades, narrativa, libertad, profundidad… no tienen nada que envidiar a los RPG actuales. De hecho, suelen estar incluso por encima. Así es esta revisión de Neverwinter Nights, un mito del rol.

Narrativa y jugabilidad densas

No es fácil encontrar un juego de rol cuya premisa argumental sea ya muy atractiva de por sí, y Neverwinter Nights no es una excepción. Comenzamos la aventura en la Academia de Héroes, que hará las veces de tutorial -aunque tal vez insuficiente ante lo que se nos viene después- y también de introducción a una trama en la que una enfermedad conocida como la Muerte Aullante ha hecho estragos. Médicos e incluso brujos han intentado descubrir los orígenes de esta plaga, pero han sido incapaces, con lo que es una labor que queda en manos de un gran héroe, es decir, nosotros. Este tutorial nos muestra las vicisitudes del combate y los menús radiales -como suele ser habitual- de Neverwinter Nights, pero una vez tengamos más libertad para explorar el entorno vamos a necesitar también algunas nociones extra que no se nos ofrecen a comienzo. Será diferente según la clase que hayamos elegido, ya que si elegimos un guerrero e intentamos aprender a utilizar hechizos, el tutor nos dirá que no lo necesitamos, así que al menos va al grano, algo de agradecer teniendo en cuenta la complejidad en general del juego.

Algunos jugadores lo verán como una virtud, a otros les echará para atrás… la realidad es que este juego no lleva de la mano del jugador ni mucho menos, más bien todo lo contrario.

Bien, una vez concluida esta introducción nos damos cuenta de que argumentalmente da mucho más de sí de lo que parece inicialmente. Como algunos de los juegos que hemos mencionado anteriormente, está basado en el extensísimo universo de Dungeons & Dragons, tradicionales juegos de rol de lápiz y papel con una cantidad inagotable de variantes a tener en cuenta y un lore completamente inabarcable. Esto da como resultado un guión con multitud de personajes -y con ellos, muchísimas líneas de diálogo-, entornos que visitar -en los que se premia la exploración con objetos ocultos- y enemigos humanos o bestias. En este sentido, Neverwinter Nights, como decíamos antes, no es que esté a la altura de los RPG modernos, sino que en general los supera ampliamente, siendo un título perfectamente recomendable para quienes disfruten con estos aspectos del juego y no le den tanta importancia al combate o el apartado técnico.

Hablamos de un rol en el que es tan importante saber manejar las diferentes posibilidades que tenemos para resolver una situación como ser duchos en el combate, aunque este no tiene la dificultad, o complejidad de, por ejemplo, Baldur’s Gate. Esto es, principalmente, porque no manejamos tantos compañeros, pero también porque la cámara es más versátil, pudiendo manejar tanto el ángulo como la distancia, y con una cantidad de opciones ligeramente menor. Esta virtud se apoya también en un diseño y navegación de menús bien diseñados y sencillos, en los que, tras adivinar los controles correspondientes para movernos entre ellos -ya que el tutorial se salta esto- no tendremos mayores dificultades, ya que resultan relativamente intuitivos. Decimos relativamente porque, al fin y al cabo, es evidente que este tipo de juego está muy lejos de estar diseñado para disfrutarse en consola y con un pad.

Como decíamos antes, Neverwinter Nights es un juego en el que no es que explorar tenga recompensa, sino que es estrictamente necesario. Si nos detenemos un momento a investigar los entornos seguramente encontremos algún objeto útil en nuestra aventura, u oro, pero también, muy probablemente, esa pista que necesitábamos para continuar. Insistimos: no hay señales que marquen nuestro próximo objetivo, no hay mapa a no ser que lo compremos -y cuando lo hagamos, tampoco servirá de mucho- y no hay listado de misiones en el que se nos indique directamente qué hacer a continuación. La filosofía de Bioware es que si el jugador quería libertad la tendría, pero con todas las consecuencias, y dicho esto, es fácil perderse o quedarse atascado sin saber qué hacer, pero también tenemos la sensación de avanzar en cada sesión de juego, aunque sean pequeños pasos.

Esta libertad de la que hablamos se plasma, primero, a la hora de elegir clase para nuestro protagonista: guerrero, paladín, druida, monje, pícaro… La cantidad es considerable, y es que en cuanto a posibilidades, Neverwinter Nights va sobrado, pero después esta libertad no hace sino aumentar, a la hora de hacerlo progresar y también en algunos aspectos como los diálogos, donde las diferentes opciones van labrando también nuestra personalidad, pudiéndonos mostrar como un héroe de honor o bien un mercernario al que solo le importa el metal dorado.

Los años no pasan en balde

En cuanto a profundidad jugable, Neverwinter Nights es incontestable incluso 17 años después, aunque algunas de sus particularidades respecto al control estén pensadas para jugarse en PC y estén adaptadas regular al pad. No es problema de la conversión a consolas, sino del diseño del juego en sí, poco más se podía hacer, pero en ocasiones vamos a echar de menos algo más de precisión a la hora de interactuar con el entorno o con los personajes, sobre todo enemigos. Aún así, el carácter pausado del juego hace que sea un obstáculo que quienes quieran ahondar en sus posibilidades roleras sabrán y podrán superar.

Es técnicamente donde esos casi 20 años pesan, y de qué manera. Esta Enhanced Edition es poco más que el mismo título tal y como apareció entonces y se deja ver en la calidad de las texturas, que aunque con mayor resolución siguen sin lucir un trabajo de remasterización notable, y en algunos modelos poligonales, sobre todo en lo que respecta a los entornos. No es de desmerecer la labor de Beamdog, y es que hacer que el apartado visual de Neverwinter Nights luciera acorde a estos tiempos habría sido una labor titánica, pero hay que dejar claro que está lejos de ser algo que entre por los ojos.

LO MEJOR

  • Cantidad de contenido casi inabarcable
  • Profundidad jugable que satisfará a los más exigentes del RPG
  • Argumentalmente termina atrapando a los pocos minutos

LO PEOR

  • Adaptación regular al control con pad o Joy Con
  • Apartado visual vetusto, se le notan mucho los años
  • Bajones de framerate, popping...

CONCLUSIÓN

Neverwinter Nights Enhanced Edition es una versión mejorada de uno de los mejores juegos de rol de todos los tiempos, con todo lo positivo que eso conlleva: profundidad, exigencia, muchísimo contenido... Los amantes más puristas del rol quedarán más que satisfechos, máxime del rol de lápiz y papel, pero por desgracia, 17 años después, hay mucho que perdonarle, sobre todo técnicamente. Su apartado visual está evidentemente obsoleto, con modelos poligonales feos y poco detallados, y su control no es el más adecuado a los mandos de consola, sin importar cual sea esta. Sin embargo, sus virtudes son tan grandes que lo hacen perfectamente disfrutable si se saben perdonar todos esos defectos.

6.5

Correcto

No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.

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