Una canción escalofriante

Song of Horror (episodios 1 y 2), impresiones

Song of Horror es una aventura episódica en la que la inteligencia artificial adaptativa nos mantendrá en una tensión constante.

El miedo a la oscuridad es tan antiguo como la propia existencia del ser humano. La luz nos permite conocer nuestro entorno, analizarlo... Vivimos de día y usamos la noche para descansar en nuestro refugio más seguro.

Pero las sombras escapan a nuestro control. No sabemos qué acecha en la oscuridad, y no confiamos en lo que esconde hasta que no tenemos un control de lo que oculta. Este miedo tan básico es el cimiento sobre el que se han construido muchos videojuegos de terror, como la saga Silent Hill, donde el pueblo maldito oculta una dimensión oscura y perversa. Song of Horror, del estudio español Protocol Games, construye su terror desde los miedos más básicos: la soledad, la oscuridad, lo desconocido. La editora Raiser Games, que nos trajeron en 2018 Out of the Box, ha publicado esta aventura de exploración y puzles en la que la que los terrores más instintivos y la incertidumbre son la mayor amenaza.

Song of Horror es una aventura episódica para PC Windows cuyos dos primeros capítulos (de una duración de 4-5 aproximadas cada uno) se estrenaron en Halloween. Con el tercer episodio anunciado para el 13 de diciembre, hoy os hablamos de una propuesta muy ingeniosa, que toma los elementos del terror más clásicos y efectivos para traernos un juego original tanto en sus mecánicas como en su propio comportamiento. En ella, hallamos elementos inspirados en varias obras de terror clásicas y modernas, desde el universo Lovecraft, pasando por Silent Hill y Un lugar tranquilo.

A merced de la Presencia

Daniel Noyer, trabajador de una editorial, acude a la casa del escritor Sebastian P. Husher a recuperar su último manuscrito. El autor lleva desaparecido varios días y la búsqueda no resultará satisfactoria: el propio Daniel desaparece también, víctima de una fuerza sobrenatural. Así, el primer episodio empieza con la búsqueda del desafortunado Noyer en la tétrica mansión. Para ello, contaremos con cuatro personajes iniciales sujetos a una muerte permanente; si perdemos a todos, debemos comenzar el episodio de nuevo.

Por supuesto, la investigación de la casa se hará a oscuras y de noche, y nuestra única e inagotable fuente de luz será una linterna o vela según nuestro personaje. El mapa será nuestro gran aliado, en el que se anotarán el nombre de las localizaciones y los puntos de interés. El control del personaje es similar al de los Resident Evil clásicos, dirigiendo al personaje en función de la perspectiva de cada escenario, y aunque tal vez no sea lo más cómodo, al final nos acabaremos adaptando. Mientras exploremos, deberemos iluminar los objetos para que éstos puedan ser detectados, y también nos haremos con un inventario que nos servirá para recopilar información sobre el fatídico destino de los Husher y resolver puzles que nos llevarán al paradero de Daniel. Es necesario mantener los ojos abiertos ante cualquier pista, puesto que la más trivial nos conducirá a la resolución de los acertijos. Asimismo, con el inventario en la mano y los objetos que se divisan en el entorno, se nos ocurrirán múltiples maneras de resolver un rompecabezas, aunque sólo una de ellas será la acertada, y no precisamente la más lógica y rápida.

Por supuesto, no estaremos solos. Al poco de hacer nuestros primeros avances en la exploración, deberemos empezar a lidiar con la Presencia, un ente maligno que acecha en la oscuridad y que buscará atraparnos a toda costa. Es aquí donde entra en juego la inteligencia artificial adaptativa, y es que ésta buscará el momento más propicio para atacarnos, con una frecuencia basada en el nivel de dificultad escogido. En el primer episodio, habrá dos tipos de encuentros: en el primero, la Presencia intentará entrar en una habitación, manifiesta en una masa de oscuridad con múltiples garras. Aquí, deberemos forcejear con la puerta para mantenerla cerrada, para lo cual acumularemos fuerza antes de cerrar de golpe. En el segundo minijuego, la Presencia nos perseguirá y deberemos refugiarnos en un escondite de la casa, previamente identificado durante nuestra exploración. Dentro del lugar seguro, deberemos tranquilizar a nuestro personaje, pulsando la tecla Espacio al inicio de cada latido de su corazón hasta que éste vuelva al ritmo habitual.

Asimismo, deberemos ir con cuidado a medida que nos desplacemos por la mansión. Antes de atravesar cada puerta, tendremos la posibilidad de escuchar qué hay detrás y no tardaremos en averiguar que cualquier sonido es el anuncio de una muerte segura para los curiosos. En caso de tener dificultades auditivas, podemos optar por la señalización visual para distinguir en qué puertas hay ruido. También tomaremos decisiones como si salir por una ventana en concreto o comprobar el contenido de una bañera y la elección equivocada supondrá una perdición irremediable.

En el segundo episodio, exploraremos la tienda de antigüedades donde se vendió la casa de música maldita que ha originado el desastre de la mansión Husher y de tantas otras personas. Aquí la Presencia se manifiesta de dos maneras: un monstruo ciego que nos detectará con el más leve ruido, y ante el cual deberemos contener la respiración; y una veloz procesión de sombras que recorrerá el pasillo, ante la cual deberemos buscar una puerta, forzarla entrada a tiempo y escondernos hasta que sea seguro salir.

Las habilidades de los personajes afectan a la capacidad de éstos para resolver los encuentros con la Presencia. Así, los más sigilosos evadirán mejor al monstruo ciego, mientras que los más fuertes tendrán más posibilidades de salir airosos de los forcejeos en la puerta, los más veloces huirán con más facilidad y los más serenos restablecerán su pulso cardíaco sin mucha dificultad. Las habilidades especial de cada uno le darán una ventaja muy útil: así, la radio de Alina podrá entrará en interferencia cuando la Presencia esté cerca, y Étienne anotará en su diario aquellas pistas que puedan pasar inadvertidas. A nivel narrativo, es curioso descubrir la información que aporta cada personaje en relación con el lugar explorado: Sophie hablará de su relación con su ex pareja Daniel, mientras que Alexander podrá leer los textos en ruso y Erica, hija del dueño del anticuario, vivirá una aventura con una intensidad más emocional.

El terror ante lo inesperado

Sin duda, Song of Horror plantea una experiencia terrorífica gracias a la incertidumbre de no poder anticipar los ataques ni los sustos repentinos, puestos que éstos también son aleatorios en cada partida y en lugares muy inesperados. El sonido, además, juega un papel importante, en el que se combina el silencio con una música lenta en la que irrumpen notas más estridentes. En cada habitación, incluso después de haberla recorrido decenas de veces, estaremos tensos a cada paso, con el oído atento ante cualquier señal de peligro. El backtracking, además, será inevitable, con lo que nunca podremos tener un lugar seguro donde estar a salvo de la presencia. Y ni siquiera podremos guardar la partida antes de probar una decisión y cargar en caso de habernos equivocado: el guardado sólo y siempre se da al salir del juego.

El apartado visual del juego está cuidado al más mínimo detalle y sustenta el suspense continuo: el realismo de los propios personajes, la iluminación elaborada y una cámara fija que mantiene un tenso equilibrio entre lo que observamos y lo que está fuera de nuestra vista. El entorno contiene una gran riqueza de detalles perturbadores que merece una exploración minuciosa: cuadros siniestros, juguetes infantiles de dudoso gusto estético, etc. La redacción de los textos —a pesar de que la fuente de letra puede resultar demasiado pequeña para cierto público— es toda una delicia, en especial cuando reproducen la voz de un personaje en una de sus cartas, donde se respeta la autenticidad de la variedad de registros.

Song of Horror, sin embargo, sería un juego perfecto sino fuera por sus fallos técnicos, los cuales harían menos injusta la medida de repetir un capítulo si perdemos a todos los personajes. La aleatoriedad no es siempre justa, y la Presencia nos ha atacado en algunos lugares donde la escapatoria era prácticamente imposible. También nos hemos encontrado con un fallo ocasional que nos ha impedido avanzar hasta que hemos reiniciado el juego. No obstante, tenemos confianza en un juego que sabe sorprender al jugador a cada capítulo, y es que la tienda de antigüedades aporta mucha frescura con respeto a la mansión. Esperamos qué nuevas sorpresas y terrores nos trae la tercera estrofa de una cautivadora canción de terror.

Song of Horror

Song of Horror es una aventura de terror psicológico a cargo de Protocol Games y Raiser Games para PC, PlayStation 4 y Xbox One. Enfréntate a las manifestaciones de La Presencia, una impredecible y misteriosa IA que se adapta a tu manera de jugar: nunca tendrás dos partidas iguales. La muerte es permanente: puedes morir, pero el terror no se detiene.

Song of Horror