Grandia HD Collection
Grandia HD Collection
Carátula de Grandia HD Collection

Grandia Collection: dos joyas del JRPG muestran su mejor aspecto

Gungho interactive trae de vuelta dos títulos imprescindibles del JRPG en una conversión alta definición bastante lograda a pesar de la ausencia de cualquier novedad.

Frente a los juegos que llegan con mucho ruido para acabar cayendo en el olvido, hay títulos y franquicias que a pesar de pasar algo desapercibidos en su momento acaban siendo reivindicados con el paso del tiempo. Ese es el caso de la saga Grandia, cuyos dos primeros títulos nos llegan ahora remasterizados a la alta definición.

Grandia Collection para Switch no aporta nada nuevo (portabilidad aparte) a estos dos enormes títulos. Tampoco lo necesita, puesto que ambos juegos se reivindican por sí solos como dos joyas atemporales del JRPG. Y además lo hacen en excelentes condiciones: con un trabajo técnico que resalta el resultón acabado artístico de ambas entregas de la saga de GameArts.

Para quien no los conozca, Grandia y su secuela nos presentan dos historias completamente distintas (ambas memorables) con su original sistema de combate como nexo de unión. A medio camino entre los turnos y la acción, deberemos esperar a que una barra en la que se muestra a nuestros aliados y rivales llegue a cierto punto para poder indicar la acción que queremos realizar, y esperar hasta que esta llegue al final para realizarla.

Si somos capaces de atacar a nuestros enemigos en el momento en que ya han elegido su ataque y antes de que lo materialicen, lo neutralizaremos y además infligiremos más daño de lo normal, entre otros muchos detalles.

De los 32 bit al HD

Como juego de la generación de los 32 bits, el Grandia original es el que ha necesitado más ajustes. Por lo poco, las escenas de vídeo originales 4:3 se han reescalado y retocado con un reescalado difuminado del vídeo en los laterales para ocupar toda la pantalla en 16:9. Si bien se nota que (como en otros elementos) el juego se ha rehecho sobre los elementos del original, el resultado es suficientemente bueno teniendo en cuenta el material original.

Lo mismo pasa con los sprites 2D, que han sido reescalados y difuminados siguiendo las mismas técnicas que se usan en emuladores para disimular los píxeles. El resultado es bueno, aunque se nota una pérdida de detalle respecto a las versiones pixel perfect del título original en Saturn y Playstation. Eso sí, al menos no se ha perdido ni un ápice al menos, de la calidad de las animaciones de estos sprites, llenos de guiños y detalles (como por ejemplo, que periódicamente mientras come Sue le da parte de su comida a Puffy) que ayudan al encanto de los personajes.

Los escenarios, por su parte, mantienen el poligonaje de un juego de la época, pero la mejora en las dimensiones de sus texturas y definición es más que suficiente para llegar incluso a sorprender gracias al cuidado apartado artístico. A diferencia de lo que suele ser habitual con los gráficos de la época, los entornos se muestran sólidos y perfectamente podrían pasar por los de un título indie actual.

Eso sí, el paso a la alta definición no ha hecho ningún favor a la combinación de entornos 3D con sprites, provocando que estos "tiemblen" al moverse la cámara. Algo que se nota al movernos mientras exploramos, pero aún más especialmente en los combates, mostrados desde una perspectiva isométrica en la que la cámara se va acercando y alejando. Es probablemente el aspecto que peor ha envejecido visualmente del juego.

El juego es fiel también a las entregas originales en aspectos que curiosamente se suelen modificar más profundamente en cualquier remaster, como son los menús. Esto es para suerte de los jugadores, pues son, aunque sencillos, prácticos y vistosos.

Grandia II, la mejor conversión

Pero si los gráficos del original han recibido, con sus pegas, una renovación visual más que suficiente, el trabajo en el segundo título de la colección ha sido incluso mejor. Título de la generación de los 128 bits, la mejora con respecto al original es evidente. Algo que ha facilitado también el paso a la alta definición.

De nuevo el gran trabajo artístico realizado sale en defensa de los gráficos a pesar del paso de los años, y algunos escenarios son todavía hoy una delicia visual. Los modelados de personajes, por su parte, aunque de estilo chibi, cumplen su cometido. Al ser poligonales corren mejor suerte que su contrapartida de la primera entrega adaptándose perfectamente a la mejora en resolución.

Por desgracia, aparte de pequeños toques como poder elegir el idioma de las voces (detalle que se agradece, pues el doblaje al inglés tiene la calidad de la época), no hay novedades destacables. También se echa de menos que se hubiese incluido también la tercera entrega, actualmente solo disponible en PS2 y PS3. Los juegos nos llegan en inglés, alemán o francés, sin que se hayan añadido nuevos idiomas a los que ofrecían ambos títulos originalmente.

 

CONCLUSIÓN

A pesar de la falta de novedades o contenidos adicionales, y de que se nota que las mejoras técnicas se han realizado sobre los elementos ya prexistentes, esta recopilación en alta definición de dos joyas de los JRPG se convierte en la mejor forma de acercarse a estos títulos. Sus conmovedoras historias y su original sistema de combate se ven realzados con unos gráficos que a pesar de sus años siguen llamando la atención por su cuidado estilo artístico, que se ve de forma más que aceptable en la pantalla de Switch o televisores actuales gracias a esta edición.

LO MEJOR

  • Los juegos en sí, dos juegos que ningún fan del JRPG debe perderse.
  • A pesar de que se nota que se no se ha tenido acceso a los assets originales, las mejoras gráficas adecentan el aspecto de los juegos de forma notable.
  • Se puede elegir el doblaje en japonés, mucho más cuidado.

LO PEOR

  • Ausencia de complementos o novedades.
  • A pesar del acabado cumplidor, las mejoras son las mínimas. Una conversión con nuevas texturas y sprites habría supuesto un salto mucho mayor de calidad.
  • La baja resolución en modo portátil
7.5

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.