Catherine: Full Body
Catherine: Full Body
Carátula de Catherine: Full Body

Catherine Full Body, análisis

La pesadilla erótica de Vince Brooks ha madurado en matices narrativos y jugabilidad

Bienvenidos al Teatro Dorado, donde la sensual Trisha, la Venus de Medianoche, será nuestra anfitriona. En esta velada disfrutaremos de un cuento tan erótico como terrorífico: Vince Brooks, un joven de 32 años, estará a punto de dar un gran salto en su vida: casarse con su novia Katherine (con “K”) McBride y formar una familia. Pero su mundo se tambaleará cuando conozca a la exhuberante Catherine (con C) y viva una noche de pasión que pondrá en jaque sus convicciones. Y, para agitar aún más el dilema, todas las noches viajará a un mundo de pesadilla en la que deberá llegar a la cima para no amanecer muerto en su cama, al igual que ha sucedido con otros desafortunados.

Pero esta historia ya la sabíamos: Catherine aventura narrativa con puzles de Atlus —autores de la saga Persona y Megami Tensei— , ya nos hizo vivir este peligroso triángulo amoroso en 2011. El pasado San Valentín, llegó a Japón Catherine Full Body, reedición de esta pesadilla erótica de la cual os trajimos nuestras impresiones. Y, mientras aguardamos su llegada a Occidente, abrimos boca con Catherine Classic, la versión para PC tan esperada y con algunas mejoras. Finalmente, la espera llega a su fin, y el próximo 3 de septiembre tendremos una cita en nuestra PS4 con un cuadrilátero sentimental lleno emociones, excitación y miedo.

Atlus presenta Catherine Full Body siguiendo el símil del buen vino que mejora con los años y gana en cuerpo. Nuevos ingredientes se han añadido a esta peculiar historia de eros y phobos, para traernos una trama más elaborada y una jugabilidad más versátil y agradecida. Los nuevos matices han enriquecido un título que, de por sí, brillaba con personalidad propia. La puesta en escena ha mejorado sutilmente, con unos gráficos más pulidos, una banda sonora con nuevos temas y una localización al castellano sobresaliente.

Rin, el ángel de la esperanza

Vince Brooks no sólo se verá acorralado por su elección entre Katherine y Catherine, sino que deberá lidiar con una tercera pretendiente: Rin. Esta joven es rescatada por Vincent de un misterioso acosador y perderá su memoria. Mientras intenta recomponer sus recuerdos, iniciará una nueva vida como vecina de nuestro protagonista y pianista para el Stray Sheep, el bar que frecuentaremos durante las fases de día.

Rin añadirá un vértice muy interesante al cuadrilátero erótico de Catherine Full Body. Antes, teníamos a dos intereses románticos antagónicos: Katherine, una mujer seria, con ambiciones profesionales y una gran madurez emocional; y Catherine, una chica frívola y  que huye de las ataduras y convencionalismos. En cambio, la dulce Rin representa la pureza, y su papel en el juego será apelar el lado más bondadoso de Vince, de quien ha descubierto su faceta más heroica.

Catherine Full Body cuestiona el matrimonio como institución. En la sociedad nipona, la formación de una familia forma parte de la vida de todo adulto, pero Atlus desafía esta convención social a través de un juego que puede resultar incómodo a nivel moral. A través del infantilismo de Vince y su torpeza sentimental, nos plantearemos si todo el mundo está preparado para casarse y tener hijos. Durante su semana infernal, nuevas cuestiones harán tambalear la firme creencia de que casarse es la única vía a la felicidad.

Vince puede resultar un personaje antipático a más de un jugador: pueril, pusilánime, incapaz de responsabilizarse de sus actos. No obstante, en Catherine Full Body cobra un relieve mucho más humano y amable, gracias a nuevas escenas de su pasado y a la propia Rin, con quien descubrirá que es mucho más que sus defectos. Por su lado, tanto Katherine como Catherine adquirirán más complejidad a través de nuevas escenas, en las que vemos algo más desarrolladas sus inquietudes y su relación con respecto a Vincent. Además, cada una de ellas tiene un final nuevo, con respectivos mensajes que reinvindican la libertad individual. Así, en total, disponemos de 13 desenlaces diferentes que estimularán la rejugabilidad de una aventura que se mantiene alrededor de las 12 horas de juego.

No obstante, sentimos que la participación de Rin a nivel narrativo podría haber aportado mucho más. La joven tiene un arco propio muy suculento y con giros muy sorprendentes, pero éste sólo lo podremos ver si le prestamos interés a nivel romántico —lo cual puede resultar violento debido al aniñado aspecto de la muchacha. Y, aunque sea lógico que el personaje cobre más relevancia si intimamos con ella, consideramos que su rol en la historia podría haber proseguido desde una amistad. 

De día y de noche

Catherine Full Body sigue la estructura de fases diurnas y nocturnas. De día, seguiremos el drama erótico de Vince y nos reuniremos en el Stray Sheep con nuestros amigos. Allí, podremos hablar con los parroquianos —entre los cuales hay nuevas incorporaciones—, practicaremos con la máquina recreativa Rapunzel y recibiremos llamadas y mensajes de las chicas. Nuestras reacciones afectarán al medidor moral, representado por el ángel del orden y el demonio del caos, y perfilarán el desarrollo interno de Brooks. El abanico de respuestas se ha visto enriquecido con respecto al maniqueísmo que acusaba en la anterior edición. Asimismo, no sólo recibiremos fotografías de Catherine —mucho más picantes en esta versión—, sino de Katherine y Rin.

Por la noche, Vince visitará el mundo de pesadillas, donde él y un grupo de carneros antropomórficos deberá escalar una serie de muros antes de que se desmoronen. Cada muro está compuestos de bloques que deberemos mover y recolocar para hacernos camino. El tiempo para meditar es muy limitado, puesto que la pared se va derrumbando de abajo arriba. La dificultad de los puzles asciende a cada nivel, con trampas exclusivas para cada una de las áreas. Además, se intercalan jefes finales —encarnaciones de los temores subconscientes de Vincent, de los que deberemos huir a toda prisa antes de que nos alcancen. Entre nivel y nivel, visitaremos el confesionario, donde una voz enigmática nos hará una pregunta cuya respuesta afectará a nuestro medidor moral y, por lo tanto, a las ramificaciones de la historia de Vince.

Incluso en nivel fácil, los puzles de Catherine son un desafío nada desdeñable que se complica a cada noche, y la imprecisión de los controles de la cámara trasera sigue siendo su mayor tara. Catherine Full Body incluye Seguridad, un nuevo nivel para jugadores que deseen una auténtica experiencia relajada y centrada en la historia, a pesar de prescindir de la tensión de tener que resolver un rompecabezas a contrarreloj —y que tan bien simboliza la angustia de Vincent. En este modo no podremos morir, las trampas quedarán desactivadas y los jefes raramente lanzarán su habilidad especial. Además, podremos activar el modo automático para que Vince escale solo hasta donde deseemos. Por otro lado, en cualquier dificultad podremos optar por el Modo Mezcla, con bloques multiformes y de mayor tamaño que aportarán gran frescura a aquellos jugadores muy acostumbrados al sistema tradicional. 

Rin nos acompañará con su piano en nuestras pesadillas, y cada vez que suene su melodía el derrumbe se detendrá momentáneamente para darnos un pequeño respiro. Su presencia será un alivio para todos los carneros y para el propio Vince, a los que dará esperanzas para llegar hasta la meta. A nivel musical, destacamos como evoluciona el virtuosismo de la misma Rin, que pasa de acercarse con mucha inseguridad al instrumento para después ir haciéndolo cada vez más suyo.

Pesadilla colectiva

Catherine Full Body se abre, por fin, al online. En nuestra partida, podremos ver como carneros a otros jugadores conectados en el momento, y accederemos a un recuento de las muertes y sus causas por cada noche. Asimismo, podremos competir en carreras de escalada contra otros jugadores en la Arena, con varias opciones de emparejamiento cuya fluidez se verá cuando el juego llegue a todo el público. En el Coliseo, podremos competir contra otro rival local en diferentes carreras. Se mantiene el Modo Babel, en él se irán desbloqueando mapas de escalada —con mecánicas propias a medida que avancemos en la historia principal. En este último modo podremos jugar en cooperativo, lo cual suavizará considerablemente la dificultad de los niveles. Si bien el Teatro Dorado es el modo de juego más atractivo, la adicción que generan los puzles se ve muy bien exprimida en estos otros modos alternativos de juego, así como en sus vertientes multijugador. 

Sin duda, Catherine Full Body es la consolidación de una pesadilla erótica que ha ganado en profundidad. Más asequible para todos los jugadores, es de agradecer cómo ha ganado en riqueza una aventura narrativa que denuncia la obligatoriedad del matrimonio y reivindica el valor de las personas más allá de su estado civil. 

CONCLUSIÓN

Catherine Full Body es la versión más completa y madura de Catherine. A través de nuevas escenas y opciones de diálogo, la historia se ha enriquecido hasta superar el maniqueísmo que acusaba la anterior edición. La bondadosa Rin, por su lado, resulta un añadido muy interesante tanto a nivel narrativo como jugable; sin embargo, pensamos que su rol podría haberse exprimido más allá. En cuanto a los puzles, el modo de dificultad Seguridad hará la experiencia mucho más accesible a nuevos jugadores, y el modo Mezcla aportará frescura para los más veteranos. El modo online nos incitará a explorar modos competitivos y cooperativos centrados en los propios puzles, si bien el Teatro Dorado sigue siendo el modo más atractivo.

LO MEJOR

  • Rin da un contrapunto muy interesante al dilema de Vince
  • Una jugabilidad muy asequible para todos los públicos
  • La frescura que aporta el Modo Mezcla
  • Una narrativa más compleja y alejada del maniqueísmo

LO PEOR

  • Si no proseguimos el romance de Rin, la historia de ésta sabe a poco
  • El control de la cámara trasera de los puzles
8.8

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.