Otra política

Nintendo descarta censurar los videojuegos de terceros

La compañía nipona prefiere apoyarse en los órganos que califican los juegos por edades y recuerda que su sistema tiene opciones de control parental.

Un mismo videojuego puede disponer de distintas versiones dependiendo del territorio en el que sale a la venta. La censura no es nueva en el sector de los videojuegos, ni tampoco en otras industrias audiovisuales. ¿Pero qué opinión tiene Nintendo sobre ello? Según ha revelado Shuntaro Furukawa, presidente de los de Kioto, los creadores de Mario descartan interferir en los juegos de terceros y confían en los órganos que califican los videojuegos por edades.

Los juegos de Nintendo, como los de las third parties, dice el presidente, “se someten a la calificación antes del lanzamiento”. De acuerdo con Nintendo, “si las compañías” productoras de hardware “eligen arbitrariamente”, la diversidad del software se vería “significativamente” comprometida”. Por tanto, los de Zelda recuerdan que sus máquinas tienen funciones de control parental disponibles para que los padres decidan lo que sus hijos consumen.

Más de treinta años dan para mucho

Nintendo, como empresa veterana que es, ha tenido distintas posiciones a lo largo de los años. Así las cosas, en la época en la que la violencia en los videojuegos era vista con más reticencia, la firma japonesa, siempre comprometida con los productos familiares, se alineó con los críticos y decidió que Mortal Kombat solo podría comercializarse sin la presencia de sangre y con cambios en la representación visual de los fatalities.

Por otra parte, en ocasiones no han sido las propias compañías las que han tenido la opción de vender el juego tal y como es. Por ejemplo, en Alemania, no era posible publicar ningún videojuego con iconografía nazi. Hasta la fecha, todos estos títulos pasaban por el filtro y disponían de una versión especial lanzada exclusivamente en el país germano (o se descartaba su lanzamiento).

Sin embargo, la situación ha cambiado en los últimos días. Alemania ha realizado algunas modificaciones en su código penal y Wolfenstein: Youngblood tendrá vía libre para salir a la venta sin censura alguna. Eso sí, Bethesda ha confirmado que dado que la luz verde llegó demasiado tarde, ambas versiones estarán disponibles en las tiendas.