E3 2019

Dragon Quest XI S; la magia se acerca a Switch

Dragon Quest XI S enamora durante el E3 2019, gracias a sus novedades de ensueño y su meritoria puesta en escena para la híbrida de Nintendo. Que empiece la aventura.

Dragon Quest. Solo pronunciando estas palabras se vislumbra la epicidad, la sensación de aventura y exploración como paradigma del JRPG clásico. Lejos de lo que ha sucedido con otras sagas pertenecientes a este afamado género, la franquicia comandada por Yuji Horii siempre se ha mantenido dentro de su vertiente numerada —con mayor o menor éxito— fiel a su esencia primera.

Cuando nos pusimos en la piel del Luminario muchos sentimos algo realmente especial, hecho que relatamos con todo lujo de detalles en el análisis de Dragon Quest XI. Pero el éxito de Ecos de un pasado Perdido —catalogado como una de las iteraciones más sobresalientes de la serie— se quedaba algo huérfano: la versión de Nintendo 3DS no pisaría nuestras tierras y, desafortunadamente, la de Switch se retrasaba más de lo previsto.

No tardaron en saltar las alarmas, pues parecía harto difícil hacer funcionar ese mundo de ensueño, esos amplios parajes que invitaban a la fábula interactiva por su —valga la redundancia— fabulosa representación estética, en los circuitos de la consola híbrida de Nintendo.

Volviendo a nuestra querida Erdrea

Tras el primer trailer y las altas dosis de Dragon Quest XI S durante el E3 2019, muchas de nuestras dudas han sido despejadas, novedades de gran poder nostálgico han copado toda nuestra atención y, por fin, podemos marcar en el calendario el día 27 de septiembre como la indicada para iniciar (o volver a revivir) uno de los periplos más fascinantes de los últimos años.

Gráficamente, el juego que nos ocupa generaba bastantes dudas. Si bien es cierto que la versión S de Nintendo Switch queda por debajo que la de PS4 y PC, el aspecto general del juego —así como su rendimiento— nos ha sorprendido para bien.

El particular cel shading de Ecos de un Pasado Perdido se traduce en belleza dentro de la pantalla portátil de Switch cortesía de Toriyama. La carga poligonal ha disminuido (aunque no sea tan evidente como hubiésemos imaginado), el sistema de iluminación no genera ni unos contrastes ni una representación de determinados shaders tan efectivos en los escenarios, y la distancia de dibujado y la interpretación de las sombras se han llevado la peor parte.

Por otro lado, el rendimiento nos asegura una experiencia muy gratificante, los enemigos en pantalla todavía se pueden vislumbrar a una distancia decente, y en las escenas de vídeo disfrutaremos de todo el poder de la historia de Dragon Quest XI, plena de sorpresas y colmada de personajes para el recuerdo (especial mención para la inteligentísima Verónica o el imprevisible Servando). Hay más jaggies, es cierto, menos densidad en la vegetación, y una representación del agua no tan vistosa.

La nostalgia como arma

Pero tenemos un añadido bastante interesante, sobre todo para los nostálgicos de los JRPG de la década de los 90: la posibilidad de alternar entre los gráficos en 3D habituales del juego y un modo bidimensional totalmente nuevo. Resulta una grata sorpresa que la característica más llamativa de Dragon Quest XI para Nintendo 3DS, se haya sometido a un trabajo artístico titánico para la ocasión.

Causa sorpresa ver la grandeza de Puerto Valor en todo su esplendor tridimensional en la TV, para luego indagar en la versión bidimensional del mismo lugar, plagada de encanto y realmente colmada de detalles acogedores. La puerta de madera de la posada, engalanada con refuerzos de metal, adquiere una cálida apariencia al ser bañada por el pequeño farolillo colocado en la fachado, junto al clásico cartel que reza “Inn”.

Los NPC envueltos en sus quehaceres, las distintas superficies que se encargan de diferenciar suelos de madera, de tierra o de piedra aún por enlucir, esa brisa marina que prácticamente nos transporta a South Cape de Illusion of Time… Si ya el poder de la nostalgia emanada con la versión inicial de Dragon Quest XI, en esta ocasión Square Enix no solo toca, sino que estruja el pequeño corazoncito del amante del JRPG más añejo.

Novedades de ensueño

Lo mejor de todo es que este trabajo viene acompañado por otro añadido de altura: la posibilidad de disfrutar de sub-historias exclusivas, ambientadas en otros capítulos de la saga, que nos llevarán a través de los más imprevisibles periplos (recordemos que siempre en 2D) como premio al jugador más avezado.

Es de celebrar que no acaban aquí las novedades: para hacer la experiencia más dinámica, esta vez se ha mejorado la cámara del juego, tendremos la posibilidad de forjar objetos en cualquier momento, accederemos a un buen número de monturas nuevas (bastante divertido cabalgar a lomos de un limo o un dientes de sable, así como volar encima de diversos monstruos extra) y llamarlas en cualquier momento, haciendo de los desplazamientos largos algo más divertido. Además, ahora embestir a los monstruos mientras avanzamos a lomos de nuestra montura otorgará algo de EXP al grupo.

También se han ajustado muchos detalles menores, añadido modo foto, establecido acciones nuevas en combate de nuestros acompañantes, diseñado algún que otro NPC carismático (como Madame Cherie de la Academia Notre Maitre les Medailles), y permitido revivir momentos pasados de la aventura en cualquier momento. Y todo esto, como hemos comentado, junto a un buen listado de ajustes y mejoras. Esperemos que muchas de ellas estén disponibles para anteriores versiones por medio de descarga digital, pues es algo que debería disfrutar cualquier fan de la franquicia Dragon Quest.

Como conjunto, es posible que Dragon Quest XI S pueda parecer una opción menos interesante —fundamentalmente por su no tan avanzado apartado técnico— que sus versiones originales. No obstante, cuenta con un trabajo muy loable tras de sí, pues el equipo de Horii ha dotado de un buen cúmulo de novedades a la ya de por sí titánica aventura, añadiendo también la posibilidad de disfrutar con un curioso DLC basado fundamentalmente en historias cortas no jugables (de pago, todo hay que decirlo) para ahondar más en la personalidad de unos protagonistas que, desde hace tiempo, forma parte de nuestros corazoncitos de jugadores.

Dragon Quest XI S: Ecos de un pasado perdido - Edición definitiva

Dragon Quest XI S: Ecos de un pasado perdido - Edición definitiva es la versión definitiva del aclamado RPG de Square Enix para Switch que incluye el mismo contenido que la versión original, pero se han añadido historias específicas de distintos personajes, música orquestal y la posibilidad de alternar entre ver el mundo en HD o al estilo retro de 16 bits. Además, incluye audio en japonés y en inglés.

Dragon Quest XI S: Ecos de un pasado perdido - Edición definitiva

Que "chuminadas" le pediriais a la Next Gen?

No hablo de hardware (la APU en si), ni efectos graficos, hablo de esos detallitos que no todos agradecen...hasta que los necesitas. Por ejemplo, a mi me gustaria que se conservase todo lo que tienen ahora mismo en OneX (la entrada HDMI (si, la uso), 1440p para monitores, lector 4K, etc) pero me...