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Tesla actualiza sus Model S y X para evitar nuevas explosiones como la de China

Tesla actualiza sus Model S y X para evitar nuevas explosiones como la de China

El mes pasado un Tesla salió ardiendo en un aparcamiento chino sin razón aparente de forma espontánea.

Cuatro coches están aparcados dentro de un parking en Shanghai, China. Uno de ellos, un sedan blanco de la marca Tesla, empieza a soltar humo de los laterales y estalla en llamas de repente. Esto pasó justo hace un mes, un domingo por la tarde, y el vídeo se expandió por la red china Weibo -el Twitter chino- y se hizo viral.

Un Tesla ardiendo en china

Dada la publicidad del asunto y el prestigio de la marca, la compañía Tesla de Elon Musk envió inmediatamente a un equipo de expertos a Shanghai para analizar el suceso, para buscar el motivo de por qué el coche salió ardiendo y estar “en contacto con las autoridades locales“. De entrada parece cosa de la batería, que se ha hinchado y ha estallado de forma similar a cuando un móvil sale ardiendo por su batería. Pero, ¿y el motivo?

Casi un mes después de lo sucedido, la compañía de Elon Musk ha lanzado una actualización de emergencia para el software de sus vehículos, con la intención de mejorar el sistema de protección y la vida de la batería de los coches. Los expertos de la compañía siguen investigando cómo ha podido suceder lo de China, ya que aseguran que “[nuestros vehículos] son 10 veces menos propensos a experimentar un incendio que un coche de gasolina”. El update ya ha empezado a ser distribuido y llegará a los Tesla Model S y X, sin que de momento se sepa si otros como el Model 3 también lo recibirá.

Qué hace el parche

La actualización se centra casi en exclusiva en mejorar y reforzar los ajustes de gestión termal y de carga de las baterías del Tesla. Tras instalarlo, el parche permitirá a los vehículos el poder encargarse de gestionar de forma más eficaz la temperatura y el nivel de carga de cada célula que compone la batería de los Model S y X. Esto se traduce en una mejor ayuda por parte del sistema del coche para prevenir cosas como una sobrecarga energética que pudiera iniciar un fuego en las baterías de Litio-ion de los coches.

Según Reuters, en un plazo de 6 años sólo ha habido poco más de una docena de coches Tesla que han salido ardiendo, y la mayoría después de sufrir un accidente de tráfico o de otro tipo.