Un anuncio sorprendente

Las claves de XIII, un remake inesperado

Sin estar situado entre los mejores shooters del catálogo de PlayStation 2, recordamos las virtudes de un juego de culto cuyo remake llega en noviembre.

PlayStation 2 fue una consola que gozo de un catálogo de first person shooters que aunque no fuera excesivamente prolífico en cuanto a cantidad, sí gozaba de una salud excelente por la calidad de sus representantes: Killzone, Timesplitters, Medal of Honor, Call of Duty, Black... La lista no es muy larga, pero sí nos encontramos grandísimos juegos, y por ello, el anuncio del remake de XIII ha pillado por sorpresa a la práctica totalidad de videojugadores del mundo.

Si nos vamos a Metacritic, descubrimos que XIII cuenta con una nota media de 73, suficiente para el aprobado y ser un juego recomendable, pero muy lejos de la excelencia. Peor parado sale aun si recurrimos al portal Ranker, que establece clasificaciones según usuarios y lo sitúa en el puesto 58 de los mejores shooters en primera persona del catálogo de PlayStation 2. Dicho esto, ¿cuáles son los motivos que han llevado a Microids y PlayMagic a desarrollar el remake de un título que ni mucho menos se encuentra en la élite de su género?

XIII, origen en el cómic

La historia de XIII se remonta nada menos que a 1984, cuando fue publicada en la revista belga Spirou la primera tira del cómic, a su vez basado en una trama con un amplio historial en el cine como son las aventuras de Jason Bourne. Según el argumento original, el protagonista de XIII despierta amnésico, tras resultar herido en un tiroteo, en una playa de la costa atlántica de Estados Unidos, siendo encontrado por un pescador. Esta premisa se mantiene en la versión virtual, siendo esta vez un socorrista quien lo encuentra al borde de la muerte.

Nuestro protagonista, de nombre Jason Fly -y que fue interpretado nada menos que por David Duchovny, Fox Mulder en la serie Expediente X- no recuerda absolutamente nada de su pasado, pero sí descubre un misterioso tatuaje en su hombre con el número XIII y la posesión de una llave. A pesar de ser la víctima, Fly es acusado del asesinato de ni más ni menos que el mismísimo presidente de Estados Unidos, y tras un interrogatorio llevado a cabo por el FBI, logra escapar. A partir de ahí se sucede una trama de espías que sin ser original si consiguió atrapar a aquellos quienes decidieron darle una oportunidad, y dicho sea de paso, con una campaña individual más longeva de lo que entonces estábamos acsotumbrados, ya que las cinco o seis horas para un shooter que hoy nos parece una duración escasa, entonces eran el estándar del género.

XIII fue desarrollado por el estudio de Ubisoft afincado en París, cuando la editora gala aún no era el gigante del videojuego que es hoy, y en el equipo a cargo del juego destaca un nombre por encima de todos: Elisabeth Pellen, su directora. A pesar de que XIII estuvo lejos de colmar las expectativas de ventas de la compañía, Pellen no vio peligrar en ningún momento su puesto dentro de la misma, y de hecho aún continúa como miembro muy activo de Ubisoft. En su curriculum se encuentran decenas de juegos muy importantes del catálogo de la editora, tales como Far Cry 3, Watch Dogs, Assassin's Creed Syndicate o los más recientes Rainbow Six: Siege o Ghost Recon Wildlands, por ejemplo.

¿Qué hizo de él un juego especial?

Además de virtudes que ya hemos mencionado como un argumento adictivo y una duración cosniderable, XIII gozaba de otros pros que hicieron de él no un juego sobresaliente, pero sí uno que supo destacar. Con un simple golpe de vista podemos vislumbrar una estética basada en el cómic que gracias al cel-shading brillaba con personalidad propia, cuando esta técnica aún estaba en pañales a pesar de haber sido vista en otros juegos como Fear Effect primero y Jet Set Radio más tarde. El Unreal Engine 2 resultó ser el motor elegido para llevarlo a cabo, ya que según el estudio, era el más versátil teniendo en cuenta todas las plataformas para las que vio la luz: PlayStation 2, Xbox, Game Cube y PC.

Al ahora de combatir, el arsenal era ecepcionalmente variado, con armas que iban desde los clásicos cuchillos, pistolas, rifles de asalto o subfusiles a otros como lanzamisiles, pudiendo incluso improvisar objetos del escenario como botellas de cristal o mobiliario. Pero además, XIII estaba lejos de quedarse en un mero shooter pasillero, existiendo la necesidad del uso de llaves, ganzuas o tarjetas para acceder a zonas cerradas, haciendo de él un juego con una propuesta más variada que la grandísima mayoría de los shooters que proliferaban en el mercado a princios de la década de los 2.000.

Tampoco era habitual, por ser una época aún temprana, que un FPS incluyera multijugador online, pero así era en el caso de XIII, con una variedad de modos inusual entre los que se encontraban los inevitables Todos contra Todos y Todos contra Todos por equipos o Captura la Bandera, así como otros más peculiares como Sabotaje o Caza, un modo offline que llegó a la versión de Game Cube, que de hecho era la única que no contaba con multijugador en línea.

Con todo, será el estudio también francés de Microids el encargado de traer de vuelta otro shooter clásico de los 2.000, al que se sumará también el añorado Timesplitters. Este equipo se ha especializado en los últimos años en remakes de todo tipo, contando en su portfolio con juegos como Flashback, Asterix & Obelix XXL 2 o el reciente Toki. Sin embargo, ninguno con el potencial de XIII, un shooter que lo tiene todo para convertirse en el referente de todos aquellos que echen de menos una campaña individual longeva y que lleve la mayor parte del peso del videojuego en cuestión.

XIII

XIII, desarrollado por PlayMagic y editado por Microïds para PC, PlayStation 4, Xbox One y Switch, es un remake del celebrado título de acción first person shooter de 2003 con gráficos en cel shading y estética cómic.

XIII