Sigma Theory: Global Cold War
Sigma Theory: Global Cold War
Carátula de Sigma Theory: Global Cold War

Sigma Theory, análisis: estrategia e intriga en una nueva guerra fría

Nos lanzamos a una Guerra Fría Global para hacernos con el control de la Teoría Sigma, que revolucionará el progreso científico.

Estamos en 2029, ante la tensión de una paz armada. La Tierra, a lo largo de su historia, no recuerda largos períodos de tranquilidad y el progreso de la civilización nunca está extenso de convulsión. Y, de nuevo, los países se lanzan a la carrera tecnológica por controlar el planeta. La causa de esta segunda Guerra Fría Global es la Teoría Sigma, un nuevo método científico que impulsará grandes avances para el ser humano.

Cada potencia mundial desea hacerse con el control de la Teoría Sigma y afianzar su supremacía. Y nosotros, como directores del servicio de inteligencia de nuestra patria, ejerceremos un rol vital: extender nuestras redes de espionaje por el globo con el fin de captar científicos para nuestra causa, mientras cuidamos de no ser aplastados por nuestros rivales. Así despega Sigma Theory, un título de espionaje y estrategia por turnos que Mi-Clos Studio, tras presentarlo en una demo gratuita, lanza el 18 de abril para PC Windows, Linux y Mac.

Aventurjuego de espías

El mayor hito de Mi-Clos Studio fue Out There (2014), un roguelike de supervivencia espacial que cosechó diversos galardones de la prensa, como el Mejor Juego para Móvil por parte de Game Informery Grab It Magazine; Mejor Diseño (Casual Connect), Juego de la Semana (TouchArcade), Medalla de Oro (Pocket Gamer) y seleccionado por la EGX y Rezzed para sus respectivas exposiciones.

El estudio francés fue fundado por Michael Peiffert, director artístico de diseño web —y, según Gamasutra anota, con experiencia en servicios de inteligencia—; y FibreTigrer, autor de ficción interactiva, amante de Doom y uno de los mejores luchadores de Street Fighter IV en la clasificación francesa. Aunando sus respectivos talentos, crearon Out There y Out There Chronicles, la novela gráfica interactiva ambientada en el mismo universo que el videojuego. Especializados en “aventurjuegos”, como lo definen en su página web, Mi-Clos también se dedica a la distribución de títulos como Void & Meddler y se halla en pleno desarrollo de la novela visual Antioch. Con Sigma Theory: Global Cold War, nos invita a una hipotética Segunda Guerra Fría.

Sigma Theory: Global Cold War plantea un 2029 en el que las grandes potencias mundiales del momento se disputan el control de la Teoría Sigma: Estados Unidos, Reino Unido, Francia, La India, Turquía, China, Japón, Corea, Rusia y Alemania. El gobierno de nuestra patria elegida nos erigirá como jefe de su servicio de inteligencia y pondrá en nuestras manos la misión de extender nuestras redes de espionaje para reclutar científicos para nuestra causa. Para ello, nos haremos con un equipo de cuatro espías que infiltraremos en territorio enemigo, mientras no quitamos ojo a nuestros rivales, con quienes estableceremos una relación diplomática que sirva a nuestros intereses.

La carrera por la Teoría Sigma

En Sigma Theory: Global Cold War, cada potencia mundial posee una ventaja especial que consideraremos a la hora de hacer nuestra elección de patria y, después, escogeremos en otro país a nuestro cónyuge —con posibilidad de matrimonio homosexual—. A la hora de reclutar nuestros espías, deberemos sopesar sus dos atributos principales: fuerza e inteligencia, así como una serie de habilidades y características que afectarán a sus misiones. Asimismo, durante la contratación de nuestros agentes deberemos leer con atención su biografía para superar una pequeña fase de negociación.

Después, nos lanzaremos a la carrera tecnológica de Sigma Theory: Global Cold War, en la que dirigiremos nuestras operaciones a través de un mapamundi en el que los países participantes quedan destacados. Contaremos con dos drones (uno de combate y otro de vigilancia) con los que apoyar diferentes misiones y que nos serán retirados si nuestro país deja de confiar en nosotros. Entonces, indicaremos a nuestros agentes su próxima misión: desplazarse hacia un país concreto, piratear una red informática, investigar a un científico o político, etc. Asimismo, también podremos concertar reuniones con los diplomáticos de otros países para limar asperezas o negociar la obtención de científicos o datos Sigma. Según la información obtenida previamente por nuestros espías, podremos escoger las opciones de diálogo más efectivas, o pasar directamente al chantaje si conocemos algún secreto incómodo.

Cuando finalicemos turno en Sigma Theory: Global Cold War, pasaremos al día siguiente y la partida se guardará automáticamente a menos que se produzca un fallo técnico que no contemple nuestros avances y rompa la continuidad. Al inicio de cada jornada, obtendremos una lista de notificaciones que comprenderán los informes de nuestros agentes, el estado de nuestras investigaciones científicas y peticiones de otros diplomáticos que soliciten nuestra ayuda en operaciones militares contra otros países tercermundistas. Si bien la interfaz resulta muy intuitiva y permite obtener información de un sólo vistazo, la pestaña de notificaciones tiende a la saturación, con lo que no hay que olvidar comprobar las noticias que hayan quedado enterradas.

Asimismo, se nos informará de las tecnologías descubiertas por nosotros mismos y por el enemigo, y las consecuencias que habrá para nuestra batalla. También tendremos conversaciones con nuestro personal científico o nuestro diplomático, que nos planteará cuestiones emergentes en las que deberemos tomar una decisión. En ocasiones, nos visitará nuestra pareja para solicitar nuestra ayuda; según reacciones afectará a nuestra relación sentimental y la que tengamos con nuestro país y el suyo. De este modo, Sigma Theory: Global Cold War es una carrera con constantes obstáculos y bifurcaciones que nos mantienen despiertos continuamente. Lamentablemente, hay situaciones que se repiten en cada partida, con lo que la aleatoriedad se ve un tanto descompensada.

Baile de espías, científicos y traiciones

La Teoría Sigma se aplica a diferentes áreas: neurociencia, salud, finanzas, robótica y astrofísica, que avanzarán según los científicos especializados que trabajen para nosotros. Nuestros avances tecnológicos llamarán la atención de ciertos grupos de presión y organizaciones que nos propondrán una alianza que podremos traicionar, ya sea ignorando sus peticiones, rechazando la entrega de descubrimientos obtenidos o aceptando la ayuda de un país vecino para acabar con ellos.

Cada decisión tomada en Sigma Theory: Global Cold War tendrá consecuencias que afectarán a nuestra carrera tecnológica: la confianza de nuestro país, la relación con nuestros rivales, la lealtad de nuestro equipo. En esta Guerra Fría nada es seguro: cualquier acontecimiento o movimiento puede desestabilizar nuestra posición como potencia mundial. En caso de deteriorar del todo nuestra relación con un país, entraremos en una guerra abierta a la que sólo podremos poner fin si negociamos la paz.

En cada país, nuestros espías podrán cumplir diferentes misiones: investigar objetivos, obtener un arma de fuego, hacer un reconocimiento del territorio o piratear el sistema informático del enemigo. A la hora de captar científicos que hemos identificado previamente, podemos utilizar diferentes estrategias de persuasión (secuestro, seducción, soborno o conversión ideológica). En caso de tener éxito, nuestro nuevo recluta trabajará como doble agente desde su país hasta que decidamos exfiltrarlo.

Por supuesto, nuestro hogar no estará a salvo en Sigma Theory: Global Cold War. Los espías de otras potencias se infiltrarán en nuestras fronteras para sabotear nuestros avances con la Teoría Sigma, y deberemos enviar a alguno de nuestros agentes para que acabe con él o lo capture para ser interrogado bajo tortura y sin éxito en la mayoría de veces.

Las misiones de exfiltración son una mecánica que añade frescura ala partida. Entonces, pasaremos a un plano isométrico de la misma ciudad, con un recorrido marcado para nuestro espía. A cada tramo, nuestro agente se topará con un dilema en el que le daremos instrucciones: ¿Coger un taxi para ahorrar tiempo? ¿Mimetizarse entre la multitud durante una persecución? Según el nivel de alerta, seremos interceptados por las fuerzas de seguridad y deberemos escoger entre la huida, la rendición o el conflicto violento. Nuestros drones, si están en la ciudad, pueden servir de ayuda: el de vigilancia alertará a nuestro agente de las emboscadas, y el de ataque neutralizará (si logramos clicar en un alto porcentaje de probabilidad de acierto) a nuestros enemigos. Si la misión concluye en éxito, nuestro espía regresará a nuestro país para curarse de las heridas, acompañado de un nuevo miembro para nuestro equipo científico. Si es capturado, deberemos optar por una misión de rescate o la negociación de su liberación. En caso de perdamos a nuestro agente, dejaremos de contar con él y nuestro gobierno (si nos tiene en estima) nos proporcionará un sustituto.

A contrarreloj del Apocalipsis

El Reloj del Apocalipsis, que parte de 15 minutos antes de la Medianoche Nuclear oscila con cada paso significativo de la Guerra Fría Global. Los descubrimientos realizados, a priori, resultan avances utópicos en nuestra actualidad: una panacea contra toda enfermedad, una moneda virtual que erradicará la pobreza, etc. No obstante, el desequilibrio causado por el progreso, y el uso en las manos codiciosas nos abocará al fin del mundo y de la partida. Sin embargo, siempre iniciar una nueva carrera tecnológica, para la cual quedarán desbloqueados espías que hayamos descubierto anteriormente y, si alguien ha trabajado previamente para nosotros, podremos ficharle sin pasar por la negociación.

Sigma Theory: Global Cold War posee una interfaz aséptica, que nos crea la sensación de estar operando desde nuestro despacho sobre una maqueta virtual. A esta sencillez gráfica se suman los retratos de las personas con las que interactuamos, cuyo estilo artístico evoca a las revistas pulp de espías. Llama la atención la generosa diversidad de personas que conoceremos en nuestra Guerra Fría Global, y es que plantea un futuro en el que la ostentación al poder no distingue de raza, género o aspecto físico. Es de agradecer que la identidad de los científicos y las características personales de los diplomáticos varíen a cada partida para potenciar la rejugabilidad. No obstante, los retratos de los científicos se mueven en un rango de modelos muy escaso, con lo que no es de extrañar encontrar dos investigadores con el mismo rostro. En cuanto a la música, ésta también resulta uno de los aspectos más discretos, con pocos temas que se intercalan y que fabrican para el jugador la sensación de tensa de estar en un conflicto donde todas las piezas se mueven con un sigilo amenazador.

Sigma Theory: Global Cold War es un título de estrategia que dibuja una Guerra Fría Global hipotética y no del todo inverosímil, en la que reflexionamos sobre las consecuencias del progreso tecnológico mientras nos enfrascamos en una intrigante aventura de espías en la que cada día nos depara una sorpresa. En una carrera tecnológica donde cada movimiento cuenta y en la que no podemos relajarnos ni aun yendo en cabeza, es una lástima que los ocasionales fallos técnicos saboteen nuestra partida y que no podamos disfrutarla si el único idioma que hablamos es el castellano, puesto que no existe, por el momento, localización a nuestro idioma.

Este juego ha sido analizado en su versión para PC Linux.

CONCLUSIÓN

Sigma Theory es un título de espionaje y estrategia en tiempo real en el que nos lanzamos a una carrera tecnológica mundial. En esta Guerra Fría Global deberemos explotar todos los recursos de nuestro servicio de inteligencia: extender nuestra red de espionaje para captar científicos que trabajen para nosotros, gestionar nuestras relaciones diplomáticas y tomar decisiones ante los acontecimientos que surgen a diario. En cada jornada, diferentes sorpresas nos mantendrán despiertos y tensos ante un baile de potencias mundiales en el que nada es seguro. La localización al castellano y un mayor refinamiento de los fallos técnicos se echan en falta en un título que contiene todo el buen sabor de las obras de ficción sobre espías.

LO MEJOR

  • Muy buena variedad de mecánicas.
  • Los acontecimientos aleatorios de cada jornada aportan frescura.
  • Gran variedad de espías que abre muchas posibilidades.
  • Mantiene despierto al jugador y no permite relajarse ante las situaciones ventajosas.

LO PEOR

  • Fallos técnicos que afectan a la continuidad.
  • La sub-trama con la pareja es repetitiva.
7

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.