Más Kirby en el reino de los hilos
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Más Kirby en el Reino de los Hilos, una mercería de bolsillo

Una de las mejores aventuras y más singulares de Kirby llega a la portátil con la sensación de haberse dejado en el camino parte de ese encanto del original.

La saga Kirby ha experimentado altos y bajos a lo largo de los años. Es inevitable que la que es una de las sagas más prolíficas de Nintendo, de esas que superan los veinticinco años y que no se han perdido ni una sola plataforma principal de la compañía, cuenta con obras más memorables que otras. Y Kirby’s Epic Yarn (ahora sí traducido como Kirby en el Reino de los Hilos) es una de ellas.

Y lo es tanto por el cómo como por el cuándo lo hizo. No está de más recordar que nos encontrábamos en la recta final de Wii, esa plataforma que nos había dejado claro que esta IP es capaz de adaptarse a todo (Canvas Curse, NDS) y que la compañía fundada por Etsunobu Ebisu, Good-Feel, tenía entre ceja y ceja hacer algo único, un videojuego donde el eje vertebrador fuese el aprovechamiento de lo artístico para, a través de ello, diseñar un plataformas clásico. Ese videojuego se convirtió en uno de los mejores ejercicios de originalidad de Wii y, posiblemente, una de las obras más disfrutables de la saga a pesar de su inexistente dificultad.

“Más” en el Reino de los Hilos… pero no “Mejor”

Ahora llega a Nintendo 3DS con un port que ya hemos podido completar; un trabajo notable, que llega para cubrir los cada vez mayores huecos en el calendario de la veterana portátil estereoscópica que este mes de marzo celebrará su octavo cumpleaños en Europa. Sorprende, no obstante, que sea ya el tercer título —sin contar spin offs— de la bola rosa creada por HAL Laboratory en esta plataforma tras Triple Deluxe y Planet Robobot. Es justo por tanto equiparar sendas experiencias en la misma balanza no porque queramos nosotros, pues hasta ahora eran títulos diferentes y con propósitos distintos, sino porque es Nintendo quien ha decidido llevar un juego que entraba por los ojos pensado para jugarse en sobremesa a una pantalla de menos de cinco pulgadas y una resolución con resolución 400x240p. Como podéis imaginar, esto se nota.

Porque seamos claros: cuando supimos que Más Kirby en el Reino de los Hilos era una realidad, lo primero que deseamos es que fuera una remasterización en HD para Nintendo Switch. Wii no disfrutó de las bondades de la alta definición, así que parecía idóneo que esa vuelta a casa se produjese en la híbrida para disfrutarlo mejor que nunca. Hacerlo en 3DS tiene la ventaja de la portabilidad; y aunque en las primeras horas nos sintiésemos muy cómodos con este trabajo de adaptación a la portátil —se ve mejor de lo que esperábamos—, la sensación de estar perdiendo algo en el camino es constante. Y es una verdadera lástima.

Kirby en el Reino de los Hilos, el original, fue concebido para jugarse con un Wii Motion en la mano, de salvar el reino de los hilos a través de telas, cordones, cremalleras y demás elementos que no pueden faltar en una mercería. Si la crítica alabó este videojuego en su momento es porque se supo abandonar Dream Land de forma satisfactoria, sin echar de menos la jugabilidad tradicional para abrazar esta aventura donde todo ha quedado dividido en siete piezas de tela. Eran dos sus virtudes: vistosidad y efectividad. A pesar de su sencillez, la diversión del título ahora se mantiene, pero pierde ese impacto visual.

Además, lo que en su día fueron sorpresas y riqueza en matices, máxime por el excelente aprovechamiento del mando de Wii, ahora son solo recuerdos y una adaptación clásica sin mucho atractivo. Por poner un ejemplo, cuando antaño dibujábamos el trazado de la vía del tren (una de las transformaciones de la aventura) ahora se ha resuelto con un trazo a través del stick deslizante… y no es del todo cómodo.

Por suerte, hay elementos que no varían, como su narrativa. Todos los títulos de Kirby quieren contarnos algo, normalmente cuentos sencillos con patrones y clichés clásicos, pero que funcionan. La diferencia está en la manera en que lo hace Epic Yarn, con pausa y con tiento, siendo consciente de que hay veces en que en la literatura tradicional infantil es mejor ir paso a paso para no adelantar acontecimientos. En términos estrictos, Más Kirby en el Reino de los Hilos sigue siendo uno de los juegos de la saga con mejor ritmo hasta la fecha. Eso es un arma de doble filo, porque en pleno 2019, ocho años después de recibirlo en nuestras tierras en Wii, hay elementos donde todavía no se ha superado a éste.

Cuando se pierde más de lo que se gana

Entonces, ¿en qué falla esta versión de 3DS? La respuesta es sencilla, y es el desaprovechamiento de las capacidades del hardware al que llega. Si antes decíamos que el original supo hacer de las desventajas técnicas una virtud, al dar una vuelta de tuerca a la ausencia de HD para lograr un videojuego precioso, original y atractivo, aquí no se palia tener que perder intensidad tonal, gama cromática e iluminación al no integrar control táctil para algunas tareas; tampoco efecto 3D estereoscópico, la que fuera funcionalidad bandera de 3DS en sus inicios. No hay nada de eso.

Más Kirby en el Reino de los Hilos
Las estampas coleccionables de cada nivel se pueden usar para decorar tu habitación.

Lo que sí hay es modos adicionales, como uno donde se incluye un nivel de dificultad mucho más elevado llamado “modo diabólico” donde un diablillo perseguirá constantemente a Kirby arrojándole bolas de pinchos. No es efectivo, tampoco agradable, porque se siente artificial, como un hándicap molesto: este título no se diseñó pensado de este modo, por lo que recomendamos jugar de la manera original porque se concibió para disfrutarse de esa manera, con sus ventajas y desventajas —carente dificultad e imposibilidad de morir—. Además, la ausencia de modo cooperativo también resta, porque jugar con el Príncipe Hilván ofrecía una manera de interactuar con el entorno más dinámica hasta llegar a ser una experiencia en sí misma. Ahora no podemos hacerlo.

Otras novedades menores son las nuevas “hilabilidades”, como sombreros de hilo que facilitan más si cabe la compleción de las fases, algo seguramente pensado para los más pequeños de la casa; compatibilidad con amiibo para ser al final del día lo mismo: crear ovillos de la nada como si de un truco se tratase; o dos minijuegos: Meta Knight Desatado y Correcorre Dedede. Son dos añadidos breves, que incluyen una fase por cada mundo completado, donde en el primero tenemos que volar por niveles que avanzan automáticamente en scroll lateral donde tenemos que lograr la mejor puntuación posible mientras cortamos todo lo que haya a nuestro paso. Por su parte, el otro es un endless run en el que debemos correr a toda velocidad esquivando obstáculos y recogiendo objetos para igualmente conseguir la mejor puntuación. Minijuegos, pasatiempos, que se agradecen pero que no mejoran el cómputo global del producto.

CONCLUSIÓN

Más Kirby en el Reino de los Hilos sigue siendo un alarde de originalidad, de esos que demuestran que de un concepto, una suerte de mercería, se puede diseñar un videojuego de plataformas singular, con mundos que se guardan las sorpresas poco a poco y hasta el final para evitar la monotonía. Pero no da argumentos suficientes para recomendarlo por encima del original: sigue siendo un título pensado para jugarse en sobremesa. Si bien la adaptación es correcta, llegar a 3DS le ha hecho perder saturación cromática y efectos lumínicos; para más inri, no hay efecto 3D y el control no es tan satisfactorio. Tampoco modo cooperativo. Sus añadidos son más un aderezo, un condimento, pero no un aliciente más allá de poder llevarse una de las mejores obras modernas de Kirby a cualquier parte. Sirva entonces como una despedida a 3DS, donde en general el personaje ha hecho un trabajo más que notable.

LO MEJOR

  • Un trabajo de adaptación notable.
  • Un excelente diseño de niveles, con gusto y originalidad.
  • Las transformaciones de Kirby, que afectan a la jugabilidad.

LO PEOR

  • La pérdida de atractivo visual: color, iluminación, tono…
  • Desaprovechamiento del hardware: sin 3D, sin control táctil.
  • Adiós al cooperativo; no se puede controlar al Príncipe Hilván.
  • Constante sensación de que Switch debió ser la consola elegida.
7

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.